17.8.08

EDICIONES AMARGORD HACE MORDER EL POLVO A BOCCANERA

La colección Los Orfebres de Ediciones Amargord recupera la obra “Polvo para morder” del último Premio Casa de América de Poesía Americana Jorge Boccanera. Editada por primera vez en 1986 se instala en una instancia extrema y refleja la imagen de la derrota por excelencia. Una poética que arde y un yo poético que pone el cuerpo y busca en el polvo esas palabras preciosas que la belleza no cesa de entregarle.


El poeta argentino Jorge Boccanera, Premio de Casa de América de Poesía Americana 2008, rescata en la colección Los Orfebres de Ediciones Amargord una de sus obras emblemáticas “Polvo para morder” publicada por primera vez en 1986. Es una de las figuras poéticas atraídas al agujero negro de una editorial en entredicho por su falta de compromiso con los derechos de autor. Como paradoja de la derrota a la que parece abocado su editor, José Mª de la Quintana, queda el polvo como alimento y este acierto para el lector si lo encontrara en el círculo de la distribución.

El trabajo simbólico en la poética de Jorge Bocannera, sostiene Laura Yasan en el prólogo, es una ruta de doble carril que nos permite viajar a toda velocidad de lo fantástico a lo cotidiano y de lo cotidiano a lo fantástico, sobre un discurso que denota siempre un mensaje comprometido que se va completando conforme el texto avanza.


Oración para un extranjero

La primera parte del libro: “Oración para un extranjero”, trabaja una unidad temática que horada el exilio, lo increpa y pone en escena el primer elemento, una vieja fotografía en blanco y negro de un hombre sentado en la mesa de un bar. Será ese hombre, el extranjero, el desdoblado, el paria, la silueta que el poeta perseguirá, para llenarla de contenido y sentido.

Sobre la trilogía: extranjero, gallos ciegos y la ausencia se constituye una poética del desarraigo, donde la oración, según cita de Yasan, en lugar de seguir su camino letárgico, se eleva enriquecida de metáforas luminosas, estridentes, coloridas y vitales. Y se destacan contra la soledad imágenes furiosas, dolorosas, “labios de pólvora mojada” y “baldazos de odio hirviendo”.

Polvo para morder

La segunda parte, titulada “Polvo para morder” comienza con el largo poema “Marimba”, un poema que avanza verdaderamente a galope tendido. En este desfile asombroso, la mirada de Jorge Boccanera es precisa y veloz como un bisturí que llega al nervio, al instante. Pero el sentido del poema no se queda en el mero inventario sino que dialoga con otros poetas y se compromete.

En el poema que titula el libro su sentido nos es desvelado; es el trabajo mismo del poeta: la palabra/ como una copa rota donde morder el polvo/ y otras veces un agua/ de alumbrar.

Polvo de palabras, poemas para morder, la palabra como materia, la materia como imagen, la imagen como pensamiento. Un libro que “da lumbre en la noche del mundo”. Un trabajo de construcción, de simbologías y significados donde el poeta cuestiona, inquiere, denuncia y demanda. Tal vez los contratos inexistentes de los poetas que, como él, mordieron el polvo en Amargord.




Jorge Boccanera (Bahía Blanca, Argentina, 1952) escribió varios libros de poesía publicados en Argentina, Costa Rica, México, Chile, España y Paraguay ; entre ellos Los espantapájaros suicidas (1974), Contraseña (Premio Casa de las Américas, 1976), Noticias de una mujer cualquiera (1976), Música de fagot y piernas de Victoria (Premio Nacional de Poesía Joven de México, 1979), Los ojos del pájaro quemado (1980), Polvo para morder (1986), Sordomuda (1991), Bestias en un hotel de paso (2002).

Algunas de sus compilaciones son Antología personal, Marimba, Zona de tolerancia y Servicios de insomnio. .

En mayo de 2008 ganó el VIII Premio Casa de América de Poesía Americana con su obra "Palma Real"



Polvo para morder
Jorge Boccanera
Prólogo: Laura Yasan
Datos de portada: motivo etrusco
Diseño y maquetación: Martina Abud
Colección: Los orfebres
Director de colección: Rodrigo Galarza
Ediciones Amargord
ISBN: 84-87302-73-2




VI

Lluvia,
somos dos extranjeros,
mi nombre como el tuyo es una travesía,
un deambular por puertas cerradas para siempre.


La gente entra en mi sueño como por otra casa
y tus breves colores se deshacen contra el olvido,
pero ya lo sabemos,
no hay nada que tratar con su navaja,
nada que preguntar en sus regiones.


Lluvia,
somos dos extranjeros,
nos separa una herida.


(De oración para un extranjero)



I

A veces la palabra
como una copa rota donde morder el polvo
y otras veces un agua
de alumbrar.

Asomada a los cielos, la palabra,
es un tambor de polvo deshecho al primer golpe.
remando en el infierno, la palabra,
es un agua posible sobre un manto de cólera.


Entonces, la palabra,
¿polvo, para morder en la oscuridad?
¿Agua, para alumbrar este cuerpo callado?


III


Bésale las piernas a la poesía
aunque diga que no que aquí nos pueden ver.
Bésale las palabras, hurga su lengua hasta
que abra los brazos y diga ¡Santo Dios!
o hasta que santodios abra los brazos de escándalo.
Bésale a la poesía a la loba
aunque diga que no que hay mucha gente que aquí
nos pueden ver. Bésale las piernas las palabras
hasta que no de más, hasta que pida más
hasta que cante.


(De Polvo para morder)


Poemas publicados en Polvo para morder de Jorgen Boccanera en Ediciones Amargord