15.3.08

El POLLITO DE CALIFORNIA PASA A LA POSTERIDAD CON SU LIBRO ENTRE DOS MUNDOS

A John M. Lane nacer en California le pareció de lo más soso y aséptico. Por ello tuvo la urgente necesidad de cruzar el continente americano para llegar a Nueva York y arrastrar la vocación de la música que aún hablaba de carreteras y tiempos tormentosos. No había nacido El Pollito que tenía que sufrir una transformación vital en las Cuevas de Sacromonte de Granada. Allí los gitanos lo adoptaron y le enseñaron a tocar la guitarra, aficionarse a la fiesta y subirse a los tablaos con el pelo teñido de betún. Ediciones Amargord acaba de publicar su libro disco Entre dos Mundos donde el artista relata su sueño de escribirlo para alcanzar el sentido de su vida. Una edición bilingüe con las canciones de aquí y de allá.

Ediciones Amargord acaba de publicar el libro disco Entre dos mundos, el pollito de California, en el que John M. Lane retrata de puño y letra su propia vida, desde que decide emprender la aventura americana y cruzar de Oeste a Este para no deternerse hasta llegar a Granada y repatriarse en las cuevas de Sacromonte. Allí el flamenco le atrapará para siempre. El volumen, editado en inglés y castellano, está compuesto de tres capítulos en el que va desgranando las letras de sus canciones según nos adentra en su biografía, llegada al espectáculo y reflexiones particulares acerca de los grandes temas de la existencia.

Por su parte el disco, compuesto de 19 canciones, con títulos representativos americanos como Talking California to New York, su primera canción, o la rumba Vete ya, sin olvidar los palos del flamenco con los que El Pollito no se arruga. En las páginas el genio rubio nos ofrece las partituras originales y recortes de prensa. El epílogo es de José Manuel Gamboa, en él anima al pollo a degenerearse con moderación.

El haber nacido en un pueblo residencial de California es probablemente el principio más cómodo, más soso, más aburrido, menos impresionante que cualquiera pueda tener...supongo que no puedo hablar de nada de interés o una fuente de inspiración al referirme a estos años sin mencionar comidas rápidas, centros comerciales, gasolineras o autopistas. Así arranca la biografía de John M.Lane en Entre dos mundos, que son el de su origen y elde adopción, donde el Flamenco le daba de desayunar, comer o cenar.

Cruzar el continente americano le inspiró su primera canción en la que ya se introducía en su propia ruta que recién iniciada "cuento un viaje a dedo desde California a la costa este de los Estados Unidos . Para una persona joven viajar no sólo le puede resultar divertido y darle una sensación de libertad, sino también una sensación de soledad si pasa demasiado tiempo sin encontrar lo que busca". Lane había decidido que su primera escala estaba superada y precisaba avanzar.

La iluminación de las Cuevas de Sacromonte

"Ahorré dinero y marché otra vez y así llegué a Granada. Me quedé fascinado por la música flamenca y me instalé allí con los gitanos que vivían en las Cuevas de Sacromonte...Algo debió pasarme mientras subía a las cuevas. La atmósfera, la emoción de lo profundo, las cuevas que escondían miles de tesoros para una imaginación caliente como la mía. Mi cabeza giraba y giraba: intuitivamente sabía que aquella subida iba a cambiarme la vida". El norteamericano rubio empezó a asimilar todo lo que sucedía ante sus ojos. Se fraguaba el artista. La primera canción que empecé a cantar en público tenía una letra tradicional flamenca que se llamaba "Pollito que piaba" y como era el único tema que sabía comenzaron a llamarme "El Pollito".

Granada fue quedando atrás. Mi vida ya eran los bares y algunas galas en Madrid, donde pude estar en contacto con los genios del arte como Paco de Lucía, con quien cenaba los viernes...Ya como artista profesional tuve que crear un tipo de espectáculo. Siguiendo los consejos de Enrique Morente, debía empezar por algo serio. Tras esto iría desarrollando la actuación y metiendo más caña al ritmo de las copas que tomaba en público, o sea, me iba degenerando poco a poco: una especie de degeneración progresiva.

Las reflexiones de un individuo

Es en el tercer capítulo donde Pollito reflexiona acerca del amor, la religión, las guerras o la propia individualidad. Ha recorrido suficiente y medita el sentido de la humanidad y el suyo propio. En sus letras se refleja lo que Lane difícilmente se atreve a expresar a viva voz. Todos los seres humanos sienten toda clase de emociones. Normalmente nos conviene usar la cabeza, pero hay veces que nos dejamos caer y caer. Una de las cosas más importantes de la vida es el amor.

Tengamos lo que tengamos, nos esforzamos para conseguir más, quizá no nos podamos quedar satisfechos del todo nunca, y ese es nuestro motor para seguir adelante.

El californiano se siente un ciudadano del mundo y ha viajado con los ojos abiertos. No olvida de dónde viene y se siente ajeno a un país que cuestiona en su política internacional. El pacifismo es una urgente necesidad. "La historia se repite. Todos los lados han sido alguna vez invadidos pero la violencia trae más violencia y este planeta se hace cada vez más pequeño y las bombas y armas más devastadoras. No hay Gandhis suficientes en el mundo..."

Cuanto más grande y más poderosa sea una nación, más abusiva se hace, probablemente debido a los compromisos que la incumben. Esto puede ser la causa de otro monstruo: el terrorismo, que es hacer que el derrotado reivindique al país más grande.

Frente al estado de nación surge el individuo, el verdadero protagonista de la revolución. La religión creada por el hombre a veces termina dominando al propio hombre. Uno está convencido que su creencia le dice lo que es bueno y lo que es malo y así no tiene que pensar por sí solo. Algunas personas hablan de lo orgullosas que están por ser lo que son. El mejor orgullo es el individual, sale de uno mismo y de sus propias decisiones y lo que ha hecho en su vida y no lo que se le ha dado por herencia sin haber hecho nada.

Entre dos mundos es para Lane la idea pasar a la posteridad. Su sueño de grabar discos ya se había cumplido y sólo le quedaba este libro. "Y ahora mismo lo estoy poniendo fino y también fin". Concluye el Pollito.




El Pollito de California es el nombre artístico de John Lane (o como él mismo dice "Juanito Callejuela, en cristiano"), polifacético personaje que se ha ejercido como profesor de inglés, cantante de flamenco, locutor de radio y algunas profesiones más.

Nace en San José, una localidad de California, y vive allí hasta que cumple la mayoría de edad. A partir de aquí comienza a viajar por toda Europa, recopilando experiencias que marcarán su particular forma de ser. En un momento dado llegó a España por Gerona, afincándose finalmente en la ciudad de Granada y ganándose la vida como profesor de inglés.

Tras una etapa como docente decide dejar ese empleo para centrarse en su música. Durante unos años compone y toca en diversos lugares conocidos para la gente del flamenco, dando vida a temas como "Resaca" o "Quiero volar". En el mundo del flamenco alcanza cierta fama, llegando incluso a participar en una grabación junto a Camarón de la Isla y Paco de Lucía en la que el primero le lanzó un zapato a la cabeza por intervenir durante la grabación con la frase: "Ole, y no tiene noviaaa"

Sin embargo, su particular forma de ser le hace saltar a los medios. Sin llegar a ser un asiduo de los mismos, colabora en programas como Crónicas Marcianas, Ratones Coloraos o Lo + Plus. En ellos desarrolla su faceta como humorista. También trabaja en la Cadena 100 como locutor del programa "La Jungla". En la actualidad sigue moviéndose por estos ambientes.


Nota enviada el 05/03/2008


Reseñas Entre dos mundos:


Jondo Web- Pablo San Nicasio Ramos

"Entre dos mundos"
repasa el sueño de juventud del "Pollito de California"- EFE/TERRA


Caminando sobre la luna

La triple vida de Pollito de California- Quico Alsedo