1.1.09

LA TETA DE LA POESÍA




A Paco Sevilla



Alguien decide ser poeta de por vida. Anular el resto de las opciones y empeñarse en ello. Creo que fue algo innato o de otra reencarnación. Salió del vientre materno y empezó a reír desconcertando a todos pues no era el guión premeditado para un bebé. Ya desde ese momento la teta se repliega y su boca se separa de la leche que se enfanga hasta hacer un pecho sin balcones. El muro se va tallando para aislar a ese niño que se viste por la cabeza y deja sus genitales como espigas al sol. Entonces se escapa lejos y merodea calles surcadas por fantasmas decapitados y almas en pena. Él se detiene para escucharles y le dice a una chica con mirada al suelo que no lo piense más. Y deja de hacerlo, agradecida. Los muertos salieron del cementerio y se desnudaron para cederle su vestuario de mortaja. No desecha nada. El verano se desespera con aquel hombrecillo con botas de soldado abatido y abrigo ajado. Entra en los bares y lo echan, luego lo admiten, de nuevo, para volverlo a sacar, con más violencia. Grita, se esconde en los baños y allí le llora a un mosquito su soledad. Invita a los indigentes a su buhardilla y se quedan allí. Se quiere ir lejos y está clavado. Mira con desprecio a la clase media que le atropella, escupe y pasa por encima. Quema noches enteras persiguiendo a la próxima mujer que le impedirá escribir. Se enamora de sí mismo y se asesina por la espalda. Desespera cuando no tiene un cigarro para hacer ese poema que le encumbrará. No entiende nada pero lo sabe todo. Dibujó desde la placenta su camino. Aguarda a su madre, quien le cuida en el silencio, sin comprender por qué le salió poeta, con la cantidad de senderos que hubiera podido seguir para llegar a nada. Fran besa su teléfono, que es el rostro de esa mujer que reza, y le dice te quiero, te quiero, para perderse en el eco de la noche. La esquina propicia para hacerle un quiebro.



Francisco José Sevilla ha sido galardonado con el Premio Ojo Crítico de Poesía 2008 de Radio Nacional por su poemario 120 páginas sin lluvia

Fotografía: Paco Sevilla entrega a Roger Wolfe La travesía del hombre barco donde le dedica el poema nº 14

Texto y foto: José R. Huidobro

24.8.08

LA MORFINA QUE NO CREA HÁBITO

En “Cine drogado” María Velasco parte de la consideración de que todo cine, con independencia de su género, es por naturaleza fantástico. Como dijo Artaud, referente fundamental de este ensayo, si el cine no está hecho para traducir los sueños o todo aquello que en la vida despierta se emparenta con ellos, no existe. Veneno inofensivo, virus del subconsciente, nirvana sentimental que sublima el vicio. Es en el arte y el cerebro donde se cometen los mayores pecados: la desintoxicación de la falsa realidad en la que vivimos.

María Velasco (Burgos, 1984) nos presenta este ensayo publicado por la Colección Soma de Ediciones Amargord las películas que han abordado la temática de las drogas. Evidentemente no están todas pero sí las suficientes (El hombre del brazo de oro, El pico, Easy Reader, Trainspotting, la atrabilaria Arrebato, etc.) para poder pensar sin prejuicios el cine y la ebriedad.

El cine, afirma en la introducción, quiere ser una droga. Desde la invención del cinematógrafo se ha disertado ampliamente sobre sus efectos hipnóticos en la percepción y en la conciencia del espectador. El medio cinematográfico podría llegar a ser esa Piedra Filosofal a la que se refiere Burroughs: “una morfina que no cree hábito”.

“Hay que estar ebrio. Nada más”, de lo que sea, decía Baudelaire en “Los paraísos artificiales”, “de vino, de poesía o de virtud”. Se puede estar ebrio de imágenes. Las grandes películas son, como las drogas, un viaje al otro lado del
espejo del que, a veces, quisiéramos no regresar, pero no podemos quedar atrapados porque no estamos hechos de la materia de los sueños.

Se han hecho cientos de películas sobre droga; algunos consideran el “cine drogado” un subgénero propio. Tomando solo, por ejemplo, las cintas sobre ácido lisérgico, las llamadas “head movies” podría escribirse una copiosa historia del cine. El propósito de este libro, sostiene Velasco, es más humilde: meditar algunos aspectos de las drogas a través del cine (ciertas películas asequibles, más o menos recientes). Aportar críticas que más que pensar los films, los utilizan para pensar sobre el cine, las drogas, y las drogas y el cine.

En la actualidad cuesta pensar que el cine y la droga fueron considerados, en un tiempo, sacras artes. El consumo que de las imágenes se hace en nuestra sociedad es igual al de las substancias sintéticas (drogadicción electrónica y química). “Lo gregario, lo múltiple y lo fragmentario, soldado por la velocidad del consumo, es nuestro gran estupefaciente social”.

¿Se instalarán las drogas y el cine, definitivamente, del lado del poder, del lado de la evasión? ¿O cumplirán con su cometido inicial, salvarnos, golpeando por debajo del intelecto, de una indigestión de sentido común? Es su cometido,la función que se ha atribuido a las drogas desde lo antiguo, desintoxicarnos de la dolencia general que nos provoca la falsa realidad en que vivimos.

María Velasco González (Burgos, 1984) es licenciada en Comunicación audiovisual por la Universidad Complutense y ha estudiado Dramaturgia en la Real Escuela de Arte Dramático de Madrid. Actualmente es redactora jefe de la revista Generación XXI y escribe crítica de cine para publicaciones como el libro Estrenos (Ediciones J.C). Ha recibido galardones en este género y el premio "Solidaridad obrera" de relato breve por Amor versus transporte público. Le interesa el arte, en general, como sismógrafo de nuestra sociedad. Su texto teatral "Peso neto ochenta gramos, peso escurrido cincuenta y seis, capacidad ochenta y cinco mililitros" fue llevado a escena en 2006.


Cine Drogado
María Velasco González
Dibujo de portada: Variación sobre el ojo-globo de Odilon Redon,
de María Torrón Santamaría.
Fotografía de solapa: María Teresa González Muñoz
Diseño y maquetación: EN LÍNEA
Colección SOMA
Directores de la colección: Javier Esteban y José Carlos Aguirre
Ediciones Amargord
ISBN: 978-84-87302-930

23.8.08

Reseña sobre Cine Drogado de María Velasco



Fotograma de El hombre del brazo de oro



Guillermo Arróniz López
El librepensador


Cuando en el entramado de un ensayo se citan, en armonía, a Charles Baudelaire, Erich Fromm, Terenci Moix, Gus Van Sant, Antonin Aratud, Arthur Rimbaud, Pedro Almodóvar, Thomas de Quincey y Woody Allen, entre otros, ya resulta evidente que estamos frente a un libro de cultura en sentido amplio que parte de la documentación necesaria para mantener nuestra atención.

Cine Drogado, de María Velasco, autora teatral y redactora jefe, así como crítico de cine, es un buen ensayo sobre cine, y en concreto sobre el celuloide rodado tomando como centro universal las drogas, sus efectos, su juicio y su situación en la sociedad contemporánea. Sobre unas líneas maestras que mezclan la literatura, la filosofía, la psicología y la técnica cinematográfica, se analizan muy diversas obras, desde Easy Rider a El Pico, o desde Saving Grace (El jardín de la alegría) hasta Arrebato; o, por ser un estudio de amplias miras desde sus limitadas páginas, también desde María llena eres de gracia a La vendedora de rosas. La exigente exégeta sabe valorar cada detalle de la técnica, del uso de la cámara o de las interpretaciones, pero no parece encumbrar plenamente casi ninguna cinta, encontrando puntos flacos y comerciales que desvirtúan parte de los trabajos; como si se quedasen cortos, incapaces de redondear el celuloide, de hacer un uso absoluto de sus posibilidades (algo que no suele perdonar la escritora, especialmente tratándose de la utilización de la imagen). Con todo no desmonta cruelmente ninguna película ni entra en críticas feroces, le bastan ligeros apuntes para ponderar el peso de cada una.

El libro, breve pero muy intenso, provoca la necesidad y el deseo de ver por uno mismo todas aquellas películas, antiguas y modernas, que per se no habrían levantado el interés del lector; y en esto resulta un magnífico ensayo. María Velasco, sin embargo, no realiza concesiones, no atiende a las reclamaciones de ningún público: expone sus ideas sin pudor, con la seguridad de saber que tiene conocimiento y perspectiva para construir sólidamente su opinión sin esperar parabienes de nadie.

La editorial Amargord, con tendencia al mundo ebrio, ha dado la alternativa a la autora con acierto y en el libro se agradecen los carteles de películas mencionadas que tienen (a pesar del blanco y negro) un valor adicional que completa la obra.

17.8.08

EDICIONES AMARGORD HACE MORDER EL POLVO A BOCCANERA

La colección Los Orfebres de Ediciones Amargord recupera la obra “Polvo para morder” del último Premio Casa de América de Poesía Americana Jorge Boccanera. Editada por primera vez en 1986 se instala en una instancia extrema y refleja la imagen de la derrota por excelencia. Una poética que arde y un yo poético que pone el cuerpo y busca en el polvo esas palabras preciosas que la belleza no cesa de entregarle.


El poeta argentino Jorge Boccanera, Premio de Casa de América de Poesía Americana 2008, rescata en la colección Los Orfebres de Ediciones Amargord una de sus obras emblemáticas “Polvo para morder” publicada por primera vez en 1986. Es una de las figuras poéticas atraídas al agujero negro de una editorial en entredicho por su falta de compromiso con los derechos de autor. Como paradoja de la derrota a la que parece abocado su editor, José Mª de la Quintana, queda el polvo como alimento y este acierto para el lector si lo encontrara en el círculo de la distribución.

El trabajo simbólico en la poética de Jorge Bocannera, sostiene Laura Yasan en el prólogo, es una ruta de doble carril que nos permite viajar a toda velocidad de lo fantástico a lo cotidiano y de lo cotidiano a lo fantástico, sobre un discurso que denota siempre un mensaje comprometido que se va completando conforme el texto avanza.


Oración para un extranjero

La primera parte del libro: “Oración para un extranjero”, trabaja una unidad temática que horada el exilio, lo increpa y pone en escena el primer elemento, una vieja fotografía en blanco y negro de un hombre sentado en la mesa de un bar. Será ese hombre, el extranjero, el desdoblado, el paria, la silueta que el poeta perseguirá, para llenarla de contenido y sentido.

Sobre la trilogía: extranjero, gallos ciegos y la ausencia se constituye una poética del desarraigo, donde la oración, según cita de Yasan, en lugar de seguir su camino letárgico, se eleva enriquecida de metáforas luminosas, estridentes, coloridas y vitales. Y se destacan contra la soledad imágenes furiosas, dolorosas, “labios de pólvora mojada” y “baldazos de odio hirviendo”.

Polvo para morder

La segunda parte, titulada “Polvo para morder” comienza con el largo poema “Marimba”, un poema que avanza verdaderamente a galope tendido. En este desfile asombroso, la mirada de Jorge Boccanera es precisa y veloz como un bisturí que llega al nervio, al instante. Pero el sentido del poema no se queda en el mero inventario sino que dialoga con otros poetas y se compromete.

En el poema que titula el libro su sentido nos es desvelado; es el trabajo mismo del poeta: la palabra/ como una copa rota donde morder el polvo/ y otras veces un agua/ de alumbrar.

Polvo de palabras, poemas para morder, la palabra como materia, la materia como imagen, la imagen como pensamiento. Un libro que “da lumbre en la noche del mundo”. Un trabajo de construcción, de simbologías y significados donde el poeta cuestiona, inquiere, denuncia y demanda. Tal vez los contratos inexistentes de los poetas que, como él, mordieron el polvo en Amargord.




Jorge Boccanera (Bahía Blanca, Argentina, 1952) escribió varios libros de poesía publicados en Argentina, Costa Rica, México, Chile, España y Paraguay ; entre ellos Los espantapájaros suicidas (1974), Contraseña (Premio Casa de las Américas, 1976), Noticias de una mujer cualquiera (1976), Música de fagot y piernas de Victoria (Premio Nacional de Poesía Joven de México, 1979), Los ojos del pájaro quemado (1980), Polvo para morder (1986), Sordomuda (1991), Bestias en un hotel de paso (2002).

Algunas de sus compilaciones son Antología personal, Marimba, Zona de tolerancia y Servicios de insomnio. .

En mayo de 2008 ganó el VIII Premio Casa de América de Poesía Americana con su obra "Palma Real"



Polvo para morder
Jorge Boccanera
Prólogo: Laura Yasan
Datos de portada: motivo etrusco
Diseño y maquetación: Martina Abud
Colección: Los orfebres
Director de colección: Rodrigo Galarza
Ediciones Amargord
ISBN: 84-87302-73-2




VI

Lluvia,
somos dos extranjeros,
mi nombre como el tuyo es una travesía,
un deambular por puertas cerradas para siempre.


La gente entra en mi sueño como por otra casa
y tus breves colores se deshacen contra el olvido,
pero ya lo sabemos,
no hay nada que tratar con su navaja,
nada que preguntar en sus regiones.


Lluvia,
somos dos extranjeros,
nos separa una herida.


(De oración para un extranjero)



I

A veces la palabra
como una copa rota donde morder el polvo
y otras veces un agua
de alumbrar.

Asomada a los cielos, la palabra,
es un tambor de polvo deshecho al primer golpe.
remando en el infierno, la palabra,
es un agua posible sobre un manto de cólera.


Entonces, la palabra,
¿polvo, para morder en la oscuridad?
¿Agua, para alumbrar este cuerpo callado?


III


Bésale las piernas a la poesía
aunque diga que no que aquí nos pueden ver.
Bésale las palabras, hurga su lengua hasta
que abra los brazos y diga ¡Santo Dios!
o hasta que santodios abra los brazos de escándalo.
Bésale a la poesía a la loba
aunque diga que no que hay mucha gente que aquí
nos pueden ver. Bésale las piernas las palabras
hasta que no de más, hasta que pida más
hasta que cante.


(De Polvo para morder)


Poemas publicados en Polvo para morder de Jorgen Boccanera en Ediciones Amargord

10.8.08

Capítulo 0 de La búsqueda, primera novela de Jorgelina E. Rodríguez

Una novela sobre la ayahuasca,un vértigo continuo respira a través de estas páginas volcánicas escritas desde dentro de esta sustancia enteogénica, alabada por los últimos investigadores y que Jorgelina E. Rodríguez hace llegar hasta sus últimas consecuencias con una resolución final reveladora de nuevos caminos para el espíritu.

Me presento, mi nombre es U.
Teniendo en cuenta que me refiero a mí mismo mediante una vocal, podemos decir que, por el momento, carezco de nombre propio. Cualquiera puede ser U.
Vale aclarar que yo, junto con el resto de los habitantes de estas páginas, puedo existir o no en la vida real, eso no importa. Yo soy un símbolo. Un ladrillo más en una sociedad positivista que se derrumba buscando nuevos paradigmas que resuelvan las falencias de la ciencia, nuestra joven y todavía torpe religión.
Soy un ladrillo podrido.
Podríamos decir que soy un psiquiatra que en la actualidad experimenta con lo que llaman “enteógenos”. Algunos dirán que son alucinógenos. Otros verán en esta droga un camino en la búsqueda de uno mismo. Los enteógenos me guían, en reiteradas experiencias, hacia lo teleológico.
A esa unidad que desde distintas disciplinas y religiones se desea alcanzar, yo he intentado, en un tortuoso viaje, aproximarse.
Incursioné en el Alto Perú con chamanes, que regidos por la idea que sostiene que la verdad se encuentra en uno mismo, realizan en la actualidad “curaciones” con ayahuasca.
Experimento en mí esta suerte de “curaciones”.
Las incursiones que realizo me transportan en una inconstante indistinción entre pasado, presente y futuro. Respiro un presente colmado de sinestesias.
Yo, con mis brebajes, me enajeno en una maraña en la que cada quien, en diversas escalas, es dueño de su destino. La ayahuasca es la fórmula mágica en mi viaje. La pócima milenaria bebida por los chamanes latinoamericanos en su búsqueda de la verdad. Con la ayahuasca, la culpa, el duelo, el egoísmo, el dolor, la muerte, la posesión, el poder, el deseo ferviente de trascendencia, el engaño, la vejez, el amor, la hipocresía y la justicia devienen en sintaxis bien lograda.
En mis ensoñaciones, los pájaros me hablan. Ellos, que tienen pico, no esgrimen palabras. Solamente, se dirigen a mí, en la intimidad de mi alma, para marcarme que el silencio no es tan precioso como preciso.
En silencio, entonces, me cuentan de la contemplación, de la pasividad, y me permiten percibir la bella cadencia del pensamiento.
Yo, paciente, los escucho.


Capítulo 0 de La búsqueda, publicado en la Colección SOMA de Ediciones Amargord


Sobre La Búsqueda

La Búsqueda fue escrita en dos momentos y continentes diferentes.
Comenzó a deletrearse en Rosario, Argentina, cuando trabajaba como psicóloga en un neuropsiquiátrico. Allí conocí a un grupo de psiquiatras que experimentaban con ayahuasca. Un chamán del Alto Perú viajaba hasta Rosario y revelaba los secretos de su cultura, mitología, creencias en las curaciones del “alma” a través de la planta “milagrosa”. Me hice puro oídos de los relatos de los médicos en sus experiencias que realizaban en un bosque a las afueras de Rosario.
Viviendo en Madrid, sus relatos y especialmente los de un hombre que fue censurado y expulsado de la comunidad científica por no atenerse a la medicina tradicional y comunicar en los medios lo que él creía que podía ser la ventana a otro tipo de inconciente, las letras se tejieron en su historia con la poética que la vieja metrópolis impone y la incorporación de cuestiones que afectan a la mayoría de los seres humanos: el poder, el prestigio, la locura, el amor, los misterios de la vida para descubrir los de la muerte.
Los viajes aparecen como lo onírico puro. Ora caer en el propio infierno, ora arrastrarse entre las alas de un dios que hasta lo más insignificante torna sublime. La pócima transforma mágicamente al ser humano en un hombre que se piensa. El medio hombre es quien no se plantea cual es el motivo de su existencia.
Allí los seres verdes hablan, los pájaros esputan verdades a los vientos, el ser es un interrogante. Descubrirse es el reto. Claro está que no es para todos…¿Acaso te atreves?

Jorgelina E. Rodríguez



Jorgelina E. Rodríguez nació en Rosario, Santa Fé, Argentina en 1973. Estudió psicología en la U.N.R. Licenciada en Madrid. Trabaja desde hace 8 años en psicosis y clínica general, especializándose en psicosis, adicciones, etc. Investiga sobre estos temas. Estudió filosofía oriental y occidental y parapsicología. La búsqueda es su primera novela publicada.


La búsqueda
Jorgelina E. Rodríguez
Colección SOMA
Ediciones Amargord
Directores de colección: Javier Esteban y José Carlos Aguirre
Fotografía de portada: Nana Nauwala
Diseño y maquetación: EN LÍNEA
ISBN: 978- 84-87302-99-2

4.7.08

RAFAEL R.VALCÁRCEL TRASPASA LA FRONTERA DEL PAPEL EN SU LIBRO "OTRAS PALABRAS"

Acaba de aparecer, publicado por Amargord Ediciones, el libro “Otras palabras”, una obra del escritor peruano Rafael R. Valcárcel que reúne 28 historias que transcurren en contextos normales, cotidianos, donde lo peculiar radica en la forma en cómo los personajes se relacionan con la realidad que los rodea; como lo hace el propio autor.

Sin miedo a experimentar, e introduciéndose en la óptica de uno de sus personajes, Rafael R. Valcárcel hace del libro un relato más: El Relato Número 28, que se hace presente al leer la reseña del libro premiado por la Institución Iberoletras en 2003. Ese libro en particular, escrito por Victoria Gaos Celaya, es una novela futurista que transcurre en 2008 y tiene como protagonista a Rafael R. Valcárcel, un hombre que se cuestiona sobre el área que puede abarcar la ficción literaria en un libro. Todos dan por sentado que va desde que empieza la historia que se narra hasta su punto final. El protagonista decide romper esos límites, no sólo abarcando todo el libro, sino saliendo incluso de él. Se inventa personajes que redactan las críticas, el prólogo y la cita previa a la dedicatoria. Además, crea una institución, Iberoletras, que lo premia. A todo ese envoltorio fantástico lo denomina el Relato número 28, con el que cierra su obra Otras Palabras.

Se podría decir —aventurándonos un poco— que el autor rompe con el “realismo mágico” de décadas anteriores para introducirse en la “realidad individual fantástica”, donde lo singular radica principalmente en la visión del personaje y no en el contexto, que sigue siendo el mismo que palpamos todos.

De los relatos incluidos en “Otras Palabras” los lectores podrán encontrar 22 en el libro y otros 5 adicionales en la página web www.iberoletras.com/op.html en forma de reseñas. Además, está el Relato Número 28 que engloba todo el libro. Sin embargo, ese relato-envoltorio no es en absoluto la historia principal, sino simplemente una manera de mostrar el ambiente en que se desarrollan sus relatos: un mundo cotidianamente real bajo la óptica singular de sus protagonistas o de las personas que los rodean.

Rafael R. Valcárcel consigue así llamar la atención del lector de forma sensible, haciéndole difícil distinguir la línea entre lo supuestamente ficticio y lo real.



Prólogo Otras Palabras


En todas las ocasiones que me solicitaron escribir un prólogo, me ha sido indiferente leer la obra literaria sin estar impresa en el interior de un libro. Un texto vale por lo que dice y no por su soporte. En este caso, me produjo un sinsabor. Aprecié cada uno de los relatos. Me sedujeron. Quedé plenamente satisfecho. Sin embargo, en una conversación posterior con el autor, me habló del Relato número 28. En el manuscrito que me hizo llegar sólo había 22.

Al explicarme ese relato, me nació decirle que lo omitiera. Quise argumentarle mis razones, pero, mientras las elaboraba mentalmente, supe que estaba contradiciendo a la esencia del arte. Descubrí que era un relato excelente y, mejor aún, que era coherente con todos los que conformaban Otras Palabras. Esas historias hablan de personas que dieron a su entorno un halo fantástico.

Le invito a sumergirse en la realidad de cada uno de los personajes, incluyendo la del propio autor. Para eso, le sugiero leer hasta el último de los relatos que figuran en el índice.

Esteban Fernández Dragó



Rafael R. Valcárcel

Nació en Arequipa, Perú, el 26 de agosto de 1970.

Más que un escritor, Rafael R. Valcárcel es una persona cuya vocación es contar historias, mostrando preferencia por las que no dejan indiferente al receptor, induciéndolo a cuestionarse de forma indirecta, mientras disfruta, sin sentirse destinatario de un mensaje. Para ello, ha experimentado, principalmente, con el vídeo y las letras; preocupándose siempre por emplear el género adecuado para transmitir mejor una idea.

Obras impresas publicadas: El Sudmundo de Máycol (Perú, 1995), Era cibernética (Perú, 1997), El Che romero (Bolivia, 2001), Me gustas, y no me gustas poco, me gustas mucho. (Bolivia, 2002).

Actualmente escribe los relatos que NoCuentos.com envía mensualmente a sus más de 17.500 usuarios. Ellos se registran al leer sus historias.

Obras audiovisuales:Reforma Laboral (España, 1997), Palabras de Otros (España, 1996).



Otras Palabras
Autor: Rafael R. Valcárcel
Diseño y Maquetación: Leire Mayendía
Foto de solapa: María Pía Hidalgo
Ediciones Amargord
ISBN: 978-84-87302-96-1

1.7.08

DEJEN QUE LA PALABRA LES BUSQUE

Al Rihla (El viaje) supone un itinerario por los principales lugares de espiritualidad que su autor (Luis Luna, 1975) ha recorrido. Sin intenciones descriptivas, el poemario pretende ser, más bien, una exteriorización de aquello que persiste cuando se ha superado toda religión y se analiza sólo el componente espiritual inherente a toda civilización. El extranjero da cabida al silencio como sonido necesario. No es lo que está escrito en el papel. Estamos ante la disolución sufí.

Luis Luna (Madrid, 1975) acaba de publicar Al-Rihla (El viaje) en la colección Helado de Mamey de Ediciones Amargord: un itinerario por los principales lugares de espiritualidad recorridos por el poeta.

El libro arranca con una cita de Avempace dedicada a los solitarios que los sufíes designan con el nombre de extranjeros, ya que aunque vivan en sus propios países o entre sus compañeros y vecinos, en realidad son extranjeros en sus ideas, pues se han marchado con sus pensamientos (…) que para ellos son sus patrias.

Sin intenciones descriptivas, Al-Rihla pretende ser, más bien, una exteriorización de aquello que persiste cuando se ha superado toda religión y se analiza sólo el componente espiritual inherente a toda civilización: ese impulso de unión con un Todo intuido a través de la naturaleza, de las distintas tradiciones, de los documentos literarios y artísticos. A partir de ese bagaje, del paseo como ritual místico el autor levanta un andamiaje textual conducente a la disolución.

Para alcanzar ese estado de vacuidad el lenguaje se va haciendo cada vez más denso, más intrincado y, a la vez, más despojado. Se rechaza todo artificio, dando entrada al silencio como parte fundamental, como sonido necesario.

El viaje

El libro arranca Extramuros a través de un viaje que se adentra en Siria. Sucesivas paradas en el Zoco “La palabra esperada/ derrota/ la experiencia/ perfila los matices/ delimita sus sombras”, La Gran Mezquita de los Omeyas: Aquí/ la luz/ recibe nombres/ que exceden/ el lenguaje y el Desierto (Traza/ sobre la arena/ palabras/ para que sólo el viento/ las pronuncie).

Derviches ahonda en la fuerza del círculo - Dejen que la palabra/ les busque/y les penetre/ que sea ella/ quien inicie su giro-. Para encontrar su lugar en el Éufrates: El discurso de todo lo que fluye/ se olvida y se disgrega/ en el lecho del río. En Meteora escucha el lenguaje de la cera (descubre ese murmullo/ de la llama y el aire./ Su cifrada sintaxis).

Prosigue Al-Rihla en “Mensajes en el muro”: Introduce/ un pequeño fragmento/ de papel/ en el muro/ como homenaje al intersticio; Kyos “Las campanas predican la memoria. Cada vibración, cada movimiento propicia un nuevo entorno que se interna despacio en cada cuerpo y lo conmueve. Es esa su armonía". Culmina en Montserrat: La certeza no buscas. Ni el centro, ni la linde. Dejas que el nombre tuyo en la mirada se diluya. Cuando todo el silencio ha sido asimilado lo exterior deja de tener sentido, ya no hay alrededor sino que, de algún modo todo está dentro, intramuros.

Una vez allí puede contemplarse el Todo y la parte, y en esa escisión comprender la juntura, la sensación de re-unión experimentada y vivida sin subterfugios, expresada, como dirían los sufíes, a través del lenguaje y la gramática, de ese collar de la paloma que representa cada serie, cada texto.

Entonces el lenguaje/ Las sílabas de la calcinación.



Luis Luna (Madrid, 1975). Su obra se desarrolla tanto en gallego como en castellano. Junto a Óscar Curieses ha publicado los poemarios Hidroemas (2000) e Ignicións (2002) en la editorial Acef. En castellano ha publicado Cuaderno del Guardabosque (Amargord, 2007). Su obra ha sido recogida también en numerosas publicaciones periódicas y aparece en libros colectivos y antologías como salida de emergencia o Todo es poesía menos la poesía. Interesado en el campo visual –especialmente el mail-art y las instalaciones en la naturaleza-, ha podido mostrar sus propuestas en eventos como la I Bienal de Arte Contemporáneo Cabo de Gata-Níjar (Almería). Ha organizado algunos espectáculos escénicos y participado en numerosos proyectos interdisciplinares junto a otros creadores como Concha Jerez, Guillermo Rodríguez, Aleksandra Mir, María Vielva o Carlos de Gredos y colectivos como Máquinas de coser o nosomoscómodos producciones.


Poemas pertenecientes a Al-Rihla de Luis Luna (Colección Helado de Mamey, Ediciones Amargord)


Traza
líneas en el aire.
Estudia
la arquitectura
de su soledad.



Contemplo dos muchachos
que ríen bajo el sol.
Ellos no saben
de los símbolos de la divinidad
del lenguaje que escribe el sudor en su cuerpo.



Aquí
la luz
recibe nombres
que exceden
el lenguaje.



Donde nací
el agua
impone nombres.
La arena que ahora toco
otorga identidad.



En cantos verticales
la piedra
recita su plegaria.
Se yergue
hacia la transparencia.



Desde esa perspectiva
el muro
no es lugar
sino un estado
nacido en la ceguera.



Reconocerse ahí: en el brazo o la piedra, en el tacto difuso y su estremecimiento. Y no decirlo nunca. Dejar sólo que sea.



Florece ahí sobre el resuello y la animalidad, sobre el grito y la podre, sobre la indiferencia. Y no digas lo frágil. Ni la luz. Que el velo continúe.




Al-Rihla (El viaje)
Luis Luna
Diseño y maquetación: María Trueba
Fotografía de portada: Rosario Alba
Fotografía de solapa: Guillermo Rodríguez
Colección: Helado de Mamey
Director de colección: Francisco J. Sevilla
Ediciones Amargord
ISBN: 978-84-87302-75-6

28.6.08

EL DEDO QUE SE CLAVA EN LA ESPINA

El corazón más feo del mundo, segundo libro de Óscar Aguado publicado por Amargord, ahonda, entre otros temas, en el desamor, a través de un discurso irreverente, que de algún modo pareciera amortiguar el dolor dotándolo de una belleza inusual en la nueva poesía española.

El corazón más feo del mundo, es el segundo poemario publicado por Amargord de uno de los poetas con más seguidores en las calles donde abundan los artistas sin consagrar. Previamente presentó El Arco iris de un Anticuario, que en realidad era su primera obra escrita, aunque no editada pues antes salió a la luz Yo fui el negro que escribió la biblia, Primer premio Nacional de Poesía Joven de la Universidad Popular "José Hierro" 2005.

Sostiene Francisco José Sevilla en el prólogo que el corazón más feo del mundo obedece a Córdoba, por el brazo tatuado de un tal Julián, cuando en una tarde sin nubes muestra un tatú a Óscar, signo que es tatuaje de 1 corazón, y que representa el corazón más feo del mundo, relato de 1 desamor y otras desventuras. “Soy el dedo/ que se clava en la espina/ y la rompe/ lo que queda dentro/ es mi dolor/ y me lo quedo”

El poemario viene introducido por un cuento en el que un rey pide a su esclavo darle su mano, orden que acata cortándosela con un cuchillo que emplea después para extraer su corazón cuando el monarca también se lo exige.

Dice Gonzalo Escarpa de Óscar Aguado que es Bartleby el escribiente, Ismael, Tristam Shandy, Alberto Caeiro. También Arturo Carrera y Boccanera y, además, Parra. Que él sabe que al ser tantos es una carta que contiene la verdad de las plantas.

Es difícil no encontrar un toque de ternura cruel en los poemas de Óscar Aguado y dejarse llevar por todos esos recuerdos de lecturas y películas vistas que se han colado por sus versos. El viaje de Alvin Straight en una segadora buscando a su hermano hace escalas para visitar a Momo, al ladrón Fendetestas, Ignatius Reilly, Señor Chinasky o al defensa del Atlético de Bilbao Argote que centra al área para que los hermanos Vicario rematen a Santiago Nasar.

El discurso irreverente de Óscar Aguado es uno de los más atractivos de la poesía española. Bardo errante que mama los versos en los templos de la poesía. Desde Córdoba a Leganés pasando por Lavapiés o el Raval de Barcelona.

El poeta siamés de Aguado, Paco Sevilla, dice de su hermano en la bohemia que aterriza en la ninguna parte de un poema, trascendiéndolo todo gracias a una mística realizable con solo mirar, personal filtro de la realidad del presente sucesivo, recreador de universos.




Óscar Aguado nació en Córdoba en 1977. Antologado por Ignacio Elguero en
'Periféricos'(U.P José Hierro 2004) por Gonzalo Escarpa en “Todo es poesía menos la
poesía”(Editorial Eneida 2004) proximamente aparecerá en “Jovenes poetas en la casa
del libro” (Editorial Hiperión). Sus libros publicados son “Yo fui el negro que
escribió la biblia” (Premio nacional de poesíajoven U.P José Hierro 2005 en
Universidad Popular 2005,”El arco iris de un anticuario” (Amargord ediciones
2006). En este año 2008 también aparecerá en formato libro disco “Barro” en la
editorial Grupo artístico 8.



Si te ahogaras te salvaría
porque hinchada estás más fea
si te quemaras te salvaría
por no recoger tus cenizas
si te aplastara un tren te salvaría
porque soñé cruzar las vías de tu mano
si te cayeras de un cuarto piso te salvaría
porque siempre juré demostrarte que podía volar
ahora
por mí
puedes morirte.



Qué rato me haces pasar cuando te quitas las bragas y pones tu culo en movimiento saltan muros los caracoles y aquí yo el espacio entre dos comas de alcohol me peino a raya los huevos y te dejo a ti dos míseras palabras que nunca llegarán a calar tu huerto de tristezas
te extiendes sobre ese río anciano que son tus curvas de leche me invitas a que pasemos supongo que soy un niño que laborea entre tus piernas y no tiene más remedio que erigirse rey por ley divina que erigirse esclavo por amor al arte que despejar la selva y abrir boca
así el perro aprenderá de la gata y el niño de la mujer condenado a correrme por la boca a que expongas tu miedo a un diablillo que no saca consecuencias saca poemas y te los extiende sobre la frente para que te quemes para que alargues la mano y cojas la piedra que tiraste al edén.



Todas las noches
las 21 vidas de tus tres gatos
saltan de mi tejado al tuyo


*Poemas pertenecientes a "El corazón más feo del mundo" de Óscar Aguado, publicado en la colección Helado de Mamey de Ediciones Amargord



El corazón más feo del mundo
Óscar Aguado
Diseño y dibujo de portada: María Trueba
Maquetación: EN LÍNEA
Colección Helado de Mamey
Director de colección: Francisco J. Sevilla
Ediciones Amargord
ISBN: 978-84-87302-84-8

21.6.08

EL MUNDO COMO UNA PIEL : TAMBIÉN COMO UNA HERIDA

Enrique Falcón: creo que vale la pena que la poesía se nos contamine irremediablemente con ese olor a pies

Este breve pero intenso recorrido de diez años por la producción poética del valenciano Enrique Falcón, nos señala una vez más que el poeta ha sacado su palabra a la calle, haciendo de la misma una trinchera para enfrentar la realidad lacerante que nos circunda, siendo uno y todos los hombres del mundo, sobre todo aquellos sostenidos por sus propias carencias: yo bramo en vuestro propio / cordón umbilical. Poesía en carne viva con fusiles que alguna vez redimirán a los desamparados, a los olvidados y a las víctimas del sistema. Porque así como el poeta llama tiempo herido a esta época que nos toca vivir, llegarán otras en que brillará la luz de las tormentas. (Rodrigo Galarza)

Los poemas que conforman “Para un tiempo herido” (Colección Helado de Mamey, Ediciones Amargord) abarcan 10 años de escritura ininterrumpida y están extraídos de los libros siguientes: Los Otros Pobladores (Germanía, 1998); AUTT (Crecida, 2002); Amonal y otros poemas (Idea 2005); La marcha de los 150.000.000 (Eclipsados, 2008); Taberna roja y otros poemas (Baile del Sol, 2008); y Porción del enemigo (material inédito en 2008).

En esta antología poética (1998-2008) caben algunos de los combates espirituales y políticos del autor, estructurados en tres secciones: "Viernes", "Sábado" y "Domingo" (siguiendo los tres últimos días de la Semana Santa cristiana).

Enrique Falcón (Valencia, 1968) concibe la poesía como una de tantas conspiraciones de la vida que lo convierten en un signo del compromiso en medio del mundo, el mismo que ha sido aprovechado por críticos y lectores para catalogar su poesía bajo etiquetas que el autor analiza en su epílogo “Cuatro tesis de mayo”.

Las etiquetas desarmadas por Falcón

Una persona de la comunidad hispana de Jacksonville, en EE.UU, me llamaba “poeta antiglobalización”… Manuel Rico acuñó- creo que por primera vez- el término de poesía “de la conciencia crítica”… Fui uno de los “poetas feroces” que Correyero incluyó en su antología “de poesía radical, marginal y heterodoxa” …me convirtieron la escritura en “poesía de la resistencia”… Lo de “poesía social” me lo he tenido que oír más de quince veces, y otras tantas su eterna e insistente actualización de “nueva poesía social”… Y el colmo se lo lleva aquel crítico literario que nos adscribe a una supuesta “neopoesía social”.

En cualquier caso me suele dar la sensación de que, cuando alguien con un poema mío y con eso de la poesía social (o concienzuda, o radical, o conflictiva, o resistente…), se me acerca también con una carga de- por lo menos- cuatro presupuestos acerca de mi obra. Estos son: ajena a lo íntimo, dirigida a los pobres y a las víctimas de un sistema en verdad injusto, realista y perseguidora de un cambio significativo en las estructuras sociales y políticas de su tiempo. Falcón desmonta cada una de ellas.

Mi maestro Roque Dalton denunciaba la presuposición de que la poesía fuera un “vaso santo” que no debiera mancharse con el imperialismo, la tortura o la miseria cotidiana de los sin voz y los sin rostro. Yo creo que vale la pena (y mucho) que la poesía se nos contamine irremediablemente con ese olor a pies (de realidades supuestamente ajenas tanto a la materia de un poema como a nuestro macdonalizado cuartito íntimo), que la poesía se nos contamine con ese vuelco de mostaza, con el crimen nuestro de todos los días.

En la carta de presentación que figura en sus escritos, su tarea de poeta aparece como la argamasa constitutiva de alguien que, de manera sustantiva y no adventicia, es miembro de la Comunidad de Vida Cristiana «Ignacio Ellacuría», del colectivo «Teuladí» de apoyo en prisión y de la Asociación de Vecinos del Barrio del Cristo de su ciudad. Desde allí escribe y firma esta antología dedicada a José Mª “Pepo” Olmos que dio su vida por los más pobres en el barrio limeño de “El Agustino”.

Falcón, sostiene, no escribe para los pobres, ni para los presos (hay más encarcelados que lectores de poesía). Escribe para aquellos que están todavía posibilitados para acercarse a los muchos ningunos que sortean las cunetas de nuestro tiempo. Por ejemplo, y entre muchos/as vosotros mismos.



AMONAL PARA UNA FOSA COMÚN

Uno se desnuda al paso
cuerpo añico adentro de las tardes tontas,
y se mira en las estatuas
compadece en sus masacres
todo cuanto hiciera sin salida.
Así uno se desnuda, se despoja de muertos
y ventila el cuarto
con un suave saludo de desaparecido.
Vamos a decir que no ocurriera
que no están vivos todavía
y ocupando despachos y brindando en sus fiestas
por todos los muertos felices.
Vamos a decir que ya han perdido,
que se les tira palomas en todos los zoológicos,
comenzando sus caras
a no ser demasiado,
a cubrirse de helechos y a vengarse de las víctimas.
Uno se desnuda y enloquecen los trajes
al saber del aullido de los presos, las fosas,
- al
esqueleto amarillo
ya podéis odiarlo.


RENDICIÓN DE LA LENGUA

"tampoco los muertos estarán seguros
ante el enemigo, si éste triunfa"

(Walter Benjamin: Illuminationen,
ed. Th. W. Adorno, 1961)


De triunfar la vida
ha de arañarnos la cara y las palabras
si el mundo es mundo y piel de mundo
y no este hombre al que así tumbaron
los fusiles y el hambre en una tarde corta.
De triunfar, su sed
habría de pegarse a nosotros como un muslo tenso
en mitad de la cara, a mitad justo del mundo
donde tiemblan las palabras en sus ascos de altamar.
Así habrían de vencernos
su sed y el hambre, el tajo de la voz
en su puñal de miedo,
hasta poder reventarnos
cualquier aviso de la boca
(en el medio del incendio
con que la lengua dejó de resistirse).
Porque el mundo es mundo y piel de mundo
y no este hombre y no esta rabia,
de triunfar la vida
habrá de desmayarnos, así, los ojos
y ponerlos en rodillas: la luz de las tormentas.


* Poemas pertenecientes al libro de Enrique Falcón "Para un tiempo herido (antología poética 1998-2008)


Enrique Falcón (Valencia, 1968) ha publicado hasta la fecha los libros de poesía El día que me llamé Pushkin (Ediciones del Ayuntamiento de Sevilla, 1992; Premio ‘Antonio Machado’ de Poesía); La marcha de 150.000.000: 'El Saqueo' (Rialp, Madrid, 1994: accésit Premio ‘Adonais’ de Poesía); La marcha de 150.000.000: 'El Saqueo' y 'Los Otros Pobladores' (Germania, Valencia, 1998; Premio ‘Ojo Crítico’ de Poesía); AUTT (Crecida, Huelva, 2002); Nueve poemas (Universitat de Valencia, 2003); Amonal (Ediciones Idea, Tenerife, 2005); El amor, la ira (Ediciones del 4 de Agosto, Logroño, 2006); los cantos definitivos del libro-poema La marcha de 150.000.000: 'El Saqueo', 'Los Otros Pobladores', 'Para los que aún viven', 'La caída de Dios' y 'Canción de E' (Eclipsados, Zaragoza, 2008); y Taberna roja, y otros poemas (Ediciones Baile del Sol, Tenerife, 2008). Hasta 1994 formó parte del equipo crítico «Alicia bajo Cero», responsable del libro Poesía y Poder (Ediciones Bajo Cero, Valencia, 1997). Miembro del consejo de redacción de la extinta revista “Lunas Rojas”, ha coordinado los volúmenes No doblar las rodillas: siete proyectos críticos en la poesía española reciente (Universidad de Chile, Santiago, 2002), Once poetas críticos en la poesía española reciente (Baile del Sol, Tenerife, 2007) y Poesía y desorden (Contratiempos, Madrid, 2007).



Para un tiempo herido
(Antología poética 1998-2008)
Enrique Falcón
Colección Helado de Mamey
Ediciones Amargord
Director de colección: Rodrigo Galarza
Diseño de portada: Francisco J. Sevilla
ISBN: 978-84-87302-77-0




Sobre la reciente antología poética de Enrique Falcón(texto de presentación del libro de E. Falcón en la Sala Youkali, Madrid 14 de junio, 2008)

19.6.08

VIGILIA POÉTICA EN EL CENTRO DE POESÍA JOSÉ HIERRO



Seis horas de poesía, música y sorpresas. Y un nuevo escenario: la sede de la Fundación Centro de Poesía José Hierro. La noche del 20 al 21 de junio volverá a desvelar a los amantes del arte de los versos que se acerquen a festejar la cercana noche de San Juan. La Vigilia Poética 2008 prepara una noche dedicada a la poesía y en la que colaboran más de un centenar de personas. “Vienen muchos colectivos literarios, además de gente de nuestros talleres”. Tacha Romero, directora de la fundación, confía en que “acuda tanta gente como otros años”. Y no son pocos los que se acercan a escuchar las letras que se recitan. “A lo largo de toda la noche pueden pasar 500 ó 600 personas”. Y entre verso y verso, muchas sorpresas. “Este año, para el momento culminante, a las doce de la noche, tenemos preparada una paella para todos los que asistan”. Ya se comienza a convertir en una tradición que se repite año tras año. Y ya son seis.

La fiesta se iniciará a las nueve de la noche y planean que se extienda hasta las tres de la madrugada. “Este año hemos preparado proyecciones con poemas y con la trayectoria del centro”, explica Romero. Y otra novedad: “Se recitarán versos en lengua de signos”. Y además de la actuación del cantautor Luis Emilio Batallán, la noche tendrá otro punto fuerte: “Entregaremos el III Premio de Poesía Margarita Hierro”, que ha sido fallado por unanimidad a favor de Jesús Urceloy. La obra ganadora, Diciembre, podrá ser escuchada en la voz del poeta madrileño que dará un recital. Asistirá Pepe Viyuela, ganador del último certamen que le entregará el testigo en persona.


Musicando a poetas gallegos

“Es un cantautor famosísimo, con mucho reconocimiento”. Las palabras de Tacha Romero desprenden admiración hacia Luis Emilio Batallán (Santiago, 1948), que será el encargado de poner sonidos a la Vigilia Poética. “Ha musicado a los poetas gallegos de siempre: a Rosalía de Castro, a Celso Emilio Ferreiro…”. El cantautor ya prepara el repertorio que presentará en el José Hierro, al que le une una relación muy próxima. “Ya había asistido a un acto que organizaron hace algunos años en San Sebastián de los Reyes, con Joaquín Sabina”, dice Batallán.

En su compilación de temas son habituales los nombres de Rosalía de Castro o Ramón Cabanillas, poetas nacidos en su tierra natal y a cuyos versos ha puesto música. Pero también ha optado por trascender las fronteras de su comunidad y apostar por otros escritores como “Jaime Gil de Biedma, que no es nada fácil. No toda la buena poesía se puede musicar”. Se confiesa fan de este arte. “Hay una relación muy íntima entre ambos”. No tiene dificultades para ponerle notas a las rimas. “Las palabras ya tienen musicalidad, suele ser bastante sencillo, aunque hay otros poetas que tienen más dificultad. Depende de lo que inspire emocionalmente”. No escribe poesía, pero sí ha colaborado con autores y ha puesto notas a múltiples poemas que podrán ser escuchados en la vigilia de 2008.


La Vigilia Poética tendrá lugar el viernes 20 de junio, que se celebrará en la nueva sede de la Fundación Centro de Poesía José Hierro, el la calle José Hierro, 7, de Getafe (Madrid).

12.6.08

EL TINGLADO- LA FIRMA DE ÁNGELA TORRIJO ARCE



tinglado.
(Del fr. ant. tingle).
1. m. cobertizo.
2. m. Tablado armado a la ligera.
3. m. Artificio, enredo, maquinación.
4. m. coloq. Barullo de gentes o cosas.
5. m. Cuba. Tablado en ligero declive donde cae la miel que purgan los panes de azúcar.



Amargordia incluye desde hoy una firma en su blog. Se trata de Ángela Torrijo Arce. Poeta con larga trayectoria en la red. Su experiencia en papel se reduce a la participación en la antología Hilanderas de la Editorial Amargord. Previamente prologó el libro de José Ramón Huidobro "Los amantes de Coriolis".

Valenciana de nacimiento, trabaja en el puerto de esta ciudad, lejos de cualquier círculo literario y muy abstraída de saraos y presentaciones.

El tinglado será su lugar estratégico desde el que diseccionará los poemarios publicados por la editorial. Poesía sobre la poesía.

Ovulada de Amanda Durán es su primera aportación.

KUKUDRULU LANZA MONO LOLO, EL BAUTIZO DE GRACIA IGLESIAS EN LA LITERATURA INFANTIL

"Mono Lolo" es la historia narrada en primera persona de un niño que acaba de recibir la noticia de que tiene un nuevo hermano "muy mono". Su imaginación se dispara al pensar cómo cambiará su vida con un hermano que puede subirse por los árboles y colgar cabeza abajo del rabo. Pero no todo es siempre tan bonito como uno lo imagina. Un cuento que nos remite a la infancia juguetona, iniciática, llena de imágenes y reflejando el mundo del niño desde el niño que llevamos dentro.

Gracia Iglesias autora en la misma editorial de Distintos métodos para hacer elefantes y Premio Gloria Fuertes de Poesía Joven con Sospecho que soy humo y Premio Nacional de Poesía Miguel Hernández por el libro Aunque cubras mi cuerpo de cerezas es además autora e intérprete de performances y espectáculos en los que la poesía se fusiona con otras artes plásticas y escénicas.

María Espejo, ilustradora de Mono Lolo, ha colaborado en la realización de la novela gráfica "El Parque de la Luna" (Ediciones S.M.) y he realizado varias ilustraciones de un libro de relatos de misterio para la editorial Parramón. Estos dos últimos libros van a ser publicados durante el 2008.

Kuludrulu, el sello infantil de Amargord, publicará próximamente Mamá siempre dice no, de la misma autora.


Gracia Iglesias Lodares nació en Madrid en 1977 y actualmente reside en la provincia de Guadalajara. Es Licenciada en Periodismo, profesión en la que ejerce desde hace años vinculada al mundo de la cultura en sus diversas facetas, y actualmente trabaja en el periódico Guadalajara DosMil. Con su primer poemario, Sospecho que soy humo (Torremozas, 2002), obtuvo el Premio Gloria Fuertes de Poesía Joven; y poco después ganó el Premio Nacional de Poesía Miguel Hernández por el libro Aunque cubras mi cuerpo de cerezas (Gil-Albert, 2005). A finales de 2006 la editorial Amargord publicó su tercera obra en poesía, titulada Distintos métodos para hacer elefantes. Es autora también de los poemas contenidos en la carpeta Tiempo de luz, editada por la galería de arte contemporáneo BAT-Alberto Cornejo en 2004 con tres aguafuertes de Luis Feito, y figura en diversas antologías y volúmenes recopilatorios.

Es también autora de varias obras de literatura infantil, como los cuentos Mono Lolo y Mamá siempre dice no, que próximamente verán la luz en la editorial Kukudrulu.

Como complemento a su actividad literaria destaca su faceta como autora e intérprete de performances y espectáculos en los que la poesía se fusiona con otras artes plásticas y escénicas. Dentro de esta faceta ha actuado para instituciones como la Comunidad de Madrid, Obra Social Caja Madrid, el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), Intermón Oxfam y UNICEF; y en bibliotecas, salas de exposiciones, teatros y otros espacios culturales de Madrid, Londres, Barcelona, Sevilla, Huelva, Cáceres, Guadalajara, Toledo y Ceuta.



Firma de ejemplares en la Feria del libro de Madrid

El próximo sábado, 14 de junio, la escritora Gracia Iglesias firmará ejemplares de su último libro infantil "Mono Lolo" en la caseta 178 de Ediciones Amargord, en la Feria del Libro de Madrid. La autora firmará también ejemplares de su poemario "Distintos métodos para hacer elefantes". Acudirán también a firmar la ilustradora del cuento, María Espejo, y el protagonista de la historia: el Mono Lolo.

Más información:

Blog de Gracia Iglesias

Blog de María Espejo

10.6.08

´FINIS CINIS` AL FINAL DE LA CENIZA










A la muerte de un maestro

Generar una evaluación crítica a la poesía chilena cayendo en el riesgo insoportable de desfigurar el papel que cumplen los poetas y su poesía, es algo que me atreveré a hacer más adelante, cuando al diminuto universo literario que vive esta también diminuta faja de tierra se le vaya el olor negro, el color a polvo que dejó el viejo Samir Nazal al abandonarnos para siempre el miércoles 4 de Junio.
Es difícil hablar de poesía sin mencionar a los maestros, y es imposible hablar de maestros sin gritarle Samir al aire, en la esquina de Club Hípico con Toesca.
Samir forma parte de la historia literaria de Chile no solo por su oficio de profesor y formador de poetas y narradores, no solo por ser el “Almirante vitalicio de la cultura underground chilena” (1) sino por ser un escritor “de primera línea”, un poeta mayor.

Con la muerte sus textos salen de las sombras, todo lo que dejó el escritor en la lúgubre e inigualable casa de Toesca, entre las fotos de sus amigos y la Marilyn perfectamente desnuda, o atrás en la biblioteca de libro y cigarro será recuperado por sus incondicionales internándose entre las sombras, con el coraje de los sobrevivientes. Samir se negó a publicar en vida, y aunque con tales condiciones hubiéramos querido que no publicase nunca, llegó el momento de buscar los papeles sueltos, llegó la hora de despedirse.

"En la adolescencia me replegué, participé y gané algunos concursos de la generación del 50. He publicado en revistas y antologías, pero nunca libros. Porque decidí no ser figura pública. Decidí vivir de otra forma. No me gusta la vida del escritor como escritor, la firma de libros, esas huevadas... No hay vuelta. No me interesa esa vida" (…)"He escrito cuentos, novelas y poesía. Me gustaría llamar a mis memorias ‘Finis cinis’ [Al final la ceniza]. Así decían los romanos cuando quemaban los cuerpos de los hombres". (2)

Samir últimamente se despedía tanto, uno trataba de agarrarle la mano para que no se atreviera, para que no nos hiciera esa desconocida que implacablemente nos va dando su generación. Pero la hizo y ahora su casa, se queda con los libros y el polvo, con la copa de vino a medio tomar para sentarse y mirarlo hablar con la voz seca de cigarro, esa casa se queda en la misma esquina de Toesca, para que no podamos pasar más sin gritar al aire su nombre.

Murió resuelto, como siempre fue Samir, murió solo pero rodeado de amigos, porque el siempre estuvo rodeado de amigos, murió, murió Samir Nazal uno de los representantes más desconocidos y queridos de la escena literaria chilena. El amigo de Uribe, Parra, Rosenman-Taub, el amigo del jorge, Javier, Feisal, el amigo mío.
Me valgo de este espacio para despedirte viejo lindo con el ramo de flores pudriéndose en la garganta, con tu muerte hecha grito, con el amor instalado como una tumba en ese lugar que ocupas en la memoria.

Adiós querido… dame un beso en cada mejilla ¡pero el último en la boca!


Amanda Durán. Chile.


(1) León Pascal
(2) Rodrigo Quiroz Castro / La Nación Domingo. Sobre Samir Nazal



La gente que va sola, duerme sola;

el silencio se solaza con ella.

A su casa llega sola: no enciende luces.

La sombra osa abrazarla: vecina, se aproxima,

sigilosa: sienta sus blandos huesos

sobre el sofá y rebulle sus rodillas

contra la carne sola. Cruza las manos

la gente sola y accede a su promiscua

sonrisa. A veces, suspira o espectora

brutalmente. Alza la mano remisa

hacia eso.

El óleo consagrado de la calle

–consortes espectrales– pluraliza la espera.

Se esfuma el rostro en el espejo, híbrido,

acaso surge. Los retratos acechan

un asequible turno de perfumes.

Refugian los sueños: reflejan flecos,

borlas, tapices, cortinas, balcones,

enredaderas, el esbelto cenit.

La espalda de la gente sola es rugosa.

Ancha, comba, recelosa. Muy dura al tacto.

La gente sola no muere, queda sola.



* Poema de Samir Nazal




Links sobre Samir Nazal

Entrevista Samir Nazal de Alejandro Lavquen
Artículo en La Nación: El escritor imaginario
La novela total: Artículo de Samir Nazal
Diario El Mercurio: Otra pérdida para el mundo literario
La Nación: Murió el lobo estepario de la literatura chilena


*Amanda Durán (Chile, 1982) ha publicado Ovulada en la Colección Los orfebres de Ediciones Amargord

9.6.08

UN LIBRO PARA LEER A ESCONDIDAS

MARÍA GABRIELA LOVERA Y DANIELA GUGLIELMETTI CREAN “SABIA VIDA SAVIA” : UN MANUAL DE IRREALISMO PRAGMÁTICO


El acontecimiento puede ser así: uno está en una librería, y mientras espera en la fila de la caja, o espera a que el marido, la mujer, los niños o cualquier otro acompañante digan que ya nos vamos, o a que pase la lluvia para irse, uno coge el libro, éste, ya sea por bonito, porque el título está raro, porque tiene una mano desocupada, por el pajarito con la tuerca en el pico que sale en la portada, porque está rápido de hojear o por la lluvia misma, y se pone a hojearlo, y ve el precio, y vuelve a hojearlo; y lo deja; y se va. Pero el libro no lo deja a uno porque hay algo en él que indica que hay que leerlo como a escondidas, como cuando uno se divierte con sus secretos, y comprobará mientras lo lea/vea que no hay que prestárselo más que a los que se les prestan los secretos.


La escritora María Gabriela Lovera (Venezuela, 1972) y la ilustradora Daniela Guglielmetti (Chile, 1973) acaban de publicar en Ediciones Amargord Sabia vida savia”, una obra con un subtítulo intrigante: Manual de irrealismo pragmático. En él reúnen textos e ilustraciones en un libro poco común dirigido a todo público.

El tema, sostienen las autoras, podría resumirse en la siguiente frase: la capitalización de la melancolía. Poesía e ilustración se entrelazan en un viaje onírico y simbólico a través de la fantasía.

Sabia vida savia consta de una primera parte con 12 escritos acompañados de imágenes, y una segunda con un glosario ilustrado que reúne 30 términos relacionados con elementos recurrentes en las ilustraciones. Por ejemplo, el mono: antropomorfo más cercano al árbol que al hombre; la casa: intimidad al cuadrado o el pez: músculo del agua.

Pablo Fernández Christlieb apunta en el prólogo que puede que sea un libro de niños para adultos, o puede que sea un libro de sueños para la vida diaria pues, a lo mejor, es lo mismo. “En todo caso, no se trata de esa pequeña tontería de superación personal de volver a la infancia cuando se está crecidito, sino más bien de ir hacia esa niñez que está después de la edad adulta”.

En este sentido busca rescatar la emoción viva y desprovista de juicios de la infancia que todos los adultos guardamos en algún lugar de nuestro fuero interno, afirman Lovera y Gulielmetti. Se trata, pues, de un libro curioso para leer a escondidas, en secreto, justo antes de dormir. Una lectura estimulante para jóvenes y adultos por igual.

Este manual no tiene sentido/ en el sentido estricto de la palabra,/ más sí en el sentido relajado de la misma./ Lo escrito se cuela por los bordes del libro/ hasta tu regazo, para que acaricies/ la tarde que dormita en su lomo.

No es un texto de prisas, se toma su tiempo a sorbos directamente de una clepsidra. Es éste el sugerente arranque de Sabia vida savia que no tiene índice, ni páginas numeradas porque no se puede cerrar así como así, sino que hay que volver a abrirlo para comprobar que nada se escapó. Este libro elige al lector quien sabe en qué momento lo empezó pero nunca cuándo lo va a acabar.

Blog de Sabia vida savia




LA HISTORIA DE SABIA VIDA SAVIA CONTADA PASO A PASO

María Gabriela y Daniela se calzan unos patines y se recorren arriba y abajo el Paseo de Coches del Retiro durante la Feria del Libro de Madrid. Es muy posible que cualquier lector haya recibido personalmente de ellas la publicidad de Sabia vida Savia y que haya hojeado el libro en la Caseta 178 de Amargord. Han permanecido allí durante todo el certamen porque creen en su Manual de irrealismo práctico y se lo cuentan a todo el mundo que esté dispuesto a detenerse. Abren todos los frentes: librerías, distribuidores, editor, merchandising, promoción para mostrar su primera obra hecha realidad.

En su blog, actualizado día a día, con el inconveniente de Blogger, por el cual la cronología empieza del revés, relatan cómo surgió el germen del libro, allá por el año 2005, cuando Gabriela Lovera decide hacer un collage con textos pseudo-poéticos y dedicarlo a una amiga en crisis existencial.

¿Qué fue primero el dibujo o el texto? Primero fue el collage, luego el texto, luego los dibujos, luego un nuevo texto, luego el libro. Los textos encontraron imágenes en un pub irlandés de Madrid. Hablamos ya del año 2006. Fue en "The Three Blind Mice" donde una de las autoras, Gabriela, mostró a la otra, Daniela, el librillo original. La segunda se entusiasmó al instante y dio impulso a algo que apenas era.

La conexión se produjo en París, en agosto de 2007, gracias a un amigo que les prestó un apartamento durante un mes. Allí lograron compaginar una disciplina de trabajo efectiva con paseos por la Ciudad de la Luz. Salieron dibujos, maquetas, textos nuevos y enriquecidos. También el título. Las autoras querían que éste recogiese esa sensación de misterio, clave y belleza que posee la inscripción del tapiz. Después de mucho jugar con las palabras, dieron con la clave: SABIA VIDA SAVIA. Detrás de él se escondían ideas latentes como: “Es sabio fluir con la vida” o “La sabiduría es fluido vital”.

Pero hacía falta mantener el humor, los textos se habían tornado serios, casi adultos. Fue entonces cuando la ilustradora propuso la idea de hacer un glosario de términos referentes a todos los elementos que aparecían en los dibujos. Algo fresco y lúdico. Treinta definiciones caprichosas que luego serían ilustradas.

De nuevo en Madrid, había que consolidar el proyecto. Se hacía necesario un prólogo de alguien interesante y una editorial que se arriesgase a publicar un libro difícil de catalogar. El trabajo de ilustración aún no estaba terminado, faltaba dar color, entre otras cosas y fue para noviembre que surgieron los primeros bocetos por ordenador con tonos acuosos, inspirados en las texturas de la acuarela y en los grabados japoneses del mundo flotante (Ukiyoe).

¿Quién podría editar un libro que no es para niños, pero que se comporta como tal? ¿Cómo catalogarlo: ilustración, poesía, autoayuda, regalo? ¿A quién acudir? Hicieron un listado de más de veinte editoriales y teclado en mano escribieron a diestra y siniestra. Hubo respuestas. Casi todas negativas en cuanto a la publicación, positivas en cuanto a la visión del libro como un producto original, bello, complejo, inspirador... Chema de la Quintana, de la Editorial Amargord dio el sí a las autoras. Habría de comenzar un matrimonio editorial.

Después llegó el proceso lógico del libro: maquetación, pruebas, revisiones e impresión para empezar su distribución y su puesta de largo en la Feria del Libro de Madrid en la caseta de la editorial. Ahora les toca el turno de firmar y de ver como Sabia vida savia se independiza de ellas para recorrer camino a solas con los lectores.

Por cierto ésta es su definición de libro en su glosario: papeles que se juntan para dejarse impresionar por las palabras.

En el caso de Sabia vida savia seguro que es así.



III.

El amanecer se cuela
por una pequeña abertura
en el telón de la noche.
La muerte baila sola
entre bambalinas
al compás decreciente
de latidos.
Tararea el revés
de una canción de cuna,
hecha para despertar
en el futuro.

¡Levántate
de entre los espectadores!
¡Ocupa tu lugar a la diestra
o siniestra del presente!
¡Haz que tu representación
encarne vida!

Los huesos pueden esperar
a la salida del teatro.


LAS AUTORAS

Daniela Gulielmetti (Chile, 1973 – venezolano/chilena). Técnico Superior en Ilustración (Instituto de Diseño de Caracas), Licenciada en Artes Plásticas - Mención Pintura (Instituto Universitario de Estudios Superiores de Artes plásticas “Armando Reverón”), Master en Teoría y Práctica de las Artes Plásticas Contemporáneas (Universidad Complutense), Técnicas de Edición – 412 horas (Editrain) . Ha colaborado con diversas publicaciones latinoamericanas y ha expuesto su obra plástica en Venezuela y en Chile.



María Gabriela Lovera Montero (Caracas, 1972 - venezolana). Licenciada en Comunicación Social – Mención Audiovisual (Universidad Católica “Andrés Bello”, Caracas), Master en Realización Documental (Escuela Internacional de Medios Audiovisuales, Madrid), actualmente cursando un Master en Edición (Universidad de Alcalá, Editrain e IPECC, Madrid). Ha publicado dos poemarios: Por debajo del viento, Editorial El Pez Soluble, Caracas 2001; Y de la noche tanto, Editorial Cincuenta de Cincuenta, Caracas 2004. Ha colaborado en publicaciones conjuntas y en diversas revistas literarias venezolanas y españolas.


Sabia vida savia
Texto: Marías Gabriela Lovera Montero
Ilustraciones: Daniela Guglielmetti
Prólogo: Pablo Fernández Christlieb
Maquetación: EN LÍNEA
Ediciones Amargord
ISBN: 978-84-87302-88-6
www.sabiavidasavia.blogspot.com

5.6.08



Presentación Las letras de tu nombre de Pepe Viyuela
Ciclo literario 2008
Centro Cultural Federico García Lorca
Plaza de la Constitución 3 (Rivas- Vacíamadrid)
Miércoles 11 de junio
Hora: 20:00 horas

PEPE VIYUELA PUBLICA SU SEGUNDO POEMARIO “LAS LETRAS DE TU NOMBRE”

Después del original Bestiario de circo, con dos ediciones en editoriales distintas- la última ampliada -, Viyuela cambia de tema y sorprende con un libro vibrante, Y amarte sin saber (Premio Internacional de poesía Margarita Hierro, 2007), donde traza su vital línea de reflexión sobre el amor que continúa en éste que le sigue, Las letras de tu nombre, publicado por Ediciones Amargord en su colección Helado de Mamey.

Pepe Viyuela (Logroño, 1963) se gana la vida como payaso. Profesión con frontera sinuosa y muchas veces especular de la del poeta. En algún momento de su vida, por la propia naturaleza, empezó a garabatear poemas en un papel y fruto de esa locura transitoria le nacieron tres hijos, hasta la fecha “Bestiario de Circo” (Páginas libros de magia, 2006), “Amarte sin saber” (Premio Internacional Margarita Hierro 2007) y “Las letras de tu nombre” que ahora publica Ediciones Amargord en su colección Helado de Mamey.

El poeta cordobés Manolo Romero, prologuista del poemario, dice de Las letras de tu nombre que es un poemario analítico, cadenciosamente estructurado, con buen oficio, tanto en la versificación, como en los recursos.

El río del amor heraclitiano fluye por la memoria del poeta

El río del amor fluye, heraclitiano, en silvas blancas por la memoria del poeta. Brota en Logroño, el lugar remoto de la infancia. Cruza la adolescencia, y de su aljibe manan los recuerdos idealizados del amor platónico y el despertar de la pasión. El cauce se va ensanchando y las aguas se van haciendo salitrosas con el tiempo y la experiencia; la sensualidad invade la fantasía y anega la expresión poética con imaginativas metáforas y sinestesias, con sustanciosos hallazgos líricos y brillantes juegos de espejos.

Aparecen en muchos poemas secuencias de reflejos neorrománticos, exacerbados, que cambian de temperatura y el color del ánimo súbitamente, de lo fogoso, al frío; del cromatismo variado, al gris o al negro. El mal de ausencia provoca tormentas de espíritu. El erotismo derramado en metáforas audaces ilustra con frecuencia los pasajes del libro. En el último tramo, cuando el tema va agotándose de maduro, aparecen nuevas facetas, como el manifiesto de su poesía amorosa. Emerge al fondo el poeta pintándose a sí mismo.

Sostiene Manolo Romero que hay cambios constantes en el poemario y las variaciones sobre el tema están sabiamente articuladas, por lo que desde el comienzo, este libro confesional, con tonos de conversación, de soliloquio, persuade, y tanto la gracia verbal, como la imaginación y la variedad de planos, exultantes o contenidos, tan bien resueltos por la melodía de los endecasílabos, heptasílabos y octosílabos descalzos, delicados, estimulan la lectura hasta el final y hacen gozar de las brisas que provoca el alma buena de su autor. Al fin de la batalla vence la esperanza.




Nací en Logroño en 1963.
Soy licenciado en filosofía y arte dramático y gracias a este recorrido académico y a otros avatares he llegado a trabajar como payaso, que es como me gano la vida. Otra de mis aficiones es garabatear poemas en los papeles. Fruto de esta locura eran, hasta hoy, dos hijos pequeños: “Bestiario de circo” (Páginas libros de magia 2006) y “Amarte sin saber” (Premio Internacional de poesía Margarita Hierro, 2007).
Hoy nace un tercero: “Las letras de tu nombre”. ¡Qué cosas!



PALABRAS Y CARICIAS



Cae la tarde, con vértigo de horas
anidando en la punta de los dedos.
Se va volviendo mar
que atesora en su fondo
lo que nunca dijimos.
Lo que hemos querido
hacer llegar a otras orillas,
pero ha quedado en nuestro pecho,
a la deriva en su vacío,
naufragado en las costas de su boca.

Ahora forma corales que siegan el aliento
Y la noche no quiere ahogar en la madrugada.

Tienen miedo las cosas y es su peso infinito,
por eso es bueno darles alas:
que levanten el vuelo las caricias.




DEL HOMBRE AFORTUNADO


Me cuento entre los hombres con fortuna.
Amo el lento caer de las palabras
y el cúmulo previsto de mi ruina,
los días en que puedo pasear
contigo de la mano,
las fuentes que reflejan el invierno,
las tarjetas postales con poema,
el beso a media tarde que decide
que se queda a dormir, el pan caliente,
la escalera que lleva a tus abrazos,
el agua en la que nieva algunas veces,
los espejos profundos
y todos sus secretos.

Amo ser clandestino y que el mundo viva fuera,
las miradas fugaces, el embuste
que nos acoge, el fuego que alumbra nuestros labios.
Esos sueños en los que baila
lo que queremos ser con lo que somos.

¿Cómo no he de contarme entre los hombres
con fortuna, si vivo a tres paradas
del centro de tus ojos?


* Poemas pertenecientes a Las letras de tu nombre publicado Por Pepe Viyuela en la colección Helado de Mamey de Ediciones Amargord



Las letras de tu nombre
Pepe Viyuela
Prólogo: Manolo Romero
Fotografía de portada: María Trueba
Fotografía de solapa: Enrique Cidoncha
Maquetación: EN LÍNEA
Colección: Helado de Mamey
ISBN: 978-84-87302-86-2
Primera edición: 2008

3.6.08

EDICIONES AMARGORD DEBUTA EN LA FERIA DEL LIBRO DE MADRID

Éste es el año definitivo del despegue de Ediciones Amargord. Lo prueban sus 30 novedades editoriales en lo que va de año. Su ritmo es vertiginoso si se tiene en cuenta el corto bagaje, desde el 2005, en los que ha publicado un centenar de libros. Dos líneas claras: la poética y la psiconáutica, una apuesta por la brevedad literaria: 1003 libros para cruzar la noche y la edición de libro discos. Ahora se presenta en “flm 08” con su propia caseta, la 178. Y sus autores, bolígrafo en mano.

José María de la Quintana, editor de Ediciones Amargord, cumple un sueño largamente acariciado desde que decidió crear esta editorial en las entrañas de Lavapiés. La participación en la Feria del Libro de Madrid culmina tres años de publicaciones arriesgadas y con un criterio lejano al comercial. Su apuesta por la poesía viva y con autores con obra en marcha comienza a dar sus frutos con el reconocimiento de los propios poetas y de los lectores que empiezan a descubrirla. Tiene dos colecciones: Helado de Mamey, en la que publican los escritores españoles y traducciones y Los Orfebres, con una vocación americana.

Como novedades editoriales en Helado de Mamey , recién salidos de la imprenta para esta Feria del Libro: Para un tiempo herido de Enrique Falcón, Al- Rihla, de Luis Luna, 120 páginas sin lluvia, a cargo de Francisco José Sevilla, Lamento por un ángel herido (Esther Giménez), Bóveda- Blanca Fernández-, El corazón más feo del mundo por Óscar Aguado, Calle de Miguel Ángel Gara, Reconstrucción de Pompeya o la palabra “lasca” de la italiana Annelisa Addolorato y Las letras de tu nombre de Pepe Viyuela.

En Los Orfebres se presentan Estar en el mundo, del argentino Jorge Sánchez Aguilar, Ese animal triste, escrito por la colombiana Piedad Bonett, Ovulada de la poeta chilena Amanda Durán, Cineraria de su compatriota Juan Soros, Polvo para morder, del último Premio Casa América de Poesía Americana, Jorge Bocannera, Rodrigo Galarza publica Parque de destrucciones y el uruguayo Manuel Arduiño “Diario de un refugiado”.

Ediciones Amargord amplía su línea editorial en Los Orfebres con dos ensayos: América como civilización emergente, de Adolfo Colombres y La mirada del poeta, escrito por Graciela Maturo. En narrativa Rafael R. Valcárcel publica 28 relatos en Otras palabras.

Sabia vida savia

1003 libros para cruzar la noche es una línea atractiva para descubrir la literatura rápida. En esta Feria 2008 salen La estación de la muerte de H.E Francis, Sílaba a sílaba (Diccionario poético) de Carlos de Gredos, Sueltos- José Luis Morante y Pompas y circunstancias de Ricardo Virtanen.

En la Colección SOMA dos novedades: Cine drogado, la propuesta de María Velasco para examinar la influencia de las sustancias en el séptimo arte y La búsqueda, de Jorgelina E. Rodríguez, una novela escrita en ayahuasca.En la edición de CDs Pollito de California publica su libro-disco Entre dos mundos.

Una de las sorpresas del año es Sabia vida savia, manual de irracionalismo pragmático creado por Daniela Guglielmetti y Gabriela Lovera. Es muy probable que el visitante de la Feria del Libro se las encuentre y le lleven directamente a la caseta 178 de Amargord.

Foto: José R. Huidobro

14.5.08

EDICIONES AMARGORD EN LA FERIA DEL LIBRO DE MADRID

Este año es el bautizo de Ediciones Amargord en la Feria del libro de Madrid. Estaremos en la Caseta 178 desde el 30 de mayo al 15 de junio. Por allí encontrarás a nuestros autores firmando. Durante quince días tendrás a tu alcance nuestros títulos de poesía, psiconáutica, libros para cruzar la noche y música. Te esperamos.


Más de 70 poetas han plasmado en la páginas de Amargord, ya sea en libros individuales o antologías. En la colección Helado de Mamey han publicado autores con obra viva, tales como los mencionados Francisco José Sevilla, antólogo de Hilanderas y No solo...palabras para la paz y Rodrigo Galarza. A ellos le siguieron José Ramón Huidobro, Patricia Esteban, Jesús Urceloy, Antonio M. Figueras, Óscar Aguado, Víctor M. Muñoz, Gracia Iglesias y Marta López Vilar.

En este año Ediciones Amargord mira hacia América, como ya lo hiciera con Los poetas interiores (una muestra de la nueva poesía argentina), a cargo de Rodrigo Galarza en la colección Los orfebres. A ellos se unirán sus compatriotas Graciela Maturo, Premio de la Asociación de escritores argentinos, Jorge Bocannera, Premio poesía de la Casa de América y Amanda Durán. Desde Chile llegan Amanda Durán y Juan Soros. El uruguayo Manuel Anduino y la colombiana Piedad Bonnet completan el descubrimiento a corto plazo del otro lado del Atlántico.

En Helado de Mamey publicarán Enrique Falcón, Paco Sevilla, Oscar Aguado, Esther Giménez, Miguel Ángel Gara y la italiana Annelissa Adoloratto. Fernando Díez presentará su devocionario El ser en la palabra, incursión por la poesía mística.

Colecciones psiconáuticas

Amargord aboga por el Derecho a la ebriedad como quedó patente recientemente en el Manifiesto libertario contra la prohibición recientemente publicado por Javier Esteban. Es la filosofía que ampara las colecciones sobre psiconáutica, Soma y Maior. La primera pretende constituir una macro-obra colectiva de consulta que pueda considerarse como manual de instrucciones del más amplio abanico de sustancias alteradoras. Cada número aporta una chispa de luz al generalizado desconocimiento sobre el tema en la opinión pública y medios de comunicación. El Colectivo Interzona constituido, entre otros, por Eduardo Hidalgo Downing, Fernando Caudevilla o Alejo Alberdi son los responsables de los ya editados Cannabis, Ketamina, LSD o Extasis (MDMA).

Para este año José María de la Quintana destaca ¿Sabes lo que te metes? de Eduardo Hidalgo y Heroína, del mismo, a la que se añadirá Cocaína, realizado por el grupo Interzona y la segunda edición de Ketamina, con textos nuevos de Juan Carlos Usó y Fernando Arrabal.>

La colección SOMA ahonda en la ayahuasca y el Amazonas con el nuevo libro de Paco de la Cal y la traducción del libro de Philippe de Felice, Embriaguez divina, que prologa Javier Esteban y la traducción del alemán del clásico de 1926 del Dr. Lewin, Phantastica. También prepara un trabajo coral sobre la figura de Hércules, que dirige José Carlos Aguirre.

1003 Libros para cruzar la noche

Define de la Quintana la colección como un chispazo, una iluminación repentina, una luz al final de la noche. Y es que Amargord no abandona ese sentido nocturno que le hizo nacer. Por eso, estos mini libros se encuentran en expositores de los bares donde también se promueven lecturas poéticas a través de la editorial. En ellos caben todos los temas: aforismos, cuentos, poesía, diccionarios, psiconáutica, etc. Sin olvidar que La vida es un bar y que leer es otra forma de atravesar el puente hacia el alba. Herme G. Donis, Luis Luna, Miguel Ángel Gara, Alberto Paniagua, Cecilia Eudave o Martín Rodríguez Gaona son sólo las primeras firmas de la larga lista de autores que compondrán esta ambiciosa minibiblioteca universal.

Kukudrulu, sello de literatura infantil

Kukudrulu nace con una apuesta importante en número de ejemplares. La primera edición de Nimagai, de Nunu Príncipe salió con 4.000 ejemplares, prácticamente agotados en los primeros meses de su distribución. La búsqueda de la esencia de la protagonista del cuento con el que debuta su autora ha calado sin hacer apenas ruido y prepara su segunda edición.

Fotografías: José R. Huidobro

11.5.08

PERO HAY MÁS, MUCHO MÁS: ESTOY VIVO Y DIGO:

Parque de destrucciones, el lamento de Rodrigo Galarza por los sumideros de Madrid

Hay una reminiscencia de Rimbaud en Parque de destrucciones (Ediciones Amargord) y es que este poemario es la temporada en el infierno que sufrió un poeta con sangre guaraní cuando arribó a Madrid, una ciudad llena de voces que clamaban vida y aniquilación.

Rodrigo Galarza (Caá Catí, Argentina, 1972) alza la palabra desde el primer verso, que es un silencio que revienta en el frenético ritmo de la urbe. Alguien, una sombra, recorre las calles y grita con todas sus fuerzas para que nadie le haga callar: soy el que hundió su pulso en la niebla/ el de la vocación por los derrumbes/ el de los cielos verticales en suburbios insumisos.

El pasado, que va distanciándose muy cercano, es el punto de partida hacia la propia autodestrucción (estigma absurdo mi nombre/ atrapado en un patio con olor a mangos y a tartas de mi madre/ la reina encantada de las fuerzas sangrantes/ en el principio era el allá...)

Es sólo el primer poema, en el que brota la necesidad de hacerse escuchar porque ahí es donde arranca la debilidad. Advierte: Pero hay más, mucho más: estoy vivo y digo: aquí estoy y esta ciudad se llama Madrid/ y este dolor tiene nombre y este dolor devora la ciudad.

Un extranjero solitario y perdido alcanza el infinito con su vista sin asentar. “Y yo les vi solos/ les vi llorando más solos/ les vi entregándose por tickets de Carrefour/ y nos vimos todos juntos y lloramos todos juntos y supimos que no estábamos solos”.

Pero hay más, mucho más: preguntas que nadie va a responder, salvo él mismo que ya conoce la respuesta de antemano: ¿quién- sin hundirse- sepultará los restos de mi naufragio? ¿quién se atreverá a darme de comer en las manos?

Sostiene el poeta que el dolor levanta ciudades. No alcanza la morfina que brota de las cloacas/ no alcanzan las cloacas de los bares/ no alcanzan los bares donde entre parábolas y parabólicas/ colgamos los trofeos del infierno.

Ha decidido navegar con la dulzura de quien se desangra hasta que la ciudad donde naufraga le ame (tengan cuidado del que fue feliz a orillas de un gran río/ porque no podrán contener su pulso de camino interminable).

Son poemas en los que la respiración apenas se escucha entre los tentáculos de la crueldad. Pero hay pausas que incrementan el tormento: no soporto el suave incendio del canto del mirlo/ sobre el ático de la siesta.

La nostalgia convierte en estatua de sal al caminante que comienza a darlo todo por perdido “era yo con mi hermano un inexperto domador de sueños”. Los lazos familiares son el remanso donde el hijo pródigo comienza a flaquear. ¿Oyes madre?...esta vez nacerás de mí, te tendré en los cuencos de mis manos. O en la carta a su padre: viviéndome va la poesía/ con urgencia de últimos rocíos/ con el rostro del que nunca vuelve o se despide.

En una corrala de Lavapiés observa que el tiempo se agota: tiene nombre la tristeza esta tarde/ como la ropa tendida en la cuerda del silencio/ donde la anciana cuenta las pinzas que le sobran. Se declara vencido "me doy muerte aquí en esta ciudad que se llama Madrid... y cómo borro mis crueles alfabetos/ como huyen con el viento que anuncia mis derrotas”.

Porque hay más: mucho más.

El poeta ha entrado azorado a la casa de la alegría.

J.Ramón Huidobro


"Este libro alza la Voz sobre las voces que silencian su propia destrucción: la voz de aquellos que fuimos, la de la prostituta, la del mendigo, la de la multitud, la voz del inmigrante. Voces que puta adentro dejan constancia en la página que va sucediéndose con ritmo de caminante incansable y tenaz. Rubricadas quedan por Rodrigo Galarza la vulnerabilidad y el desgarro de la existencia, también del anhelo y la sed insaciable de vida".


voy a navegar con la dulzura de quien se desangra
voy a desangrarme hasta que Madrid me ame
con su amor de “colmena” sin miel

tengan cuidado del que fue feliz a orillas de un gran río
porque no podrán contener su pulso de camino interminable
no podrán aplacarlo con avenidas inventadas
ni parque de diversiones diseñados por hombres muertosen el lazo de su corbata

tengan cuidado del que fue feliz a orillas de un gran río
ya que un día, un gran día-diamante
les enseñará por qué las nubes aman al viento

por qué a veces se quedan, mientras se van



Corrala

tiene nombre la tristeza esta tarde
como la ropa tendida en la cuerda del silencio
donde la anciana cuenta las pinzas que le sobran



1
Me late el olor de la madera
Se acuesta conmigo aunque yo ya no esté
Aunque me haya ido a forjar rejas de arabescos

2
suena mi tórax- tambor
cabe la selva en mis costillas

¿era esto cantar para nacer
Derrumbando rascacielos?



Poemas pertenecientes a Parque de destrucciones, publicado por Ediciones Amargord




Rodrigo Galarza nació en la provincia de Corrientes Argentina, en 1972. Es profesor en Letras. Co-fundador del Grupo Literario ¨Pájaro de Tinta¨ y director de la revista del mismo nombre. Ha obtenido entre otras distinciones el 1er y 2do Premio de Poesía Los Creadores en la Universidad del Sol (U.N.N.E) edición 1998, como así también la del 2000. Ha publicado en diarios y revistas de su provincia, de Buenos Aires, de Madrid, de Asunción del Paraguay, de Nord Carolina EEUU, y de Méjico.

En Madrid ha brindado recitales de poesía a través de la Red de Arte Joven.Publicó: Soles dormidos (poemas1992); Cuentionario(1994,1er Premio del Certamen Anual de la Asociación Correntina de Cultura Inglesa); Diluvio en la memoria(poemas,1995); Ráfagas de pájaros (poemas, 1997. Premio Peirotén de Publicación, Asociación Santafesina de Escritores). Relámpagos de crepúsculos (poemas, 2000, Edit. Pájaro de Tinta). Figura en Twenty Poets from Argentina-Poetry of the Nineties"(2004 Redbeck, Bradford, Inglaterra, traducción de Graham Yoll). El desierto de la sed (Amargord, 2005, Madrid). Los poetas interiores (una muestra de la nueva poesía argentina), Selección y prólogo, Amargord, 2006, Madrid. 17 tangos y algo más (selección y notas) Amargord, 2007, Madrid. Odiseo en Lavapiés (Amargord,2007, Madrid). Parque de destrucciones (El suri Porfiado, 2007, Buenos Aires).

Desde el 2001 vive en Madrid.


Parque de destrucciones
Autor: Rodrigo Galarza
Dibujo de portada: Marcel Duchamp
Fotografía de solapa: Miguel Pérez Pardo
Diseño y maquetación: EN LÍNEA
Colección Los Orfebres
Ediciones Amargord
ISBN: 978-84-87302-81-7

9.5.08

BLANCA FERNÁNDEZ PUBLICA "BÓVEDA", POEMARIO FINALISTA EN EL PREMIO INTERNACIONAL MÀRIUS SAMPERE 2007

De los textos de Blanca Fernández surgen una mirada y una voz tersas, que buscan su propia contaminación en la mirada y en la voz del Otro (“manos clavadas/ nuca quitan propio clavos”). Pero es una búsqueda libre de voluntad, como en un juego sin Verdad,guiada por una ética leve y rigurosa en la que se enraízan el dolor y la resistencia: “aguas libres arrastrad la palabra/ desprecio”. Leídas estas páginas, en los ojos quedan perlas que fueron ojos."Bóveda" es su primer poemario que nace libro.

UN CUERPO PROFUNDO

¿Aprenderé a amar tu nuevo rostro? /sin párpados/ sin boca


Un día, jugando a asignarle una vocal rimbaudiana (es decir, coloreada) que la distinguiese- un shibbólet para la apertura de la palabra a su silencio-, atribuí a la poesía de Blanca Fernández la I roja, rire des lèbres belles. Es decir, hay un sonido afilado, en estos versos, y el rojo, el rojo casi negro (de melancólico orgullo, decía Ernts Júnger) del cuerpo que siente su desaparecer en el ser, en el otro, en la nada /”las pieles aman su servidumbre”), y su permanecer en la nada, en lo otro, en el ser (“el fluir que hubiéramos sido de no haber muerto, también somos").

Es el cuerpo profundo, el que los versos de Blanca Fernández exponen. Un cuerpo fuera del ataurdiano juicio de Dios – fuera del esquema producción-reproducción donde boquea, vigilado, el deseo- y que sabe arrojar su propia finitud y destruir sus propios órganos sobre los sentidos de un infierno que hiede para el hombre que con su plegaria se alejó de lo peligroso.

El peligro, la fe contra el estancamiento y la espera. Hay un temor y un temblor que mueven la desnudez del deseo- en y contra la bóveda del ser-, que siempre tiene una mirada ignominiosa (in nomen). Pero la desnudez es la única forma del deseo, su única potencia. La pérdida del nombre, la ignonimia es su recompensa y castigo. Algo obsceno (fuera de escena) persigue al ojo que se aleja del hombre y de la identidad, para clavarse y desaparecer en el automatismo del No-Dos. Machina ex deo.

La chair est triste, decía Mallarmé. Pero ojos proliferan desde la imagen y en la imagen, florecen en los nombres que la escritura disipa, en los dáctilo de la “caligrafía de la escena”, en el cojeo edípico y tirésico de los yambos y de los troqueos (“el signo duerme o vive/no conoce fin”). La medida del verso – su ritmo (su número)- ve el abismo de su silencio, cada vez, en la cesura en que el respiro cae sobre el verso sucesivo, aún no pronunciado: “despertar la no- palabra/que duerme tras la frente”.

De los textos de Blanca Fernández surgen una mirada y una voz tersas, que buscan su propia contaminación en la mirada y en la voz del Otro (“manos clavadas/ nuca quitan propio clavos”). Pero es una búsqueda libre de voluntad, como en un juego sin Verdad, guiada por una ética leve y rigurosa en la que se enraízan el dolor y la resistencia: “aguas libres arrastrad la palabra/ desprecio”. Leídas estas páginas, en los ojos quedan perlas que fueron ojos.

IANUS PRAVO





Para qué escribir:

Para que el tiempo se consuma deprisa, para succionarlo como un niño un refresco y que el tiempo no estorbe, para usar el tiempo y dejar en él formas con sentido, forma con fondo, en la vela que va deshaciéndose de mí. Para crear en el tiempo algo que trascienda del tiempo, no la obra inmortal, que nunca lo será, sino lo que deja lo que escribo, en mí, después de ser escrito. ¡Y que el tiempo pase sin sentir! ¡dios de todo o de nada, que no sea una tortura el paso de las horas! chupo mi refresco para que no me consuma el vacío de un tiempo sin contenido, para sentir que a pesar del tiempo existo, el tiempo no me desgasta por completo, yo orado en el tiempo una pequeña figura, una muñeca voodú de mi alma.

Para encontrar, para sorprenderme de lo que mi cabeza es capaz de hallar en el marasmo de palabras, para destejer el ruido del universo, para acercarme a mis dudas, a mi ignorancia y saber qué es lo que no sé, para dar forma a lo que soy, para sentir que hay límites –mi cuerpo, la palabra, el otro- e intentar escapar de esos límites o luchar contra esos límites, para escapar de mí, para olvidarme de mí, para poder superar las palabras, para llegar al silencio algún día, a la totalidad, para ser consciente del camino de la palabra que siempre acaba en el blanco silencio.

Escribo para unirme con los otros seres tan solos como yo misma, la palabra necesaria como medio de llegar al otro, para acortar las distancias entre los seres, para compartir mi soledad con quien la halle. Escribo pues no puedo ser hecho absoluto sino aproximación, tendencia, incesante murmullo, eco; la palabra es mi eco, las palabras que pronuncio cuando son necesarias me representan ante el éter, la palabra es lo que queda de mí en el tiempo, la palabra necesita del tiempo para ser leída, pronunciada, escuchada. Las palabras están llenas de tiempo, tal como el ser humano lo está; el hombre necesita del espacio, así como la palabra, pero se expresa en el tiempo, así como la palabra lo hace. Pero la palabra Hombre no es una palabra que pueda pronunciarse de una vez por todas.

Escribo como una oración que pronuncia mi mente anhelando siempre algo incierto, en todos los silencios se manifiesta una pregunta que no puede expresarse con palabras. Lo indócil se revela en la palabra contra la Naturaleza a la que muestro mi derecho a gritar a cuestionar a pronunciar mi yo contra lo que me ignora o a extasiarme también con lo revelado o a perder la voz y las palabras en la contemplación de lo sublime.

Blanca Fernández


Bóveda
Texto: Blanca Fernández
Diseño y maquetación: EN LÍNEA
Colección: Helado de Mamey
Director colección: Francisco J. Sevilla
Ediciones Amargord
Primera edición: 2008
ISBN: 978-84-87302-85-5



XII

templo único
bóveda
universo craneal
expande orbe
sé todo en todo
no aprisiones los mundos
cerebrales
pequeñas replicancias divinas
sublevaros contra fronteras
conquistad único universo
instrumento y cauce
de vosotros mismos

SENTIR no simulacro
si por fin libres
del cáliz de plata



XXII


hoy
nací serpiente

me arrastro
como el hombre
es arrastrado por el tiempo

sucumben las carcasas
las cenizas
renace la mañana
de uno mismo

en el manantial
conchas huecas entrechocan
lejanas voces
de pieles descartadas

y te vuelves

y me vuelvo

y volvemos a alejarnos

cada uno lleva un perro
atado
desde siempre


XLI


hay caminos ocultos
sabedlo
en los que el dolor
se brinda cortésmente

cortésmente aceptar
ofrecimiento o declinar

si la curiosidad vence al temor
sabedlo
descubriréis
en el camino
un hombre solo
cubierto de fragante musgo

hay una puerta de hierro
en su pecho

empujad entonces



Poemas pertenecientes a “Bóveda”, publicado en la colección Helado de Mamey de Ediciones Amargord


Blanca Fernández (Madrid, 1970) es licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid. Ha trabajado en diferentes medios de comunicación, sobre todo en televisión, realizando labores de redacción, coordinación, locución y presentación en diferentes programas emitidos por TVE en Canarias, así como en otras cadenas y productoras. Tiene varios poemarios inéditos y una novela también inédita. Ha coordinado talleres de poesía y colaborado en diversas revistas literarias. También ha realizado numerosos recitales poéticos en Las Palmas de Gran Canaria junto con sus compañeros de grupo literario con los que ha escrito un poemario titulado “Taxidermia”, prologado por Leopoldo María Panero, poeta admirado por todos ellos con el que han mantenido un trato cercano durante los últimos años.

7.5.08

JORGE BOCCANERA GANADOR DEL PREMIO CASA AMÉRICA DE POESÍA

Boccanera publicará en Ediciones Amargord "Polvo para morder"

El poeta y periodista argentino Jorge Boccanera ha obtenido del VIII Premio de Casa de América de Poesía Americana. La obra “Palma Real” del escritor se antepuso el pasado 28 de abril a los 272 manuscritos presentados en el último certamen.

Departamento de Comunicación Casa de América

El Jurado, integrado por Juan Gelman (Presidente), Julia Escobar, Luis García Montero, Jesús García Sánchez, Benjamín Prado, Imma Turbau y Anna María Rodríguez-Arias (secretaria), concedió por mayoría el Premio de Poesía Casa de América al libro “Palma real” y destacó la calidad literaria de una poesía muy rica estéticamente y muy exacta en el uso del vocabulario.

En su opinión, la obra de Boccanera sobresale especialmente por su diálogo profundo con la tradición poética hispanoamericana.

El Premio Casa de América de Poesía Americana aspira a estimular la nueva escritura poética en el ámbito de las Américas, con especial atención a poemas que abran o exploren perspectivas inéditas y temáticas renovadoras y tiene una dotación de 6.000 euros como anticipo de derechos de autor, dado que la obra se publica en la Editorial Visor Libros.


Polvo para morder, próxima publicación en Ediciones Amargord

Ediciones Amargord incluyó a Boccanera en la colección Los Orfebres, dedicada a los poetas de allá, donde publicará inminentemente "Polvo para morder". Este libro se instala en una instancia extrema, porque morder el polvo es la imagen de la derrota por excelencia y es, desde ese límite, que esta voz se resuelve, muestra el estrépito de la caída y transforma, como única salvación, el polvo en alimento, combustible para el poema. La obra se editó en una edición universitaria en Argentina en el año 1986. Más de veinte años después su vigencia es indiscutible.

SOBRE CALLE

Calle parte de la Gran vía, quizás la travesía urbana más emblemática de Madrid asediada ahora por el cierre de cines y teatros, el enésimo expolio de las ideas en beneficio del dinero: esa gran abstracción. Pienso que la avaricia y la codicia de estos tiempos son más una enfermedad del espíritu que del cuerpo, por eso a pesar del materialismo que todo lo devora, el alma lucha por volver a existir.

Pero hablando del libro y asumiendo el peso horizontal de edificios construidos con distintas inspiraciones arquitectónicas, Calle también tiene que ver con la autocensura a la que nos sometemos mediante tanta exquisita ironía, el miedo a decir verdades que duelan, la imposibilidad de vivir la vida ausente.

La niebla de lo dado, de lo ya transcurrido, evita a menudo alcanzar lo entrevisto, lo soñado (más que lo perdido) entre los pliegues de las sábanas. Un zapato rojo en el centro de un cráter de obús en la Red de San Luis y cierto 27 combativo, especialmente Alberti, Miguel Hernández, Juan Larrea, se hallan de algún modo tras estas evocaciones. Vidas lejanas y posibles y algunos personajes de películas y obras de teatro se han metido como cuñas en los poemas, a veces conscientes, a veces como habitantes fantasmales de un edificio en ruinas. En fin, puede que haya también un poco de suicidio de la memoria, de nombres extraviados, de mujeres heridas de tiempo como sombras entrevistas en las balaustradas y además algo (espero) de cóctel en Chicote bien cargado con 2 partes de recuerdo, 1 de anhelo y 1 par de gotas de angostura.


Miguel Ángel Gara

5.5.08

LOS TEATROS CERRADOS EN UN HERMOSO TELÓN

Con Calle, Miguel Ángel Gara, configura un particular Drama en gente con poemas de distintas evocaciones: versículo y metro clásico, caligrama y monólogo dramático, poema en prosa y aforismo. Edificios diversos para una visión, no exenta de sentimiento, de una calle transcurrida, presente y, al mismo tiempo, aún por construir.


Miguel Ángel Gara (Madrid, 1970), uno de los poetas con mayor proyección editorial, nos sugiere en Calle tanto un lugar físico como un silencio imperativo. Como en toda arteria urbana donde se erigen construcciones de diferentes épocas y estilos.

Para adentrarnos en su particular avenida, Gara, se ha dejado llevar por esa hora de cierre de los teatros en una gran ciudad y ha dividido el poemario en la estructura de una obra clásica: preámbulo, primer acto, entreacto, segundo acto y telón.

El preámbulo es un poema sin título que nos anuncia el final y nos descubre la calle. Allí están el Drama: “Como un personaje de una obra/ en la dramática medianoche, / ves teatros, cines/ cerrando la función/ Y el cielo que abre el escenario de la calle, rota” y la Comedia: La risa es saludable, ría usted, regrese/ como un actor donde el colmillo brilla. Advertidos estamos que formamos parte de este Teatro de la vida.

Se alza el telón y alguien brilla mientras camina antiguamente a la realidad, la verdadera protagonista de este libro. Nada está completo/…/la realidad no-toda que se oculta/ y en su fin amanece. Y ésta es la contrarréplica de la misma Realidad: “Qué falta/ en la palabra, entonces/ gravedad/acabada la obra/y la palabra”.

Los poemas se construyen a partir de ideas concéntricas. Parecen piedras que se sumergen en un estanque y se expanden hasta desaparecer. La sombra caía camino de la casa/ y puede que la sombra/ fuera una sombra ajena.

Las contradicciones conforman imágenes tan bellas como dramáticas: en el verde violento de los ojos murió la primavera (Estéril). Y qué es eso, preguntas, sino el río/ donde se ahoga el pez que ansía la tierra/de pura sed, en el descubrimiento/ de su agua imbebible.- Respiras en esa calle abierta-.

Las palabras repetidas recuerdan a la inspiración jazzística del movimiento beat. La reiteración conforma la melodía que nos guía: No es esta palabra/ tu cuerpo, música/ donde te conocí…/ No es esta palabra tu cuerpo música/…cuervo/ que roba la palabra/ antes de que llegue a su sonido.

Gara exige que las palabras entren por todos los sentidos. Los poemas visuales son una constante como el titulado Seco inspirado en la gota cortaziana. Un trazo perfectamente cerrado: La/imaginaria/forma de una gota/…/Imaginaria manera/ de lágrima.

Poemas que hacen de la palabra un pincel que juega a engañar al ojo. Repetición de palabras que cambian el significado a la menor distracción.

Calle configura un particular drama en gente con poemas de distintas evocaciones: versículo y metro clásico, caligrama y monólogo dramático, poema en prosa y aforismo. Gara se desenvuelve en todos ellos y construye con la palabra rompecabezas que encajan pieza a pieza.

“El telón cae en los cines de la calle, en la fanfarria de novedades los leones dormitan y las alfombras mullen bajo los compradores. el mercader expulsa profetas del templo: marchaos de aquí, -proclama- no mancilléis de augurios la casa de mi padre. La magia de los cines es así, se hace la realidad”.


J.Ramón Huidobro

Calle
Texto: Miguel Ángel Gara
Fotografía de portada: José Javier González
Diseño y maquetación: EN LÍNEA
Colección: Helado de Mamey
Director de colección: Francisco J. Sevilla
Ediciones Amargord
ISBN: 978-84-87302-80-0
Primera edición: 2008





la ausencia es la suavidad de lo extraviado, seda fija al pulmón, camino que divide los caminos, con pasos de silencio en la sangre aún invisible el niño es una cuchilla tierna, tensión que otorga a un mundo progresivamente abierto

el telón cae en los cines de la calle, en la fanfarria de novedades los leones dormitan y las alfombras mullen bajo los compradores. el mercader expulsa profetas del templo: marchaos de aquí, -proclama- no mancilléis de augurios la casa de mi padre. La magia de los cines es así, se hace la realidad

la mujer del balcón es contemplada por los fugaces peatones de la calle, Pelagia, susurran, y ella desaparece hacia el interior como si su estado natural fuera el tránsito, la oquedad que abandonan sus ojos perennes

la dirección de la calle es el futuro pero algo se abate en el latido de lo que fue colina, posadas, las acacias asen el instante como manos y lo encienden con su duro albumen de ser vivo, golpes de pedernal de pisadas que no se repiten, que surgen y desaparecen, en los campos de fuego


Las nubes fluorescentes de Zhu Chung

En el cielo las nubes fluorescentes,
suben rascacielos como acantilados
interminables son las carreteras
que atraviesan la tierra.
Te ruego que no mueras.
Ojalá trates de volver.


Accidente

La cicatriz abrió la herida



* Poemas pertenecientes a "Calle" de Miguel Ángel Gara, publicado en la Colección Helado de Mamey de Ediciones Amargord



Miguel Angel Gara (Madrid 1970) ha publicado los poemarios El libro de Sara (LF ediciones, 2005), Luz previa a la luz (XXIV Premio de poesía Ciudad de Badajoz, Ed. Algaida, 2006), la plaquette de aforismos Gérmenes y momentos (Ed. Amargord, 2007) y, en breve, El desierto de agua (Ed. La garúa). Recientemente ha co-traducido junto a Johanna Lööf la antología de poesía juvenil sueca “Mellan himmel och jord” (Entre cielo y tierra, Ed. Slottener 2007). Colabora asiduamente en varias revistas literarias y es responsable del suplemento de poesía Pata de gallo en el portal literaturas.com.

4.5.08

EL POEMA Y EL LÁTIGO CONTRA LA BESTIA

Esther Giménez publica su segundo poemario “Lamento por un ángel caído”

Se ha hecho larga la espera del segundo libro de Esther Giménez, tras los ocho años transcurridos desde Mar de Pafos (Premio Hiperión 2000). Después de participar en numerosas antologías y la publicación de una plaquette era necesario que encontrara una editorial sensible a las voces forjadas en el día a día de la poesía. En su nuevo libro nos descubre que la belleza habita donde quiere. Deja entrever un ángel caído cualquiera, difuminado en el devenir de los días, que ya apenas recuerda lo que solía representar.

Con un estilo cargado de sensualidad e ironía, Esther Giménez (Premio Hiperión del año 2000) publica su esperado segundo libro. En Lamento por un ángel caído (Ediciones Amargord) recala en textos más breves pero contundentes. En el recorrido del poemario la autora se decanta por los versos libres aunque no falta algún soneto de perfecta construcción dotado de una mirada actual que nos enseña a reírnos de nosotros mismos.

Mi particular ángel caído, declara Esther Giménez, pareció desde el principio enfundarse en una poesía epigramática, sobria, rotunda, que respondía a la necesidad de explorar los límites, de pendular entre lo vivido y lo no vivido, lo aprendido y lo inventado, lo revelado y lo velado.

El poemario, dividido en cuatro partes con una idéntica estructura: prólogo y decálogo, arranca con “Lamento” en el que cita a Baudelaire para introducir a la bestia a la que ni el látigo ni el poema sirven. Es esta parte la que da nombre al título.

Un ángel caído cualquiera

“Entreveo un ángel caído cualquiera, difuminado en el devenir de los días, que ya apenas recuerda lo que solía representar: la más fiera libertad individual frente a los convencionalismos. La tragedia esta vez no consiste en la caída del ser sobrehumano; lo verdaderamente lamentable es que, como tantos otros demonios convertidos en masa, se vea empujado de nuevo hacia el cielo que una vez repudió”.

En “La canción del páramo”, su segundo capítulo, indaga en la búsqueda del poeta cuando le llega la hora de rendirse a la intemperie: “Y si un niño desnudo existiera más allá / más allá de este páramo/ o de este páramo naciera/ yo le daría muerte”.

Por medio de la advertencia de la cita de Hölderlin, Giménez avisa en “El banquete” de los peligros de la elocuencia: “La carga que me dejaste/ la que me rompió las vértebras/ para que nunca fueran alas/ el oportuno peso/ que me libró de ser un papagayo”.

Cierra el poemario “Cuentos místicos”. Un diálogo entre Vincent y Jules, personajes protagonistas de Pulp Fiction, rescata una serie de héroes que luchan en un mundo cada vez más hecho mierda. Allí desfilan Peter Parker, Jor- El, Afrodita A, Bartleby o el Sr. Rubio, entre otros. “Desalmado el poeta/ Desalmadas todas las bestias/ que afrontaron de espaldas el abismo/ y cayeron de pie/ que en su camino abajo entre nube y penumbra/ vieron la luz y riéronse de ella.

Esther Giménez tiene la habilidad de convertir en terrestres asuntos que tienen que ver con el cielo y viceversa, y lo hace de modo distendido y efectivo porque sabe que la belleza habita donde quiere. “La ceremonia que rodea al texto no es sino otra vía de escape de lo cotidiano o, más bien, un subterfugio para extraer del día a día una brizna de asombro”. Los ángeles se van: no dejan rastro. Como ellos, sabe conmover y seducir.

3.5.08

SOBRE LAMENTO POR UN ÁNGEL CAÍDO



Sobre Lamento...

Por Esther Giménez

Mi particular ángel caído pareció desde el principio enfundarse en una poesía epigramática, sobria, rotunda, que respondía a la necesidad de explorar los límites, de pendular entre lo vivido y lo no vivido, lo aprendido y lo inventado, lo revelado y lo velado. Parece esta la única forma de adentrarse en materia solemne, un abrirse paso entre la maleza que nos lleve hacia lo sagrado y nos aleje de la creencia impuesta. Forma y contenido no son en ningún caso premeditados, sino que se amoldan como sola unidad al ritmo interno del poema. La musicalidad del verso tiende irremisiblemente a cero y es el silencio -principal protagonista- el que sirve de andamio a la palabra. A modo de ritual, el sigilo y la oscuridad dotan de especial relevancia a lo poco que allí acontece: dos o tres imágenes, vagamente iluminadas, que lo dicen todo, que no tienen por qué decir más. La ceremonia que rodea al texto no es sino otra vía de escape de lo cotidiano o, más bien, un subterfugio para extraer del día a día una brizna de asombro: la epifanía que inesperadamente surge de lo acomodaticio.

Entreveo un ángel caído cualquiera, difuminado en el devenir de los días, que ya apenas recuerda lo que solía representar: la más fiera libertad individual frente a los convencionalismos. La tragedia esta vez no consiste en la caída del ser sobrehumano; lo verdaderamente lamentable es que, como tantos otros demonios convertidos en masa, se vea empujado de nuevo hacia el cielo que una vez repudió.



Esther Giménez (Vallecas, Madrid, 1979)estudió Filosofía Inglesa en la Universidad Complutense. Ha publicado Mar de Pafos (Premio Hiperión 2000)y la plaquette Epitafios (Cuadernos del Vigía 2001). Figura en varias antologías como Un siglo de sonetos en español (Hiperión 2001), Ni Ariadnas ni Penélopes (Castalia, 2002), Mujeres de carne y hueso (La esfera de los libros, 2002), Veinticinco poetas jóvenes (Hiperión, 2003), Todo es poesía menos la poesía (Eneida, 2004), Los jueves poéticos en La Casa del Libro (Hiperión, 2006), La voz y la escritura (Sial, 2006) e Hilanderas (Amargord, 2007). Lamento por un ángel caído (Amargord, 2008) es su segunda obra individual publicada.



LAMENTO


Prólogo


Su avidez y su vida mordisquean mi vientre.
Ya sólo viva y ávida,
ni el poema ni el látigo me sirven
contra la bestia.


CANCIÓN DEL PÁRAMO


Prólogo


Olvida los colores chillones del hallazgo.
Deja de lado el grito y el sudor.
Apaga la estridencia;
no te rías.
Es hora de reírse a la intemperie.


EL BANQUETE


Prólogo


La carga que me dejaste,
la que rompió mis vértebras
para que nunca fueran alas,
el oportuno peso
que me libró de ser un papagayo


CUENTOS MÍSTICOS


Prólogo


Aquí escupió el santo varón.
Mirad la llaga de la piedra,
El estornudo todopoderoso.



Poemas pertenecientes a Lamento por un ángel caído de Esther Giménez publicados en la colección Helado de Mamey de Ediciones Amargord

Lamento por un ángel caído
Autora: Esther Giménez
Dibujo de portada: Rufino Mirayo
Diseño y maquetación: EN LÍNEA
Colección Helado de Mamey
Director de colección: Francisco J. Sevilla
Ediciones Amargord
ISBN: 978-84-87302-78-7
Primera edición: 2008

1.5.08

LATINOAMÉRICA DEBE DEFINIR SU IDENTIDAD PARA ACUDIR AL DIÁLOGO DE CIVILIZACIONES

Madrid, 30 abr (EFE).- Latinoamérica es "la única región del mundo que no ha definido su identidad", una tarea prioritaria de los intelectuales, necesaria, según el escritor argentino Adolfo Colombres, para acudir al diálogo con las demás civilizaciones.

Colombres, que presenta en España esta semana su último libro, "América como civilización emergente", es un defensor acérrimo del auto-examen que deben hacer los latinoamericanos para 'descolonizar' su cultura, "para saber qué y quiénes somos", aparte de "occidentales".

Al autor recuerda en una entrevista con Efe que "a los africanos nadie les dice que son occidentales", y pregunta: "¿Es Latinoamérica occidental?".

La América Latina tiene como 1.600 culturas diferentes, una gran diversidad de "matrices indígenas" o una enorme "gama mestiza", pero los latinoamericanos, añade Colombres, no se toman el trabajo de definirse, de "poner distancia" frente a los paradigmas europeos.

Parece que el autor perdiera la paciencia cuando lamenta que "las cabezas pensantes" de Latinoamérica "todavía discuten los problemas filosóficos de la Alemania de los años veinte como si fueran suyos".

Y mientras tanto dejan pasar, sin reflexión alguna, "la máquina más poderosa de demolición cultural", el cristianismo; "ese instrumento que sigue atacando a los pueblos. En cuanto hay un indígena que tiene una cosmovisión distinta, inmediatamente lo quieren dominar", dice Colombres.

Por este motivo, el intelectual argentino cree que en Latinoamérica hay una labor urgente que es la necesidad de elaborar "un pensamiento estratégico y práctico que ayude a la gente a situarse en el mundo".

En esa tarea, insiste Adolfo Colombres, es necesario "procurar librarse de la colonización pedagógica cultural", indispensable para ver la realidad con "parámetros propios".

Tal como lo expresa en su libro, Colombres aboga también por mantener a toda costa las riquezas materiales e inmateriales del continente, el ecosistema, las "matrices culturales, que son la raíz de la diferencia", o la lengua.

El autor cree que en el proceso actual de repensar Latinoamérica jugó un papel determinante el levantamiento de Chiapas (México), el 1 de enero de 1994, la misma fecha en que entró en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte y cuando centenares de indígenas de levantaron contra el Gobierno mexicano en ese estado del suroeste del país.

Según Colombres, "Chiapas empieza a plantear una respuesta digna a Washington, a la globalización. Los indígenas dijeron que no querían ser los ascensoristas, botones y lavaplatos de los hoteles de Cancún", una gran zona turística planteada para atender a estadounidenses y europeos, explica el autor.

Según el escritor argentino, se trató de la manifestación de unos indígenas que querían decir: "somos los herederos de una gran civilización mucho más antigua que la de ustedes".

Adolfo Colombres también expresa su esperanza porque en América "hay un avance identitario", visto en las reacciones frente a los actuales proyectos globalizadores.

En el comienzo de este nuevo milenio, dice, "el indio de América ha pasado a ser el futuro, cuando antes era el símbolo del pasado", y cita al sociólogo peruano Mirko Lauer, según el cual el indígena "era antes la referencia inmóvil a través de la cual se veía el avance de la modernidad".

Lo que hace falta ahora, insiste el autor, es que "los pensadores sean capaces de echar una mirada prospectiva" sobre Latinoamérica que sirva para echar las bases del aglutinamiento de las culturas del continente.

"No soy político", dice Colombres como a manera de disculpa por su actitud crítica, y añade que sólo es "un militante de América en sí misma", amante de su diversidad y triste "al ver cómo la están demoliendo". Javier Nieto-Remolina- EFE

Fotografía: José Ramón Huidobro

Más reseñas:

América Latina: Una utopía masiva que puede ser realidad. Por Tito Bravo en I.P.S

29.4.08

AMANDA DURÁN LEE EDIPO A SU HIJO DÍA TRAS NOCHE

Declara Amanda Durán que Ovulada es un libro dedicado a fantasmas, escrito por fantasmas. El texto, está marcado por el dolor y sangra constantemente, desde el inicio, como un diluvio de conflictos no resueltos. El tema central, fijado en el desquebrajamiento de la familia, que bien puede ser cualquier familia se insinúa en la cita de entrada: “Todas/ las ventanas de todos los vecinos del mundo…”. A la casa de la joven poeta chilena le corren epitafios como cucarachas. Versos de un joven universo inclasificable en los que la poesía se asegura su destino. Que esta obra baste y sobre ahora mismo, pues será suficiente para rato.

Amanda Durán (Santiago de Chile, 1982) publicó a los doce años su primer libro Zona Primavera (1994), con un prólogo-poema de Nicanor Parra y firmado por su nombre civil, Daniela Pizarro Durán. Obviamente un libro de niñez, pero que ya marcaba la tendencia de esta poeta a los desafíos literarios de manera decidida. Le expresa Parra: “Ya verás ya verás/ Imposible vivir sin poesía/ Sin poesía nos volvemos locos.

Confiesa Patricio Manns en la contraportada de Ovulada (Ediciones Amargord) “Había presentido ya que las nuevas generaciones, aquellas que vienen a sustituirnos, están formidablemente más dotadas y equipadas, por ejemplo, que la nuestra, en idénticas circunstancias y percepciones en igualdad de profecía y canto. Sin embargo, ello hace aún más inexplicable el caso de Amanda Durán en esta obra. ¿De qué recóndito planeta interior proceden estos versos trágicos, apasionados y durables? ¿Comprende la poetisa todo lo que escribe? Y es que plantea la cuestión de la experiencia a la hora de enfrentarse a la escritura.

“Ignoro de donde viene el sentido postrero, tenso y veraz de estos versos, algunos de ellos tan notables y tan vividos, tan dramáticos y elocuentes, que me dejan confuso, tamboreando en un cacho incalculable”.

Por encima del amor del hombre
yo coloco el amor por las cosas y los fantasmas

Así hablaba Zaratustra, Nieztsche


En su Ovulada, sostiene Alejandro Lavquén, la poeta entrega un texto conmovedor y audaz. De una intencionalidad poética que sorprende en muchos de los parajes que nos ofrece. El texto, está marcado por el dolor y sangra constantemente, desde el inicio, como un diluvio de conflictos no resueltos: “La niña que no soy/ que nunca amó a su padre/ y finge/ gemidos falsos/ y falsos/ a ras de hambre/ o muerte”.

Sobre el título declara Durán que a muy poca gente le gusta, y es así: un nombre incómodo para un libro incómodo. “No busco agradar, pero si tocar vértebras, miradas del lector a si mismo, es un libro dedicado a los fantasmas, escrito por fantasmas. Ha sido un proceso increíble.”

Junto al tema central, fijado en el resquebrajamiento de la familia, que bien puede ser cualquier familia, se reconsideran otros sentimientos. Por ejemplo, el amor es abordado a través del conflicto conyugal, de la cotidianeidad, la ilusión, posibles desafectos, etcétera: “sin asco/ revientas mi carne/ sin hambre/ vamos y venimos de la piel sin tocar” (...) “ya no corre amor de tu esperma ni tu sangre/ pieles chillan/ y el silencio es/ lo único que te atraviesa”, apunta Lavquén.

a mi hijo
Yo leo Edipo
día tras noche

Ovulada, Amanda Durán


La imagen del padre muerto ¿o ausente?, es constante, como un fantasma que va y viene en un acorde difuso de la memoria, pero que se empecina en regresar. También se percibe una especie de imagen edípica: “mi padre se atraviesa en mi cama/ apareces”, que toma forma de rabia, de un cuestionamiento familiar muchas veces no claro, puede ser una alerta, una provocación o un llamado de atención sobre los deseos.

Un segundo libro, anteriormente publicado en Chile por Mago Editores, de Amanda Durán, que pasa del desamparo a la indignación, del dolor al placer, de la desazón a la esperanza; también en la poesía es válida la ley de la negación de la negación, y los elementos literarios van transformándose en su contrario como en un espiral. Es el caso de Ovulada.

Manns se arriesga y asegura “si en cada siglo pudiéramos descubrir uno solo de estos jóvenes universos inclasificables, la poesía habría asegurado su destino de manifiesta hermosura con largueza. Que este libro nos baste y sobre ahora mismo, pues será suficiente para rato.

Sin poesía no se entiende nada, escribió Parra para la autora, lo que a estas alturas de su vida la poeta ha asumido a plenitud.


Ovulada
Texto: Amanda Durán
Título de portada: Poroavykyá (Los que hacen daño al prójimo)
Diseño de portada: Fernando Calzoni
Diseño y maquetación: Martina Abud
Colección Los Orfebres
Ediciones Amargord
Director de colección: Rodrigo Galarza
ISBN: 978- 84- 87302-72- 5
Primer deseo


La niña que no soy
que nunca amó a su padre
y finge

gemidos falsos
y falsos
a ras de hambre
o muerte

asqueada en esa falda húmeda
la esquina de la piel
la madre
que no está ni estuvo
nunca

y se toca

hijos
deshojando como mugre
la herencia de un deseo muerto
muertos
amando como hijos
deseos como padres
padres
que no
deshonrarás


Mi madre y mi padre no se conocieron

ella traga sus testículos en un vaso de agua
o sangre
rememora
viejos tiempos de mierda

rotunda

como un funeral

el último hijo que le arrancaron
le da un beso en la espalda

Amanda Durán


26.4.08

AMANDA DURÁN PUBLICA OVULADA EN EDICIONES AMARGORD

El texto, está marcado por el dolor y sangra constantemente, desde el inicio, como un diluvio de conflictos no resueltos: “La niña que no soy/ que nunca amó a su padre/ y finge/ gemidos falsos/ y falsos/ a ras de hambre/ o muerte”. Abunda la figura de la casa familiar y sus quebrantos, un lugar que se manifiesta en imágenes de amor-rencor o viceversa, a lo largo del poema; otras veces como un momento de reflexión. La imagen del padre muerto ¿o ausente?, es constante, como un fantasma que va y viene en un acorde difuso de la memoria, pero que se empecina en regresar. También se percibe una especie de imagen edípica: “mi padre se atraviesa en mi cama/ apareces”, que toma forma de rabia, de un cuestionamiento familiar muchas veces no claro, puede ser una alerta, una provocación o un llamado de atención sobre los deseos. Quizá un grito contenido: “Construí un muro con los restos de mis hermanos/ oriné en la primera piedra/ para que no se sintieran solos”. O estos otros versos: “me arrancaron un hijo y lo hicieron hombre/ me saquearon el útero/ fermentaste mi sexo/ mi piel/ la sangre frita/ como carnicero entregaste mi pecho/ y lo llenaste de leche/ a mi hijo/ Yo le leo Edipo/ día tras noche/ es/ más hermoso que tú/ y cree que me ama”. Ovulada es un fárrago de analogías y símbolos que asombran por las rasgaduras internas que se reflejan en la conciencia e inconsciente del hablante poético, pero también asombran por el buen manejo del lenguaje y el trabajo de las imágenes. Sobre este punto, Patricio Manns, reflexiona en las palabras preliminares del poemario: “estoy pensando en una conciencia que contenga en sí misma las múltiples referencias necesarias para desarrollar, al menos, una poesía que repose en la sinceridad y la verosimilitud. Y sin embargo, ignoro de donde viene el sentido postrero, tenso y veraz de estos versos, algunos de ellos tan notables y tan vívidos, tan dramáticos y elocuentes, que me dejan confuso, tamboreando en un cacho incalculable”.


Junto al tema central, fijado en el resquebrajamiento de la familia, que bien puede ser cualquier familia, se reconsideran otros sentimientos. Por ejemplo, el amor es abordado a través del conflicto conyugal, de la cotidianeidad, la ilusión, posibles desafectos, etcétera: “sin asco/ revientas mi carne/ sin hambre/ vamos y venimos de la piel sin tocar” (...) “ya no corre amor de tu esperma ni tu sangre/ pieles chillan/ y el silencio es/ lo único que te atraviesa”. Existe también una insinuación incestuosa en muchos versos e imágenes, pero no necesariamente en el sentido formal del concepto, sino como una acción de rebeldía ante la ausencia paterna, como un juego o venganza quizá no asumida. Ovulada es un libro de parámetros muy abiertos a lecturas varias, un puntapié a ciertos valores que permanecen aprisionados en las comisuras de la hipocresía. Los versos son fuertes, asumidos y concretos, descarnados y rotundos, como, por ejemplo, los siguientes: “masturbabas a tu madre/ la imaginabas desnuda/ la trajiste a nuestra casa/ y te acostaste con ella/ pero dijiste mi nombre/ desolado/ me pediste un hijo”. Por otro lado, dentro de tantos elementos trágicos, se percibe un dejo de ironía y placer narrativo. Una obra literaria refleja también el goce de la escritura, el desdoblamiento de los personajes, las distintas intenciones de cada poema; el mensaje que se pretende asumir. En fin, un segundo libro de Amanda Durán, que pasa del desamparo a la indignación, del dolor al placer, de la desazón a la esperanza; también en la poesía es válida la ley de la negación de la negación, y los elementos literarios van transformándose en su contrario como en un espiral. Es el caso de Ovulada.

Alejandro Lavquén- El Clarín de Chile

Entrevista a Amanda Durán por Ernesto González Barnert


Amanda Durán publicó su primer libro, Zona primavera (1992), a los doce años, prologado por Nicanor Parra. Posteriormente participó en diferentes proyectos relacionados con lo audiovisual, el teatro y la música. Pero siempre manteniendo la escritura como centro de su arte. Sus textos han aparecido en revistas y sitios en la red. Ovulada (Mago Editores/ 2007- Ediciones Amargord 2008) es un libro donde sin duda manifiesta su talento y capacidad de construir historias con situaciones polémicas y llenas de aristas, que pueden parecer ingratas al ojo conservador, tanto en lo temático como posiblemente en lo estructural. Pero esto da lo mismo cuando la poesía fluye sin límites y el sujeto poético se desarrolla a plenitud, como es el caso de este libro.

DE SOMBRAS Y SOMBREROS OLVIDADOS

Marta López Vilar llega al alba a través de los laberintos de la noche

De sombras y sombreros olvidados (Colección Helado de Mamey, Ediciones Amargord) es la primera obra de Marta López Vilar. Por ella recibió el Premio de Poesía Blas de Otero en 2003 pero fue vista y no vista en su publicación por la Universidad Complutense de Madrid. Como en un cuadro de Magritte emerge de nuevo para hacer descubrir sombreros de lectores silueteados en sus poemas.

Marta López Vilar recibió el Premio de Poesía Blas de Otero de 2003 por “De sombras y sombreros olvidados” que fue editado sin ninguna atención por la Universidad Complutense de Madrid. A punto de ser otro libro más de poesía que cae en la amnesia lo ofreció a Ediciones Amargord después de ser incluida en su antología Hilanderas. La editorial no se lo pensó dos veces y le abrió las puertas a su publicación.

El prólogo corre a cargo de José Cereijo quien habla de un raro pudor de la autora admirable en la forma que se muestra. “Este libro, hecho de melancolía y verdad, de velada inminencia y aguda lucidez”.

El camino hacia Ítaca

Muchos de los poemas de este libro hablan de la ausencia de un amor que podemos sospechar no tanto perdido como no encontrado todavía. Arranca con una cita de Julio Cortázar que nos sugiere directamente el título: Tocamos instrumentos para la ciega cólera/de sombras y sombreros olvidados. Y ese es el verso que introduce a las siete partes que componen la obra: Aprenderé tus sombras para que no se me olviden/y cuidaré de ti en días como estos/en los que nuestras huellas/sólo son de sombras y sombreros olvidados.

“Tal vez pueda hablar de mi poética de una manera más exacta cuando deje de escribir. Mientras tanto, la poesía pervive en mí desde una experiencia íntima para intentar poner un nombre a las palabras, a mi memoria y mi olvido y sus inventarios, también a mis ciudades. Sé que es un oficio difícil, que Ítaca está lejos, pero en el fondo pido que mi camino sea largo”.

Las escalas de este libro están llenas de referencias literarias: experiencia viva o quizás vivamente imaginada. Sólo como citas introductorias de cada una de sus partes encontramos a Jaime Sabines, Manuel Altolaguirre, Homero Aridjis, Álvaro Mutis, Georgius Seferis, Luis García Montero, Louis Aragon y María Polyduri.

Inmejorable presentación de una voz a la que, de veras, vale la pena detenerse a escuchar.


Marta López Vilar (Madrid, 1978) es licenciada en Filología Hispánica y actualmente prepara su tesis doctoral. Por el libro De sombras y sombreros olvidados obtuvo el premio Blas de Otero de poesía. Como traductora de literatura ha realizando la edición del libro Dos viajes al más allá (traducción de los cuentos catalanes: El extraño caso de un hombre llamado Pere Portes y Viaje del vizconde Ramón de Perellós al Purgatorio (Madrid, ELR Ediciones, 2005) y ha publicado traducciones de poesía catalana y griega contemporánea en revistas como “Salamandria” o “Hache”. Ha sido antologada en diversos libros de poesía como La voz y la escritura 2006. 80 nuevas propuestas poéticas (Madrid, Sial, 2006), Hilanderas (antología de poesía femenina española. Madrid, Amargord, 2006) o Los jueves poéticos en la Casa del Libro (Madrid, Hiperión, 2007. En prensa). Ha publicado sus poemas en revistas del ámbito nacional como “müsu”, “Silencios”, “Quebrados”, “El Sornabique” o “El invisible anillo”. Es autora de artículos y reseñas de su especialidad en revistas como “Clarín” o “Cuadernos Cervantes”.


De sombras y sombreros olvidados
Texto e ilustraciones: Marta López Vilar
Dibujo de portada: René Magritte
Foto de solapa: Luis Pablo Núñez
Diseño y Maquetación: Álvaro Cal di Segni
Colección Helado de Mamey
Director de coleción: Francisco José Sevilla
Ediciones Amargord
ISBN: 978-84-87302-41-6
Primera edición: marzo 2007

25.4.08

¿SABES LO QUE TE HAS ESTADO METIENDO?

Estudio sobre la pureza y alteración de las drogas en España

Eduardo Hidalgo Downing analiza los resultados de miles de análisis de laboratorio realizados durante años a muestras de las sustancias habitualmente más consumidas (cannabis, cocaína, éxtasis, heroína, speed, LSD y ketamina). Sin la pretensión ni la posibilidad de ser absolutamente concluyentes ni exhaustivos en las cuestiones relativas al contenido de las drogas del mercado negro estos datos ayudarán a que los consumidores puedan hacerse una idea orientativa sobre la composición y adulteración de lo que se meten en el cuerpo.

¿Sabes lo que te metes? es una recopilación de documentos inéditos y de otros ya publicados con anterioridad en alguno de los monográficos sobre drogas de la colección Psiconáutica de Ediciones Amargord. Eduardo Hidalgo Downing y Energy Control han desarrollado un libro de consulta acerca de la pureza y alteración de algunas de las principales drogas consumidas en España. El cannabis, la cocaína, el éxtasis, la heroína, el speed, el LSD y la ketamina pasan por el laboratorio de uno de los principales expertos en drogodependencias así como en la prevención de riesgos asociadas a ellas.

El hecho de que la producción, distribución y comercialización de las drogas prohibidas carezca de cualquier tipo de control de calidad determina, junto a otros factores asociados a las dinámicas y los modos de funcionamiento del narcotráfico, que, irremediablemente, las sustancias psicoactivas ilícitas estén expuestas a sufrir variaciones de la más diversa índole: fluctuaciones en la pureza, en los precios, en los adulterantes utilizados…

En consecuencia, las estimaciones sobre la composición de las drogas del mercado negro han de tener, por necesidad, un carácter meramente orientativo, debiendo ser interpretadas siempre con prudencia, como meras indicaciones aproximativas que, además, jamás podrán extrapolarse a la ligera a otros contextos territoriales o a otros períodos históricos (pasados o futuros). A fin de cuentas, dada la descomunal capacidad del narcotráfico para introducir novedades y deparar sorpresas (agradables o desagradables), no hay manera fiable de asegurar y predecir que las sustancias que circulan hoy y aquí vayan a contener lo mismo que aquellas que circulen mañana o allí.

Características similares en un determinado momento y en un área determinada

Dicho esto, cabe señalar, no obstante, que, pese al carácter cambiante del mercado ilícito, también es cierto que, en el caso de períodos concretos y territorios específicos, pueden identificarse unas claras tendencias generales. Es decir, más allá de las posibles y potenciales sorpresas y excepciones, puede observarse que, en términos medios, la pureza y la adulteración de las drogas tienden a presentar unas características similares en un determinado momento y en un área determinada. De este modo, en la práctica, la potencialmente ilimitada variabilidad de los adulterantes que podrían utilizar los narcotraficantes suele verse reducida a unos pocos productos, que son empleados de forma mayoritaria y generalizada durante años. De igual forma, la pureza de las distintas sustancias tiende a ceñirse a unos determinados rangos, de tal manera que la calidad media suele ser relativamente estable durante largos períodos de tiempo, aun cuando las excepciones por arriba y por abajo no sean del todo infrecuentes.

Imposibilidad de dar datos actualizados

La finalidad de este documento es, por lo tanto, la de presentar esas tendencias generales en lo que se refiere a las drogas prohibidas más consumidas hoy en día en nuestro entorno. “Ineludiblemente, los datos que ofrecemos son, de una parte, parciales (pues las sustancias analizadas representan tan sólo una pequeña porción de todas las circulantes) y, de otra, desactualizados (pues el tiempo que ha de transcurrir entre la realización de los análisis, la redacción del documento y su lectura por parte del lector da lugar a que, en formato libro, sea literalmente imposible ofrecer resultados actualizados)”. Según esto el título más apropiado para esta obra hubiese sido: ¿Sabes lo que te has estado metiendo?

Hidalgo Downing cree que, a pesar de ello, los mencionados datos constituyen una muestra representativa de lo que ha venido ofreciendo el mercado ibérico de las drogas durante estos últimos años y de lo que probablemente, sólo probablemente, seguirá ofreciendo en los inmediatamente venideros.


Eduardo Hidalgo Downing, psicólogo, experto y master universitario en drogodependencias, es el coordinador de la sede de Madrid del grupo Energy Control, pionero en implantar estrategias de reducción de riesgos asociados al consumo de drogas en ámbitos recreativos. Colaborador de las revistas Cáñamo y Ulises, es también el autor de los libros Heroína y Ketamina en esta misma editorial.


¿Sabes lo que te metes?
Pureza y adulteración de las drogas en España
Autor: Eduardo Hidalgo Downing
Colección Psiconáutica
Ediciones Amargord
Director de colección: José Carlos Bouso Sáez
Diseño de portada: Álvaro Cal di Segni
Año publicación: 2007
ISBN: 978-84-87302-65-3

23.4.08

EL VIAJE EXISTENCIAL DE UN POETA POR EL DESLIZAMIENTO DE LA PALABRA GUARANÍ

Jorge Sánchez Aguilar aborda esta obra desde la cosmovisión mítico-religiosa propia del hombre-guaraní que se deja estar en la tierra. En ella vive y se desenvuelve. Y a ella regresa siempre como a su casa connatural. El “estar en el mundo” de este pueblo puede decirse que es “un estar sin estar” nunca del todo. Vive siguiendo la corriente de los grandes ríos. Es la perseverante aventura que se plasma en estos poemas de lenguaje exquisito en imágenes de mito. Éste es un libro de fundaciones de una América que aún está por descubrir.

Estar en el mundo(Ediciones Amargord), ya desde el mismo título, es un desafío antropológico que sugiere un ámbito interpretativo. El poeta Jorge Sánchez Aguilar (Corrientes, Argentina) lo aborda desde la cosmovisión mítico-religiosa propia del hombre- guaraní.

Son treinta y cuatro poemas de diversa extensión que se van ampliando como en círculos concéntricos para reafirmar la contundencia significativa del “centro” que es el hombre americano en su tierra, en su hábitat, símbolo mítico que resume el todo.

Señala Rolando Camozzi Barrios, en el prólogo, que el ser humano está sujeto a condiciones de espacio y tiempo. Existe rodeado de cosas y seres que inundan el universo de relaciones y encuentros necesarios. Por su impregnación en el tiempo está sujeto a la fugacidad con la amenaza de la inminencia de la muerte.

El hábitat del hombre (avá) guaraní es la selva. A ella nos lleva Sánchez Aguilar para conocer todas las intimidades invisibles a los otros ojos curiosos. Percibe sus sonidos vegetales, sus quejas de crecimiento y sus murmullos misteriosos. El bosque adquiere resonancias de espacio mítico. “Fluye del árbol la palabra.”

Del estar al ser sin estar

Verónica Aranaz apunta en el epílogo la imagen del árbol, la voz de su semilla verde una y otra vez en el estar de Jorge Sánchez Aguilar, esperanza con su peso de símbolo mítico donde “estar en el mundo es un orden de amparo”.

Sánchez Aguilar nació poeta en danza de relámpagos, en visión de antigua neblina en las raíces, antiguos guaraníes reclaman en él estas “bellas palabras” para estar siendo. En América caer es semillar. Y caer en este libro es vivir el regreso acunando un adviento silencioso: renacer América con todos los muertos.

El “estar en el mundo” de los guaraníes puede decirse que es “un ser sin estar” nunca del todo. Es un pueblo nómada igual a la corriente de los grandes ríos que recorre. Por ello, el signo del viaje es característico de su perseverante aventura.

Desde la Pachamama andina a la mística de la selva, los hombres de América están encendidos de su tierra que está siendo. Éste es un libro de fundaciones de la tierra por descubrir. Dejarse tomar por la poesía de Sánchez Aguilar es otra forma de estar en el mundo. Estar afuera/ sin saber que pisamos una nueva manera de estar que nos reclama.


* Estar en el mundo de Jorge Sánchez Aguilar está publicado en la Colección Los Orfebres de Ediciones Amargord
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Jorge Sánchez Aguilar nació en Corrientes capital. Profesor de Filosofía y Psicología; de Latín y Dibujo. Realizó trabajo de campo en Misiones en una comunidad Mby´a Guaraní. Es co-fundador del taller literario “KO-E-YÚ”. Su obra ha sido recogida en diversas antologías de Argentina y Latinoamérica. Obras publicadas: "Tierra sin mal" (1979), "Los sueños del colibrí lanza-relámpago" (1986), "La isla esencial" (1991), "Rayo de tiniebla" (1995), "Domingo mirando por la ventana" (1995), "Diario de zorzales al borde del alba" (1996), "Zona del sol: silencio desnuda es palabra" (2000), "Los costumbres del colibrí bailarín" (2001). Estar en el mundo se reedita por primera vez en España en 2007 tras ser publicada en 1999 en Argentina. Es miembro de honor de la Fundación Argentina para la Poesía.

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Estar en el mundo
Autor: Jorge Sánchez Aguilar
Colección Los Orfebres
Ediciones Amargord
Director de colección: Rodrigo Galarza
Imagen de portada. “ Tatú `I- Inambu Pyta Temonde” (Los primeros , armadillo, víbora y perdiz colorada), Fernando Calzoni
Diseño y maquetación: Martina Abud
Primera edición: 2008



* Nota enviada el 23/04/2008

18.4.08

SOMOS ANALFABETOS EN EBRIEDAD

Entrevista a Javier Esteban, autor de El derecho a la ebriedad


(Foto: Connie G. Santos)

David Barba
LA RAZÓN 18/04/2008

¿Qué es la ebriedad?
-Ebriedad es ampliación de la conciencia, la rasgadura de los velos, la mirada enamorada. Y no sólo se llega a ese estado a través de rituales con enteógenos: uno tiene que aprender a buscar por sí mismo la ebriedad interior, como San Juan de la Cruz o Santa Teresa de Jesús.
-¿Somos incultos en ebriedad? -Somos analfabetos en ebriedad. Tenemos llaves maestras del alma en algunas sustancias, pero no sabemos usarlas. Desde la destrucción del mundo clásico, en Occidente hemos dejado de cultivar seriamente la ebriedad y el éxtasis místico. Ya sólo lo hacen ciertas culturas que llamamos primitivas.
-Para primitivos, los occidentales.
-Sin duda, hemos perdido saberes ancestrales. El etnobotánico Terence Mackenna tenía la teoría de que el mono se hizo hombre cuando comió un hongo alucinógeno. Los griegos pensaban que los hongos crecían tras los pasos de Zeus. Los druidas también los usaban en sus ceremonias sagradas.
-Pero las drogas fastidian la salud.
-No hablo de drogas, sino de los llamados enteógenos: sustancias naturales que son capaces de provocar una experiencia extática en los iniciados. Se dice que Santa Teresa llegaba al éxtasis gracias al cornezuelo del centeno del pan enmohecido. ¡La sustancia activa es idéntica a la del LSD!
-Aquí nos tenemos que conformar con los Ducados.
-Una ciudad como Soria desaparece cada año a causa del tabaco; sin embargo, en las culturas ancestrales nunca se tragan el humo: el tabaco sirve para ahuyentar a los malos espíritus. No lo usan de forma estúpida, como nosotros.
-¿Hay una doble moral con las drogas?
-Se meten todas en el mismo saco, y algunas de las más peligrosas son las legales: la tradicional ayahuasca de la Amazonia nunca ha matado a nadie, pero el alcohol y el tabaco sí.
-Pues nos ponemos morados a cada bautizo y boda.
-Se fomentan las drogas legales y se persigue a las ilegales: eso ha multiplicado el consumo y ha llenado las prisiones, ha alimentado mafias, guerras y narcodictaduras. La prohibición es un fracaso.
-¿Cuál es la diferencia entre droga y enteógeno?
-Las drogas, por su uso recreativo, pueden causar adicción. Tradicionalmente, los enteógenos eran sustancias de uso ritual o terapéutico: las experiencias a las que inducen estaban rigurosamente dirigidas por un sacerdote, chamán o curandero. El enteógeno induce un despertar espiritual.
-¿Cómo en los Misterios de Eleusis?
-Por allí pasaron Alejandro Magno, Platón y casi todos los filósofos griegos. Era un ritual de ebriedad que abría las puertas de la conciencia. Habría que recuperar los Misterios de Eleusis, que son la base de la cultura Occidental.
-¿Qué tomaban?
-Una sopa de cereal fermentado. Se llamaba kikéon y contenía cornezuelo de centeno. Acudían por grupos y bailaban toda la noche, ebrios de divinidad.
-Hoy priva el botellón.
-Vivimos en la decadencia, en la desmembración del nuevo Imperio. Como dice el psicólogo James Hillman: «Debiera temerse a cualquiera que crezca en un mundo que adora el éxito y la salud, pues ésta es la Era de la psicopatía».
-Ahora que dan marihuana terapéutica, ¿se mudará a Barcelona?
-No consumo marihuana, pero mi madre padeció cáncer sin poder usarla por prejuicios. Quizá la hubiera ayudado en su dolor. El colmo de la salud es prohibir la investigación para sanar. El Estado carece de legitimidad para impedir a nadie experimentar con su conciencia.


El derecho a la ebriedad está publicada en la colección SOMA de Ediciones Amargord

17.4.08

PRESENTACIÓN AMÉRICA COMO CIVILIZACIÓN EMERGENTE DE ADOLFO COLOMBRES



América Invertida de Joaquín Torres García (1943)

“Hablar de América como una civilización emergente no es una utopía irrealizable: es el único camino que tenemos para asumir nuestra diferencia en términos de un proyecto que nos asegure un lugar digno en el nuevo milenio. No asumirnos como civilización es aceptar la servidumbre espiritual, conformarnos con ser el furgón de cola de Occidente, renunciar al futuro” Adolfo Colombres

Presentación

América como civilización emergente
de Adolfo Colombres

Lugar: Casa América
(Plaza de la Cibeles, 2- Madrid)
Día: 30 de abril de 2008
Hora: 19:00 h.

Asisten:

Adolfo Colombres, autor
Antonio Pérez, antropólogo
José María de la Quintana, editor Ediciones Amargord
Rodrigo Galarza, director colección Los Orfebres


11.4.08

RODRIGO GALARZA PRESENTA PARQUE DE DESTRUCCIONES EN CAA CATÍ

El poeta argentino Rodrigo Galarza presentó su último libro "Parque de destrucciones" dentro de los actos conmemorativos de los 301 años de su lugar de origen, Caa Catí. El poemarío se publica por doble partida en la editorial "El suri porfiado" en su tierra y en Ediciones Amargord, donde es director de las colecciones "Helado de Mamey" y "Los Orfebres".

Este libro, señala el autor, alza la Voz sobre las voces que silencian su propia destrucción: la voz de aquellos que fuimos: la de la prostituta, la del mendigo, la de la multitud, la voz el inmigrante. Voces que puta adentro dejan constancia en la página que va sucediéndose con ritmo de caminante incansable y tenaz.

"Es un trabajo deslumbrante y necesario en el aburrimiento que parece amenazar a la poesía planetaria", opinó el Premio Cervantes 2006, Antonio Gamoneda, al ser consultado sobre la obra de Galarza.

10.4.08

PLEGARIA Y CONJURO DE ALEJANDRA PIZARNIK



No sé si se puede hablar de la poesía desde afuera de ella. Creo que no. Es necesario
hundirse en la palabra, participar de su intimidad ardiente, vivirla y recobrarla en expresión y sonido. Crearla otra vez. Cuando eso ocurre, cuesta recobrar una perspectiva de estimación histórica y crítica. Al mismo tiempo deja de parecer importante decir –ya una vez lo intenté–cómo se inserta naturalmente la poesía de Alejandra en la corriente más profunda del surrealismo, cómo le pertenecen por derecho propio los grandes vientos que sacudieron a van Arnim y a Poe, cómo su constitución interior la ubica decisivamente en la familia de los buscadores de eternidad, de los que han hecho de la poesía un camino interior que no se recorre impunemente. A nadie escapa que muchos poemas titulados “surrealistas” son meros ejercicios de una retórica fácil o astuta. Los de Alejandra tienen a ratos una pequeña marca de buril, guardan el aire de criaturas que han encantado por algunos momentos a su autora. Ella, sin duda, narcisistamente, se ha deleitado en sus espejos, pero no es ésta sino una nota accesoria y ocasional, un lujo, un remanente encantatorio en el proceso alquímico que va cumpliéndose con rigurosa obstinación a través de los trabajos y las noches de Alejandra, que va insumiendo su propia vida en una progresión transformante y revelatoria.

He vivido los poemas de Alejandra desde que la conocí. He compartido su vértigo
ensimismado, su orfandad desafiante, su vocación de misterio. Creo que es necesario
hablar su mismo idioma para sentir nítidamente esa veta de locura que se entrecruza
en las instancias de una vigilia intelectual que no declina. Sus poemas breves,
tensos, ligeros, a veces despeñados en una afluencia torrencial y sin embargo siempre
reprimidos, siempre como si hubieran sido destruidos para volver a nacer, son
con toda evidencia el fruto de una labor honda del espíritu. Las emociones, los sueños,los deseos, se someten a una voluntad de objetivación que los transpone en imágenes puras, en símbolos universales. El lenguaje poético, en una palabra, deja de ser para Alejandra un lenguaje “doblado” para constituir el aire que respira directamente.

Dibuja formas leves, pinta tiernos matices de color, juega con las imágenes para
decir estéticamente, para ordenar bellamente algo que siempre desafía los cánones y
rebasa las proporciones de lo bello: el desgarramiento profundo del ser, la trágica
inmersión del espíritu en lo absoluto.

De tal voluntaria tensión nacen las gotas de oro en que se trueca poéticamente la
sangre de Alejandra. Sus palabras se desgranan con un ritmo seductor, corren lentas,
espaciadas, o siguen en versículos largos y apasionados sin perder el secreto hilo
que las conduce. Una gama de grises y de lilas, algunos toques rojos de violencia,
aligeran apenas su tono enlutado, que en momentos culminantes asciende hasta un
blanco deslumbrador. Los colores hablan su propio lenguaje, como lo habla cada
forma en la foresta de los símbolos. Alejandra compone armónicos, melodías leves,
que esconden apenas un gran canto de búsqueda y desolación. El juego irónico, punzante,que le es habitual se hace a ratos menos notable. No ensombrece el gemido;
no asordina la plegaria.

Con lúcida obstinación, pero también con temerario afán de inmolarse, Alejandra
se internó en las tinieblas de su propio ser, buscando su entidad indivisible. En su
peregrinaje hacia sí misma vio cumplirse la noche oscura del alma, la inmersión en
páramos estériles donde sopla un viento que no es solamente el de la soledad terrestre.

Es una soledad de otra altura la que se insinúa entre los juegos inocentes, cuando
el misterio se abre, cuando la noche se cierra “como agua sobre una piedra! como
aire sobre un pájaro como se cierran dos cuerpos al amarse”. Alejandra accedió en ciertos momentos a un estado de la conciencia que le permitió desdoblarse, verse a sí misma desde afuera, abarcar lo que está más allá de la experiencia habitual. Habló para expresar de algún modo ese gran silencio que la contenía y superaba. En muchos de sus poemas se hace visible la conciencia de esos estados donde su ser se proyecta fuera del yo. Una vocación de inocencia y desnudez la impulsa a territorios de riesgo, que tornan su lengua al balbuceo infantil. Ráfagas frías cruzan esos versos que quedan más allá de los poderes de la invención y del ingenio. Alejandra, que adoraba la palabra (y la acunó y trabajó bizantinamente)se vio a veces sobrepasada por esa palabra en que se buscaba, y buscaba el Ser. Y de pronto se encuentra en cada cosa, y ella es a su vez toda cosa; todo es algo que le sucede y a la vez algo que intenta comprender a través de su propia voz, hecha cifra y oráculo.

La desesperación nace en su palabra de no comprender, de sentirse dentro y sin embargo no penetrar con la lucidez de la comprensión total: “lloras funestamente y evocas tu locura y hasta quisieras extraerla de ti como si fuese una piedra”.
Alejandra supo auscultar su propia sangre que sabía más que ella misma, afrontando
el miedo, las pesadillas del horror, el vértigo de lo demoníaco y sagrado. Desnudó su garganta en intensa plegaria liberadora; curándose a sí misma del vacío y de la nostalgia, del llanto inagotable que nace en el ser desterrado de la plenitud,del tiempo primordial en que no era aún “la fugitiva de la música”, en que se abría en el amor; su canto sigue más y más adentro, cruza zonas de dolor, de desolación,llega a constatar un gran agujero de ausencia.

Pero retorna el rumbo que le marca su signo, y se remonta a nuevos delirios visionarios.Es la obsedida que quiere ver “el fondo del río”.

“quiero ver si aquello se ‘abre, si irrumpe y florece del lado de aquí, y vendrá o no vendrá pero siento que está forcejeando y quizás y tal vez sea solamente la muerte”

Plegaria, exorcismo, conjuro, la poesía de Alejandra Pizarnik es un denodado camino
hacia el ser escondido de la Realidad. “Que se desmorone el muro, que se vuelva
río el muro” dijo con la pasión del que siente despertar en sí al ser dormido, al ser
de intemporalidad y absolutez ante el que caen las contingencias. Otra forma de
lucidez se insinúa en ese sobrepasar la inteligencia que devuelve a Alejandra a los
símbolos de la infancia donde vuelve a ser la muñequita de papel que espera ser
ubicada en su casa pequeña junto a un sol con rayos. Sólo el amor puede curar el desesperado,al solitario; sólo el amor puede curar la enfermedad de vivir. Alejandra
clamó por el amor absoluto que se confunde con la muerte. Sus poemas son ritos,
ofrendas, gestos mágicos que intentan desatar lo anudado y oscuro.

Graciela Maturo


* Plegaria y conjuro de Alejandra Pizarnik fue publicado por primera vez revista La Tabla Redonda, N° l

Ensayo incluido en La mirada del poeta de Graciela Maturo
Colección Los Orfebres de Ediciones Amargord

8.4.08

EL ARTE DE ZURCIR EL ESPACIO DE LA CAÍDA

Graciela Maturo indaga en La mirada del poeta los hilos de la creación

De larga trayectoria como docente universitario, ensayista exquisita y sobre todo poeta, la argentina Graciela Maturo nos entrega en este libro, una serie de breves ensayos acerca de la creación poética, los particulares universos que algunas de las grandes voces de nuestra lengua, han desplegado desde su verbo en movimiento, aquel que cada poeta acuña con sangre para dar a conocer su “oficio de viviente” en el mundo. Una mirada que, en todo caso, es siempre devuelta genuinamente al mundo como interpretación y actitud transformada en acción. “La mirada del poeta” ve la luz en España por primera vez de la mano de Ediciones Amargord.

En La mirada del poeta de la argentina Graciela Maturo nos topamos con breves ensayos sobre la creación poética, los particulares universos que algunas de las grandes voces de nuestra lengua han desplegado desde su verbo en movimiento. Es la primera vez que este libro ve la luz en España y lo ha hecho con Ediciones Amargord, a través de su colección Los Orfebres dedicada a los autores de allá.

La mirada del poeta es el título del primer capítulo englobado en este libro que se subtitula: Ensayos sobre el conocimiento y el lenguaje poético. Un total de doce estudios en los que perfila su idea y compromiso con el Arte Mayor de la escritura.Recuerda Graciela en su prólogo que la poesía le acompaña desde la primera adolescencia. “Me enamoraba de las palabras, pero sabía que detrás del encantamiento, del lenguaje y el ritmo había algo más: una búsqueda del sentido, un camino del conocimiento y autotransformación, un mundo espiritual.”

El espacio de la caída

Maturo descubre que la palabra no es el valor fundamental de la poesía, sino que está acompañada de otros elementos no controlados por la racionalidad, como lo pueden ser la sonoridad, la plasticidad, el color, la forma y hasta el movimiento. “Estimo que la conciencia del artista, como la del santo y el asceta, penetra en máximo grado en el misterio del Universo y en la intimidad del alma.”

En el ensayo que abre el libro hace referencia a la misión del poeta, dotado con el don de ver lo invisible. Si el hombre puede ser definido como el ser que comprende, el poeta es aquel que contempla y crea para comprender. Su atención a la realidad pone en marcha todas sus facultades: sensibilidad, afectividad, memoria, fantasía creadora, intuición simbólica, intelección y reflexión.

La tarea del poeta, para decirlo con palabras del cubano Lezama Lima, es “zurcir el espacio de la caída”. Hacer poesía no es sólo la movilización de una baraja lingüística, sino la construcción de una morada en el mundo. El descubrimiento de un destino humano.

De Garcilaso a Huidobro y Lezama Lima

Graciela Maturo realiza estudios globales sobre poética y singulares sobre Lezama Lima, Garcilaso de la Vega, Oliverio Girondo, Alejandra Pizarnik, Vicente Huidobro, entre otros.

A Huidobro lo identifica, con Bachelard, como "un poeta de la imaginación aérea". La poesía de Alejandra Pizarnik la descubre en un proceso arduo "hacia el ser escondido de la realidad". Y rescata, en la obra de ella, el amor como posibilidad de recuperar al desesperado, a quien padece en soledad, y como oportunidad de "curar la enfermedad de vivir".

En su estudio del soneto primero de Garcilaso, pone en juego su capacidad hermenéutica con reclamo para indagar por el sentido, la intencionalidad y la unidad del texto, en busca de la coherencia, en proceso de examinar en detalle y con integralidad la obra, reconstruyendo ese mundo.

Lezama despeja el sentido de lo metafórico como asedio, como "superación de oposiciones", como "tensión indeclinable hacia la unidad entrevista y ansiada"; la metáfora también como "prefiguración de la imagen".

La poesía, decía Dostoievsky, salvará al mundo. Esta afirmación, que no debe ser leída literalmente, guarda una verdad intrínseca. En efecto, el poetizar es la última reserva que nos ha quedado para la preservación de la cultura, en un tiempo de excesos informativos y comunicacionales que parecen propiciar la extinción de la espiritualidad.




* La mirada del poeta está publicada en la colección Los orfebres de Ediciones Amargord




Graciela Maturo: Escritora, poeta y ensayista, profesora universitaria, estudiosa de las letras, Investigadora Principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas. Fundó en 1970 el Centro de Estudios Latinoamericanos, de amplia trayectoria en la investigación de las letras y la cultura de América Latina. Dirigió las revistas Azor (Mendoza, 1960-1965) y Megafón, Buenos Aires, 1975-1989). Obtuvo numerosas distinciones.

Su obra publicada abarca la investigación y la crítica literaria, el ensayo y la poesía. Algunos títulos recientes: La identidad Latinoamericana, Buenos Aires,1997, Marechal: El camino de la belleza, Biblos, Buenos Aires, 1999. La razón ardiente, Biblos, Buenos Aires, 2004. Julio Cortázar y el Hombre Nuevo, FIA, Buenos Aires, 2004. Filosofía y Literatura, U. de Caldas (Colombia), 2007.

Obra poética: Un viento hecho de pájaros, Córdoba, Argentina, 1958; El Rostro, Montevideo, 1961, reeditado por Ciudad Gótica, Rosario, 2007; El mar que en mí resuena, Buenos Aires, 1965; Habita entre nosotros, Mendoza, 1968; Canto de Eurídice, Buenos Aires, 1982; El mar se llama ahora con tu nombre, Buenos Aires, 1993; Memoria del Trasmundo, Buenos Aires, 1995, reedición 1999; Cantos de Orfeo y Eurídice, Córdoba, Arg. 1997; Nacer en la Palabra, Mendoza, 1997; Cantata del agua (plaqueta), Buenos Aires, 1998; Navegación de altura, (plaqueta), 2004. El bosque de Alondras, Antología en preparación.



La mirada del poeta
Autora: Graciela Maturo
Colección Los orfebres
Director colección: Rodrigo Galarza
Ediciones Amargord
Primera edición: 2008
ISBN: 978-84-87302-79-4
Dibujo de portada: “Mujeres musicantes” de Zdravko Ducmelic
Maquetación y diseño: EN LÍNEA


* Noticia enviada el 09/04/2008

6.4.08

SE PRESENTÓ ENTRE DOS MUNDOS EN EL FLAMENCO VIVE



El pasado 3 de abril se presentó en El Flamenco Vive el disco libro de John M. Lane "Entre dos Mundos". Asistieron críticos de flamenco como José María Gamboa, quien dio paso el acto, Ricardo Cantalapiedra, Alfredo Grimaldos y José María Velazquez-Gaztelu, entre otros. El Pollito contó con la colaboración de Cañones y Mantequilla para cantar Poor Boy del lado americano y de José Candela y el propio Gamboa a las palmas en las canciones "Resaca" y "La Pared". Lane dio todo de sí para celebrar su gran día en el que, por fin, pasó a la posteridad.



Fotografías: José Ramón Huidobro

30.3.08

LA HORA DE LA UTOPÍA AMERICANA

Adolfo Colombres reedita el ensayo América como civilización emergente por primera vez en España con Ediciones Amargord

“Hablar de América como una civilización emergente no es una utopía irrealizable: es el único camino que tenemos para asumir nuestra diferencia en términos de un proyecto que nos asegure un lugar digno en el nuevo milenio. No asumirnos como civilización es aceptar la servidumbre espiritual, conformarnos con ser el furgón de cola de Occidente, renunciar al futuro”. Adolfo Colombres analiza y confronta este ensayo el pensamiento libertario, que va de Francisco Miranda, Simón Rodríguez, Bolívar y Artigas a Darcy Ribeiro y Guillermo Bonfil Batalla. Lo reformula y actualiza con el fin de contrarrestar la violenta recolonización en marcha.

Plantea Adolfo Colombres (Tucumán, Argentina, 1944) el origen de este libro en la conciencia de que América ha comenzado el tercer milenio casi sin proyectos colectivos capaces de afirmarla ante el mundo como una civilización emergente, esa provincia humana nueva a la que refería Darcy Ribeiro. Mirando hacia atrás, vemos que nuestra entrada al siglo XX fue en cambio pujante. Tan alarmante falta de proyectos está mostrando la enfermedad que aqueja a nuestro espíritu utópico, justo ahora que ha llegado al parecer el tiempo de llevarlas a cabo.

La primera versión incompleta del ensayo se hizo en el año 2000, en La Habana, a cargo del Instituto Juan Marinello, y se llamó La emergencia civilizatoria de nuestra América. Después el libro fue completado y publicado en Argentina y Venezuela con el nombre de América como civilización emergente, título con que se reedita ahora en Ediciones Amargord. “Trabajo en el eje de la definición de civilización, o sea, ¿qué somos? Es curioso, pero la gente no sabe responder a esta pregunta.”

No definirse como civilización es, de hecho, aceptar ser el furgón de cola de Occidente y renunciar al futuro. Si las clases dominantes optan por la civilización occidental convertirán la democracia en una ficción.

El regreso a la palestra de los intelectuales

La idea primera se originó en la conciencia de que Nuestra América comenzaba el tercer milenio casi sin proyectos colectivos capaces de afirmarnos ante el mundo como una civilización emergente.

Apunta Colombres en el prólogo que no se precisan mayores pruebas para demostrar que en la década de los noventa no sólo los intelectuales posmodernos, sino también los que se sentían o decían estar comprometidos con los destinos de la región, se tomaron unas largas vacaciones. Pero más que una crítica hacia ellos este libro es un llamado para que regresen a la palestra y se hagan cargo del destino de la región, a fin de que no sean los banqueros los que decidan su futuro, encaminándonos como ovejas por el american way of life que constituye, junto con los dictados de la “cultura” de masas, el contenido real de lo que hoy se llama “globalización”.

América como civilización emergente no expresa un pensamiento individual. Lo que en realidad me propuse es ensamblar en un sistema un pensamiento americanista que viene desde principios del siglo XIX, sostenida por aquellos que lucharon en primera línea, con o sin armas en las manos, y que no tuvieron tiempo para escribir, declara Colombres.

La definición de civilización

Nuestra América es el título de una obra cumbre de José Martí, publicada en 1891 para potenciar el movimiento latinoamericanista. Puede tomarse esta obra como un humilde homenaje a este hombre quien llegó a decir que si la guerra mayor que se nos hacía era con el pensamiento, había que ganarla con el pensamiento. En un plano más próximo quiero honrar aquí a Guillermo Bonfil Batalla y Darcy Ribeiro. Ambos dejaron planteado el problema civilizatorio, tras avistar las cuestiones que más pesarían en el despunte del tercer milenio.

La definición de civilización no es simple. Implica trabajar a todos los niveles en función de una propuesta específica, tanto una visión de lo ecológico como de las estructuras sociales, de la literatura y el arte. La civilización siempre se define por grandes principios que la vertebran. "Creo que implica una situación de madurez de la conciencia."

Muchos años atrás, Manuel Ugarte veía en el “coloniaje mental” una detestable servidumbre espiritual. Para salir de esta triste condición proponía “crear con el esfuerzo diario valores nuevos y una civilización diferenciada”. El objetivo sigue siendo el mismo, por lo que es hora de levantar el polvo de esa vieja bandera humillada, como en un acto de fe en nuestro destino y en la ética que fue conquistando la especie humana en su larga trayectoria de los tiempos.



* América como civilización emergente está publicada en la colección Los orfebres de Ediciones Amargord



Adolfo Colombres es narrador y ensayista. Nació en Tucumán, Argentina, en 1944. Se graduó en Derecho en Buenos Aires, ciudad donde reside, y realizó luego estudios de Filosofía, Literatura y Antropología. Su ya vasta obra antropológica incluye, entre los más relevantes, títulos como La colonización cultural de la América indígena (Quito,1977), La hora del “bárbaro”. Bases para una antropología social de apoyo (México, 1982), Sobre la cultura y el arte popular (Buenos Aires, 1987), América Latina: El desafío del tercer milenio (Buenos Aires, 1993), Celebración del lenguaje, Hacia una teoría intercultural de la literatura (Buenos Aires, 1997), Seres mitológicos argentinos (Buenos Aires, 2001) y Teoría transcultural del arte. Hacia un pensamiento visual independiente (Buenos Aires, 2004).

Como narrador publicó trece novelas (la última: El desierto permanece, es de 2006) y un volumen de cuentos, El ropaje de la gloria (1997). Recibió varios premios por su obra literaria y antropológica en Argentina, México y Cuba.



América como civilización emergente
Autor: Adolfo Colombres
Colección Los orfebres
Ediciones Amargord
Diseño portada: Equipo Amargord
Primera Edición: 2008
ISBN: 978-84-87302-56-5



* Noticia enviada 03/04/2008

27.3.08

EDICIONES AMARGORD PRESENTA EL LIBRO DISCO DE EL POLLITO DE CALIFORNIA: ENTRE DOS MUNDOS




Día: jueves, 3 de abril de 2008
Hora: 20:00 h.
Lugar: El Flamenco Vive
(C/ Conde de Lemos 7, 28013, Madrid)

Actuación de El Pollito de California


Presentan:

José Manuel Gamboa, activista flamenco
Jack Jamison y Judy Clericuzio (Cañones y mantequilla)
Ricardo Cantalapiedra, periodista musical
José María de la Quintana, editor Ediciones Amargord


"Así me llamo el pollito
Y canto como los del corral
Pero añado un poco de baile
Y me muevo pa´acá pa´allá
Y con este arte mío
Quiero ayudar a la humanidad"

Resaca (Rumba)
John M.Lane

23.3.08

EL PARAÍSO DE LOS ESCRITORES EBRIOS

Marta Herrero Gil indaga en la literatura drogada española e hispanoamericana desde el Modernismo hasta la postmodernidad


A Valle-Inclán su médico le recomendó hachís para calmar sus dolencias en las vías respiratorias. Darío sentía un vacío más profundo. Y contra el dolor, búsqueda o evasión. Las drogas les sirvieron a los escritores para ambas cosas. Algunos se enfrentaron a la locura y acabaron sus días ingresados en hospitales psiquiátricos. Otros fallecieron a causa de enfermedades relacionadas con sus excesos. Hay quienes ya estaban enfermos y utilizaron las drogas para morir y quienes las tomaron como parte de una búsqueda espiritual. Jodorowsky dice que las experiencias lisérgicas llevan al tejado y devuelven luego al primer escalón para hacerte subir poco a poco. Con esfuerzo, reconociéndose su valor al tiempo. Marta Herrero nos lleva de la mano a través de un viaje por el alma de los autores que encontraron en la ebriedad el principio o el fin de su creación.

El paraíso de los escritores ebrios es una incursión por los textos drogados y las preocupaciones íntimas de algunos escritores españoles e hispanoamericanos, desde el modernismo a la posmodernidad. Un viaje iniciático por tierras casi inhóspitas: son muy pocas personas las que se han acercado a este tema con anterioridad. La historiadora Marta Herrero Gil (Madrid, 1981) quiere dejar que se expresen, que nos miren. Plantea preguntas del tipo ¿Cómo se relacionaron sus experiencias drogadas con sus muertes y su vidas? ¿Intuyeron algo bello al descender a los abismos?

Herrero Gil se vale de referencias literarias que expresen directamente experiencias drogadas y opiniones de los autores sobre las sustancias. Aunque hay veces en que una droga no está en un texto y, sin embargo, ha influido completamente en él.

Muchos creadores ocultan por vergüenza sus visiones drogadas y las convierten en sueños. ¿Cómo distinguir la ebriedad del sueño? ¿Y la ebriedad de la locura? ¿Y el efecto de las drogas en la imaginación prodigiosa del poeta? ¿Y el paraíso al que llegan los místicos de los paraísos artificiales?

Los autores y sus movimientos literarios constituyen la estructura del ensayo, que transcurre como un viaje iniciático en diálogo con los textos drogados. Cada cual en su paraíso.

Los modernistas hispanoamericanos y sus paraísos artificiales

Martí fue el primer escritor hispanoamericano en dedicarle una poesía al haschish. Su experiencia se traduce en un acercamiento al éxtasis místico a través del beso de una mujer árabe. El hachís no le proporciona un paraíso artificial sino una realidad soñada.

Julián del Casal escribió La canción de la morfina. En este poema la morfina habla en primera persona al lector como si fuera ella misma quien le revelara al poeta sus secretos. El colombiano José Asunción Silva (1865-1896) se mató a sí mismo. Primero se buscó el corazón; luego se quitó la vida. El recurso a las drogas (copaiba, sándalo, bromuro, éter…) es un simulacro en vida del suicidio.

Rubén Darío diferencia los paraísos artificiales de la droga de los paraísos reales de la ebriedad artística. Arte y ebriedad están unidos en él. Uno de los más bellos cuentos escritos tienen su base en la droga: El humo de la pipa (1888). En él narra las visiones que le provocó una droga en siete bocanadas distintas, antes de que la pipa se apagara.

Horacio Quiroga y el Infierno artificial

Horacio Quiroga tomaba hachís y venía la muerte a visitarlo. El suicidio de los suyos fue recurrente y él mismo acabó con su vida. Escribió El haschich (1903), un cuento realista en el que narró paso a paso y con detalle, apoyado por las notas que tomó un amigo suyo durante la experiencia. La narración es eminentemente descriptiva con el objetivo de instruir a quienes no conocen nada sobre la droga y dar su punto de vista a “los apologistas de oídas del célebre narcótico”. El paraíso artificial no es ya un paraíso sino infierno.

Los modernistas españoles y el fakir Valle-Inclán

Los escritores modernistas frecuentaron todo tipo de sustancias y escribieron sobre ellas en sus obras. Uno de los más excéntricos fue el leonés Pedro Barrantes (1860-1912) cuya obra más famosa fue Delirium tremens. Anduvo casi siempre borracho y cantó a la embriaguez.

Ricardo Gil (1858-1908) escribió la relación entre el dolor y la ebriedad en Morfina, poema incluido en su libro de poesía, La caja de música. Francisco Villaespesa (1877-1936) le dedicó varios poemas a las drogas. Como casi todos los escritores que tomaron ajenjo, escribió sobre Los ojos verdes, que reflejan su mundo interior.

Valle Inclán pronunció en Buenos Aires en 1910 una conferencia sobre Los excitantes en la literatura. Peligros y ventajas. Habló de dos tipos, los naturales y perjudiciales. Acercó sus experiencias drogadas a la búsqueda espiritual. Le dedicó una obra entera al hachís: La pipa de Kif (1919). El hachís le puso la muerte ante los ojos y el escritor se asustó.

El viaje interior emergido

Muchas de las composiciones que trataron la experiencia drogada llevaban por título el nombre de la sustancia. El sujeto toma algo, su realidad cambia y quiere contar lo que ve y lo que le sucede. Los geógrafos de XIX describían lugares recién colonizados y los poetas describían sus mundos interiores.

A las sustancias alteradoras de la percepción se les empieza a tener miedo y en 1912 se firma el Convenio Internacional de la Haya sobre restricción en el empleo y tráfico del opio, morfina, cocaína y sus sales que España suscribe. Poco a poco las drogas se ocultarán bajo velos nuevos y las nuevas literaturas recogerán su legado y sus descubrimientos como parte de una tradición. Las drogas exploradoras del inconsciente elevan sus descubrimientos al terreno de la consciencia literaria, sus fronteras se difuminan, su aportación se extiende y se disuelve en las obras de los continuadores del modernismo, en las vanguardias, en los artistas que hablan de sueños, en la irrupción de ese realismo mágico hispanoamericano que confundirá con maestría maravillosa lo exterior con lo interior, lo real con lo imaginario.

Octavio Paz no hizo poesía de su experiencia drogada pero escribió sobre el tema en varios de sus artículos. En 1967 dijo que la droga estaba vinculada a la poesía porque, como ésta, había alcanzado en la modernidad su autonomía, y había dejado de ser servidora de la religión o de la filosofía para explorar el universo por cuenta propia. El poeta recurre a ellas porque tiene ansias de infinito.

Los escritores en la Posmodernidad y el viaje en la conciencia

De la conciencia habían empezado a hablar los consumidores de drogas alucinógenas en el siglo XX. Decían que tenían la capacidad no sólo de hacer viajar al consumidor por sus mundos interiores, sino también expandir su conciencia. Muchos escritores se aventuraron a experimentar con ellas y convertirlas en fuentes de su literatura: Adoux Huxley (1894-1963), Ernst Jünger, Henry Michaux (1899-1984), William Burroughs (1914-1997). En su obra Acercamientos Jünger habló del psiconauta como un navegante del alma.

¿Qué nos contaron algunos de los escritores españoles que experimentaron con drogas psicodélicas?

Marta Portal publicó en 1973 un compendio de narraciones agrupadas bajo el título de La veintena. Una de ellas fue Mariposa LSD, donde situó a un grupo de amigos cuya relación se basaba en compartir experiencias lisérgicas. Como los poetas místicos, quería regresar para contarlo. Ramón Irigoyen tomaba drogas para romper los significados de las palabras. Mariano Antolín Rato siempre se preguntó qué decir de las sustancias y cómo contarlas en las novelas.

Uno de los escritores que más claramente han hablado de la vinculación de la experiencia lisérgica con la búsqueda espiritual es Alejandro Jodorowski (en la foto). Para él la experiencia con alucinógenos debe hacerse controladamente y con un objetivo claro: el de romperle los límites a la conciencia individual. Fernando Arrabal tomó ketamina como anestesia para una operación quirúrgica y escribió Ketamina veloz.

Sánchez Dragó refleja su viaje en La del alba sería (1996). Y más escritores que se adentraron: Antonio Martínez Sarrión, Luis Racionero, Antonio Escohotado, Jesús Ferrero, Pepa Roma o Javier Esteban. El poeta Miguel Ángel Velasco tiene poemas tan ebrios que son la misma ebriedad.

Sacada de un contexto ritual, afirma Marta Herrero,la droga se convierte en ritual del poeta, de camino hacia sus infiernos o hacia sus paraísos y hay veces en que le enseña que la locura está insertada en la rutina tediosa en la que vive nuestra sociedad: ebriedad que llama realidad. De tanto decir sí la vida se vuelve alquimia de eternidad.



*El paraíso de los escritores ebrios de Marta Herrero Gil está editado en la Colección SOMA de Ediciones Amargord



Marta Herrero Gil (Madrid, 1981)


Doctoranda en Ciencias de las Religiones y en Literatura hispanoamericana. Licenciada en Historia y Filología Hispánica. Especialista en literatura mística y en teorías del imaginario. Actualmente elabora la tesis doctoral, sobre la relación entre la ebriedad y la literatura en el Modernismo hispanoamericano. Colaboradora de la revista universitaria Generación XXI. Buscadora; viajera.


El paraíso de los escritores ebrios
Texto: Marta Herrero Gil
Colección SOMA
Ediciones Amargord
Directores colección: Javier Esteban y José Carlos Aguirre
Foto portada: Yerba, goma y polvo (Ediciones Era). Ricardo Pérez Montfort
Diseño y maquetación: Álvaro Cal Di Segni
ISBN: 978-84 03- 04
Precio: 11 €



* Noticia enviada el 26 de marzo de 2008

19.3.08

200 AUTORES DE TODO EL MUNDO PARTICIPAN EN GIRA POEMA, TERCER CAPÍTULO DE HAZ RODAR UNA POESÍA



Proyecto de net-art para celebrar el 21 de marzo, Día Mundial de la Poesía


Poetas de todo el planeta contestaron a la invitación de Natalia Gaete para celebrar el Día Mundial de la Poesía. La propuesta era conformar un libro objeto que fuera liberado a la curiosidad ciudadana. El bookcrossing poético no sólo se conformaría con la impresión sino que viajaría por internet para llegar a cualquier buzón donde hubiera un lector. Es el tercer capítulo de una idea que tiene vocación de girar.

Haz rodar una poesía es un proyecto de intervención cultural que nace el año 2006 como una manera de fomentar la difusión de la creación poética y que en su tercer capítulo, llamado Gira Poema, toma cuerpo como una celebración del Día Mundial de la Poesía.

Mediante convocatoria de mail-art se ha obtenido el libro- objeto que ha convocado a más de 200 poetas de todo el mundo. La propuesta se lanzó el 25 de febrero a través del blog (www.antaria.blogspot.com) de la chilena Natalia Gaete, publicista, fotógrafa y aprendiz de poeta, como ella misma se define.

"Recibí poemas de Chile, Uruguay, España, Argentina, Venezuela, México, Colombia, Perú, El Salvador, República Dominicana, Panamá, Ecuador, Costa Rica, Canadá, Estados Unidos, Italia y Brasil.” Agustín Calvo Galán, poeta visual y difusor de la poesía en su página de Las afinidades electivas (www.lasafinidadeselectivas.blogspot.com) ha diseñado la portada del libro.

Bajo el lema "Haz rodar una poesía", el proyecto toma prestado el concepto de Bookcrossing, un movimiento internacional nacido en Estados Unidos en 2001 que consiste en liberar libros en lugares públicos -como metros, plazas o cabinas de teléfonos- para que alguien los encuentre, los lea y los vuelva a dejar en otro sitio.

Siguiendo ese concepto, ahora le toca el turno a la poesía. "La propuesta nos devuelve al romanticismo de crear un poemario artesanal a través de la utilización de Internet y permite la integración de personas que giran su don creativo en torno a la magia de las letras", explicó la poeta. Haz rodar la poesía tiene su propio blog (www.girapoema.blogspot.com) donde se mostrarán todas las consecuencias de esta acción.

De esta manera, la poesía, un género que según las leyes del mercado editorial corre serios riesgos de extinción, se hará omnipresente. "El poeta creador regala su obra, contribuye a que la poesía esté más cerca de la gente, gratis, rodando sin fronteras ni otras condiciones que la aten", señaló la organizadora.

No es la primera vez que se hace una liberación de poemas. Con la colaboración de compañeros de comunidad literaria en Internet, Gaete imprimió, editó y liberó libros en dos oportunidades en las ciudades estadounidenses de Nueva York y Washington en 2006 y en Harrisburg en 2007.

En esta oportunidad, la liberación de Haz rodar una poesía se realizará cinco ciudades de España, y en Costa Rica, Perú, Estados Unidos, México, Venezuela, y Chile. Pero el número de volúmenes no se puede concretar. Depende de la implicación de cada lector que lo reciba. Sólo él lo puede hacer girar.

Como bien dijo Federico García Lorca la poesía no quiere adeptos, quiere amantes, por tanto, señala Natalia, disfruta de esta obra colectiva, embriágate con su esencia y al finalizar la lectura sé generoso liberando estas letras.


Proyecto de net-art para celebrar el 21 de marzo, Día Mundial de la Poesía

HAZ RODAR UNA POESÍA

21 marzo 2008
Celebrando el Día Mundial de la Poesía
Las obras que conforman el presente poemario están amparadas
por las leyes de propiedad intelectual y derecho de autor vigentes
en los países en que fueron creadas y/o inscritas.
Gira Poema permite el derecho de difusión de la obra
sin derivación ni fines comerciales.

girapoema@gmail.com
http://girapoema.blogspot.com



LIBRO LIBRE
Título: Gira Poema
Autor: Antología poética
Código: 35418
Poemario libre para ser disfrutado por los amantes de la poesía.
Léelo, trátalo con cuidado para no ser deteriorado y luego déjalo en libertad en el mismo lugar en que lo has encontrado,
en cualquier centro de actividad cultural o entrégalo a otra persona.
Sé generoso, abre tus manos, haz rodar una poesía.

17.3.08

UNA HORA, DOS COPAS, TRES RAYAS, ESTAS PALABRAS

José María de la Quintana publica en la Colección Soma de Amargord Blanca Doble (Los cuentos de la cocaína)


Todos los relatos que componen Blanca doble, excepto uno, se han escrito después de una ingesta y cuentan los sucesos a posteriori, cambiando lo que haya que cambiar. En casi todos ellos, el autor lo que intenta es lograr que se vean los efectos que causa la cocaína en una conducta normal, entendiendo por normal lo que entendemos por normal, pero también el paisaje de la cocaína, un paisaje mental y objetivo. En el último cuento explícitamente ensaya los efectos de la cocaína en directo, hecho casi imposible, pues como afirma de la Quintana es muy difícil escribir “puesto”. Ustedes lo saben o se lo dice él.

El editor de Ediciones Amargord, José María de la Quintana, realiza en Blanca Doble (los cuentos de la cocaína)un ensayo sobre la transformación de la consciencia bajo tomas de esta sustancia. Se basa en la sospecha de tener al menos dos cerebros, uno diurno y otro nocturno; éste funciona de forma más directa, empática, y es más antiguo. Con la coca, afirma, accedemos más fácilmente a su interior hormonal y neuronal, y tiene muy poco que ver con el diurno aunque el nocturno ha evolucionado hacia el diurno pero ambos siguen estando ahí, “siguen siendo yo”. Para ello se ha atrevido al viaje y sus “cuentos”.

Dieciséis de los diecisiete relatos se han escrito después de una ingesta y cuentan los sucesos a posteriori, cambiando lo que haya que cambiar. En el último cuento “Una hora, dos copas, tres rayas, estas palabras” explícitamente ensaya los efectos de la cocaína en directo, hecho casi imposible. Es muy difícil escribir “puesto”, ustedes lo saben o yo se lo digo. No falta cierta ironía en el subtítulo: “cuentos”, referido a narraciones que lo son, pero también a engaños que lo son también pero con la propia subjetividad.

Si, como dice el gran neurobiólogo colombiano R. Llinás, “la subjetividad es soluble en anestésico local”, el efecto de la cocaína en el cerebro, su engaño, queda manifiesto en estos cuentos, donde se entrecruza la historia, “Las crisis de la historia”, con la realidad mágica, “¿Quién peina a Elena?, El hada de la montaña”, y el submundo madrileño nocturno, “Esa noche no salimos” como si siempre estuviéramos de viaje, como por otra parte ocurre con “La Odisea”, de Homero o de quien o quienes fueran, considerada como la primera novela de Occidente, en la que se trata de volver a casa, aunque el viaje de vuelta dure veinte años.

Aquí pasa lo mismo, volver, llegar es también la meta, como si el efecto de la cocaína en uno hiciera de navegación, de viaje errabundo, fuera de lo que propiamente es de uno, su hogar, su casa. También retos intelectuales y/o místicos, con “Las condiciones del pájaro solitario”, o la perversa “Venus de la coca”. Un libro que reta con su novedad más absoluta a todos aquellos que piensan que escribir es un hecho racional y objetivo que no pasa por el sumergimiento a los infiernos de la mente drogada y su esquizofrenia por soportar ambas vidas con belleza al llevarlas a la literatura, a este Blanca doble, como si la vida fuera una apuesta y sus “cuentos”, la noche que nunca falla, la jugada maestra que gana la partida. Pero falta un detalle y como quien apuesta dentro de su engaño alcanza “en balbuceo” su última ingesta.



J.M. de la Quintana ha escrito libros de poesía, ensayo y narrativa, como Amargord, El ángel de la noche, Todas direcciones, El bosque elegido, Los pasos de la noche, El idioma de los sentimientos, Guía del perfecto noctámbul@ y Buenos días Inés, que siempre se llamó La mujer jaguar.


Fotografía: Carlos Abel Robles

DESPUÉS DE TODO (EPÍLOGO DE BLANCA DOBLE)

El amor, los sentimientos, las emergencias espirituales y físicas, el vuelo de la palabra sobre el papel crean imágenes en nosotros, son nuestros hacedores; la noche y sus consecuencias entendidas desde el punto de vista del “coquero” de ciudad a finales del siglo XX o principios del XXI han creado estas situaciones, diría, este cerebro. No he querido adornar literariamente ni escribir mejor algunas situaciones; eso pertenece al otro cerebro, al diurno. He preferido narrarlas exclusivamente desde el nocturno, más limitado racionalmente pero mucho más emotivo y empático, más dispuesto a entregar el cuerpo y vida. Y eso me deja más relajado y tranquilo. Si me preguntaran si la aventura con la coca ha sido o es positiva o buena, la respuesta dependería de cual de ellos se use en ese momento. Y con la autoridad que me da el fracaso (del poeta) respondo con Ibn Quzman: arrepentirme es algo que nunca se me ocurrió. Y después de todo he encontrado amor como para llenar el mundo con su belleza, derramada una y otra noche hasta pasar con mucho los cinco millares. Buenas noches.

J.M. de la Quintana


Al hilo de lo dicho nos encontramos ante una obra tremendamente original ya que el excelso horizonte de ebriedad apuntado viene dado y es investigado a través de la ingesta de cocaína, droga satanizada, degradada y vulgarizada donde las haya. El autor, sabiendo dejar de lado el lodazal inducido por el mercado negro, reflexiona creativamente sobre sus experiencias con la cocaína, experiencias en las que se muestra esa desnudez de lo humano que es vida, vida sublime y carnal: eros.

El resultado de este ejercicio creativo me recuerda a esa literatura beatnick capaz de divisar desde las praxis del exceso y desde la quiebra de todo ídolo interior y de todo convencionalismo ese remanso continuo, lleno de vida, de la Nada-que-acoge. Estamos pues ante un ejercicio de experimentación literaria y de experimentación con el propio cuerpo y sus potencias. Una zambullida en el misterio de la vida a través del tránsito drogado de paisajes diversos. Como dijera Baruch Spinoza: “Si supiéramos lo que puede un cuerpo”…


José Carlos Aguirre


Blanca doble (Los cuentos de la cocaina)
Autor: José María de la Quintana
Colección SOMA
Dirección colección: Javier Esteban y José Carlos Aguirre
Ediciones Amargord
Diseño: Álvaro Cal di Segni
Ilustración de portada: William Blake
ISBN: 978-84-87392-61-0
Primera edición: 2007
Precio: 10 €

Nota enviada el 18/03/2008

15.3.08

EDICIONES AMARGORD LANZA EL LIBRO DISCO DE EL POLLITO DE CALIFORNIA: ENTRE DOS MUNDOS



Canciones:

1. Y con el Yali (Tangos)
2. Del pañuelo que tú llevas (Soleá)
3. Caminantes (Fandango de Huelva)
4. Qué alegría, niña (Alegrías)
5. Qué fatiguitas paso yo (Bulerías)
6. Hay que ver la guasa (Tanguillos)
7. Por la mañana
8. Vete ya (Rumba fusión)
9. Quiero volar
10. Gertrudis
11. Rumbo rumbero
12. Resaca
13. Poor boy
14. Taking California to New York
15. Because loving you
16. I really miss you baby
17. Just a question of love
18. The riddles of life
19. I ain´t gonna be taken in this away (old beaten road)


Entre dos mundos- between two worlds- el pollito de California
John M. Lane
Ediciones Amargord
ISBN: 978-84-87302-30-5

El POLLITO DE CALIFORNIA PASA A LA POSTERIDAD CON SU LIBRO ENTRE DOS MUNDOS

A John M. Lane nacer en California le pareció de lo más soso y aséptico. Por ello tuvo la urgente necesidad de cruzar el continente americano para llegar a Nueva York y arrastrar la vocación de la música que aún hablaba de carreteras y tiempos tormentosos. No había nacido El Pollito que tenía que sufrir una transformación vital en las Cuevas de Sacromonte de Granada. Allí los gitanos lo adoptaron y le enseñaron a tocar la guitarra, aficionarse a la fiesta y subirse a los tablaos con el pelo teñido de betún. Ediciones Amargord acaba de publicar su libro disco Entre dos Mundos donde el artista relata su sueño de escribirlo para alcanzar el sentido de su vida. Una edición bilingüe con las canciones de aquí y de allá.

Ediciones Amargord acaba de publicar el libro disco Entre dos mundos, el pollito de California, en el que John M. Lane retrata de puño y letra su propia vida, desde que decide emprender la aventura americana y cruzar de Oeste a Este para no deternerse hasta llegar a Granada y repatriarse en las cuevas de Sacromonte. Allí el flamenco le atrapará para siempre. El volumen, editado en inglés y castellano, está compuesto de tres capítulos en el que va desgranando las letras de sus canciones según nos adentra en su biografía, llegada al espectáculo y reflexiones particulares acerca de los grandes temas de la existencia.

Por su parte el disco, compuesto de 19 canciones, con títulos representativos americanos como Talking California to New York, su primera canción, o la rumba Vete ya, sin olvidar los palos del flamenco con los que El Pollito no se arruga. En las páginas el genio rubio nos ofrece las partituras originales y recortes de prensa. El epílogo es de José Manuel Gamboa, en él anima al pollo a degenerearse con moderación.

El haber nacido en un pueblo residencial de California es probablemente el principio más cómodo, más soso, más aburrido, menos impresionante que cualquiera pueda tener...supongo que no puedo hablar de nada de interés o una fuente de inspiración al referirme a estos años sin mencionar comidas rápidas, centros comerciales, gasolineras o autopistas. Así arranca la biografía de John M.Lane en Entre dos mundos, que son el de su origen y elde adopción, donde el Flamenco le daba de desayunar, comer o cenar.

Cruzar el continente americano le inspiró su primera canción en la que ya se introducía en su propia ruta que recién iniciada "cuento un viaje a dedo desde California a la costa este de los Estados Unidos . Para una persona joven viajar no sólo le puede resultar divertido y darle una sensación de libertad, sino también una sensación de soledad si pasa demasiado tiempo sin encontrar lo que busca". Lane había decidido que su primera escala estaba superada y precisaba avanzar.

La iluminación de las Cuevas de Sacromonte

"Ahorré dinero y marché otra vez y así llegué a Granada. Me quedé fascinado por la música flamenca y me instalé allí con los gitanos que vivían en las Cuevas de Sacromonte...Algo debió pasarme mientras subía a las cuevas. La atmósfera, la emoción de lo profundo, las cuevas que escondían miles de tesoros para una imaginación caliente como la mía. Mi cabeza giraba y giraba: intuitivamente sabía que aquella subida iba a cambiarme la vida". El norteamericano rubio empezó a asimilar todo lo que sucedía ante sus ojos. Se fraguaba el artista. La primera canción que empecé a cantar en público tenía una letra tradicional flamenca que se llamaba "Pollito que piaba" y como era el único tema que sabía comenzaron a llamarme "El Pollito".

Granada fue quedando atrás. Mi vida ya eran los bares y algunas galas en Madrid, donde pude estar en contacto con los genios del arte como Paco de Lucía, con quien cenaba los viernes...Ya como artista profesional tuve que crear un tipo de espectáculo. Siguiendo los consejos de Enrique Morente, debía empezar por algo serio. Tras esto iría desarrollando la actuación y metiendo más caña al ritmo de las copas que tomaba en público, o sea, me iba degenerando poco a poco: una especie de degeneración progresiva.

Las reflexiones de un individuo

Es en el tercer capítulo donde Pollito reflexiona acerca del amor, la religión, las guerras o la propia individualidad. Ha recorrido suficiente y medita el sentido de la humanidad y el suyo propio. En sus letras se refleja lo que Lane difícilmente se atreve a expresar a viva voz. Todos los seres humanos sienten toda clase de emociones. Normalmente nos conviene usar la cabeza, pero hay veces que nos dejamos caer y caer. Una de las cosas más importantes de la vida es el amor.

Tengamos lo que tengamos, nos esforzamos para conseguir más, quizá no nos podamos quedar satisfechos del todo nunca, y ese es nuestro motor para seguir adelante.

El californiano se siente un ciudadano del mundo y ha viajado con los ojos abiertos. No olvida de dónde viene y se siente ajeno a un país que cuestiona en su política internacional. El pacifismo es una urgente necesidad. "La historia se repite. Todos los lados han sido alguna vez invadidos pero la violencia trae más violencia y este planeta se hace cada vez más pequeño y las bombas y armas más devastadoras. No hay Gandhis suficientes en el mundo..."

Cuanto más grande y más poderosa sea una nación, más abusiva se hace, probablemente debido a los compromisos que la incumben. Esto puede ser la causa de otro monstruo: el terrorismo, que es hacer que el derrotado reivindique al país más grande.

Frente al estado de nación surge el individuo, el verdadero protagonista de la revolución. La religión creada por el hombre a veces termina dominando al propio hombre. Uno está convencido que su creencia le dice lo que es bueno y lo que es malo y así no tiene que pensar por sí solo. Algunas personas hablan de lo orgullosas que están por ser lo que son. El mejor orgullo es el individual, sale de uno mismo y de sus propias decisiones y lo que ha hecho en su vida y no lo que se le ha dado por herencia sin haber hecho nada.

Entre dos mundos es para Lane la idea pasar a la posteridad. Su sueño de grabar discos ya se había cumplido y sólo le quedaba este libro. "Y ahora mismo lo estoy poniendo fino y también fin". Concluye el Pollito.




El Pollito de California es el nombre artístico de John Lane (o como él mismo dice "Juanito Callejuela, en cristiano"), polifacético personaje que se ha ejercido como profesor de inglés, cantante de flamenco, locutor de radio y algunas profesiones más.

Nace en San José, una localidad de California, y vive allí hasta que cumple la mayoría de edad. A partir de aquí comienza a viajar por toda Europa, recopilando experiencias que marcarán su particular forma de ser. En un momento dado llegó a España por Gerona, afincándose finalmente en la ciudad de Granada y ganándose la vida como profesor de inglés.

Tras una etapa como docente decide dejar ese empleo para centrarse en su música. Durante unos años compone y toca en diversos lugares conocidos para la gente del flamenco, dando vida a temas como "Resaca" o "Quiero volar". En el mundo del flamenco alcanza cierta fama, llegando incluso a participar en una grabación junto a Camarón de la Isla y Paco de Lucía en la que el primero le lanzó un zapato a la cabeza por intervenir durante la grabación con la frase: "Ole, y no tiene noviaaa"

Sin embargo, su particular forma de ser le hace saltar a los medios. Sin llegar a ser un asiduo de los mismos, colabora en programas como Crónicas Marcianas, Ratones Coloraos o Lo + Plus. En ellos desarrolla su faceta como humorista. También trabaja en la Cadena 100 como locutor del programa "La Jungla". En la actualidad sigue moviéndose por estos ambientes.


Nota enviada el 05/03/2008


Reseñas Entre dos mundos:


Jondo Web- Pablo San Nicasio Ramos

"Entre dos mundos"
repasa el sueño de juventud del "Pollito de California"- EFE/TERRA


Caminando sobre la luna

La triple vida de Pollito de California- Quico Alsedo

KETAMINA VELOZ- FERNANDO ARRABAL




EPÍLOGO A LA 2ª EDICIÓN DE KETAMINA

“Cada veintitrés años me hago operar del pulmón. He sufrido tanto en la última intervención que le dije al cirujano de hacer que ya no conozca más este sufrimiento… Preferiría morir. Me dijo. ‘No se preocupe’. Me dio ketamina. Hice entonces un viaje extraorinario al país de mis recuerdos, pero a una gran velocidad… estaba ahí el mismo Kundera. Iba tan rápido que no pude hablarle”.

Quien pronuncia estas palabras es, nada más y nada menos, que el célebre dramaturgo y escritor Fernando Arrabal, quien, a raíz de haber sido sometido a una intervención quirúrgica con esta sustancia, ha pasado a denominarse a sí mismo como El Ketaminófilo.

Arrabal ha descrito su experiencia ketamínica en un breve relato titulado Ketamina Veloz que a continuación pasamos a transcribir con permiso del autor.

Muchas gracias Monsieur Arrabal.

KETAMINA VELOZ

El inmaculado camillero ¡tan parecido a Anelka! me llevó jovial hacia el quirófano, en andas y volandas, a bordo de un alto moisés protegido por gruesos barrotes cromados y relucientes. Mi guía iba vestido de verde limón, como el color de las sábanas que me acunaban, y de la esperanza. Para conducirme se había tocado con un gorro de ducha transparente que hacía juego con su cubrebocas. ¡Qué recorrido tan delicioso! ¿Como el primer circuito turístico que los griegos nombraron ‘teórico’? Para los atenienses la meditación era la teoría (‘theôria’) que oponían a la práctica (‘praxis’). Yo también durante el itinerario hacia la sala de operaciones medité, ¿con un júbilo parecido al que experimentó el primer ser humano la primera vez? Pero en plena teoría la ‘praxis’ llevó a mi mente tórridas escenas pornográficas, cuando hubiera debido pensar en las postrimerías.

A menudo, jugando al ajedrez, me canturreo reiterativamente un estribillo que nada tiene que ver con la partida; esta vez me repetía dos versos del poeta-editor y ¡también camillero! Raúl Herrero: "prolongas mis convulsiones/vernáculo, tabernáculo". Guiado por "mi anelka" la subida en ascensor, idealizada por mi forzosa inmovilidad, se transformó en levitación. Me habían ataviado, antes de iniciarse la travesía clínica, con una batita casi sin mangas, corta y amarilla. ¿Como vestían los griegos a los enfermos que llevaban de excursión al templo de Esculapio el dios curalotodo? Mi atuendo, como casi todo en este hospital parisiense, llevaba impreso "Assistance Publique" (es decir la antigua Inclusa). En verdad me sentía tan dichoso como el inclusero mimado por las gigantescas manazas -para él- de la hermanita de la caridad. Mi automedonte me condujo por varios pasillos de verbena cristalina e insonorizada. Me embriagaba el perfume pero no conseguía identificarlo. ¿Era un aderezo etéreo de alcohol, alcanfor, jengibre y éter? El ‘coloso’ y también bienaventurado ‘pánico’, por fin, antes de desaparecer me instaló en un alveolo célico con una claraboya radiante a dos metros de mis ojos. Aun sin poder andar recé "la oración peripatética a un dios ateo" que horas antes me había compuesto Jodorowsky. Instalado en la empinada cuna de limbo -¿o era el vientre de mi madre?- no sentí ninguna ansiedad. En semejante antesala de sangre y bisturís, ¿podía nacer aquella inexplicable euforia?

Sin embargo, las dos veces que viví intervenciones cirujanas parecidas ¡cómo me habían acongojado el dolor y la angustia! Los tres episodios respetaron el ciclo de los veintitrés años, pero ¿por qué este tercer acto era tan opuesto a los dos precedentes? Para obedecer al rito nacional tuve que dirigirme al público teatral madrileño tres días antes de la intervención quirúrgica. La Pasión, que había visto representada brillantemente me había conmocionado. Pero durante aquellos instantes, solo en escena y con la obligación de hablar a una muchedumbre invisible y desconocida, vislumbraba imágenes de lo que barruntaba como mi inmediata pasión y posible muerte en un hospital francés ¡el primer día de la Semana Santa! No obstante súbita y misteriosamente, en estado hipnótico, me oí concluir las breves palabras refiriéndome a... ¡mi resurrección!

Durante la larga operación no tuve ninguna de las pesadillas que me aterraron hace veintitrés y cuarenta y seis años. Algunas de las cuales las he contado al pie de la letra en obras como "Los dos verdugos".

Mientras me operaban, en sueños, realicé un periplo divino. Un vehículo deslumbrante me llevó a una velocidad vertiginosa. Recorrí laberintos y selvas exponenciales centuplicándose instantáneamente, galaxias con planetas trapecistas, túneles radiantes entre abismos oceánicos que subían al cielo. No me daba tiempo para verlo todo, pues todo desfilaba rapidísimamente. Flores gigantescas y microscópicas reían a lágrima viva, piedras preciosas y espejos de goma daban saltos por la luna, caleidoscopios con cuernos de rinocerontes se abrían a mí acogedores cuando iba a estrellarme contra ellos. Surgían voces como si conversaran cerca de mí ángeles humanos. Un estruendo sorprendentemente armónico interpretaba la sinfonía del Edén. Lis en otro vehículo (¿encima de mí o debajo? ¿detrás o al lado? ¿cruzándome diagonalmente o cayendo perpendicular desde lo alto?) me siguió un segundo y nos alejamos irremediablemente. Pero sabía que más tarde nos encontraríamos, felices. Samuel vino a bordo de una vaca meteórica. Me explicó algo tranquilamente, pero dada la velocidad sólo oía palabras sueltas. A Lélia, corriendo vertiginosamente a caballo de Freud, tampoco conseguía poder dirigirme a ella. Mi padre como el rayo supersónico salió del pasillo de la muerte del Penal del Hacho. Sabía que íbamos a besarnos en el fondo del firmamento entre cataratas de arena. Desternillándose Didier Khan y Kundera pasaban como bólidos. La nonagenaria volaba a bordo de un cohete supersónico gracias a su perfusión de oxígeno en la nariz. Mientras a ella y a sus tres biznietos la despojaban de su fortuna reía seráficamente convertida en "pobre de solemnidad". Los patafísicos coreaban "bienaventurados los pobres" en un eco que se podía masticar. Yo mismo desaparecía y aparecía irreconocible para mí mismo. Dios me tragaba y me proyectaba. Me sacó de mi supersónico vehículo para colocarme en la palma de Su mano. Sentía que iba a ocurrir algo aún más prodigioso cuando...

...una voz me susurró dulcemente: "Monsieur Arrabal, comment allez-vous?". Reconocí a la anestesista... y tomé tierra. El periplo de iniciación (la ‘theôria’) sólo acababa de comenzar. ¡Qué felicidad!

EDUARDO HIDALGO DOWNING PUBLICA LA SEGUNDA EDICIÓN DE KETAMINA


KETAMINA 2ª EDICIÓN
Editorial Amargord - Colección Psiconáutica
ISBN: 84-87302-60-2.
Autor: Eduardo Hidalgo Downing
Prólogo a cargo de Juan Carlos Usó.
Apéndice de Fernando Arrabal.
Pág.: 175.
Precio: 12 euros.



Juan Carlos Usó y Fernado Arrabal realizan el prólogo y el epílogo, respectivamente


"Eduardo Hidalgo nos ofrece un libro exhaustivo sobre una potente sustancia psicoactiva de uso bastante extendido en la actualidad haciendo una invocación inicial al conocimiento y la prudencia. El autor consigue brindarnos una obra fiable y rigurosa, sin que deje por ello de resultar amena. La historia y evolución del consumo de ketamina, los efectos y problemas relacionados con su empleo, la gestión de placeres y riesgos asociados, referentes culturales, cuestiones legales relacionadas... Nada ha escapado al buen hacer de este experimentado psicólogo, que puede sentirse plenamente satisfecho de haber sabido ahondar con maestría en la senda abierta por la obra de Antonio Escohotado."

Juan Carlos Usó



RESEÑA KETAMINA


La ketamina es un anestésico de uso hospitalario y veterinario utilizado en el mundo entero, a la vez que es una de las drogas de mayor intensidad psicodélica que se conocen en la actualidad. Sus efectos a dosis subanestésicas llegan a cubrir una parte considerable del amplio espectro de los posibles y diferentes estados alterados de consciencia. Abarca desde la leve embriaguez hasta las más impactantes vivencias de textura onírica y auténticamente alucinatoria, pudiendo, incluso, desencadenar experiencias cercanas a la muerte y fenómenos de desdoblamiento corporal. Esta sustancia viene siendo consumida desde hace decenios por los más ilustres exploradores de la consciencia y el espacio interior y, más recientemente, se ha introducido como droga de uso recreativo en la escena de la música electrónica, donde se la conoce como K, keta, special K, heroína techno o cocaína de los ángeles. En el presente libro, Eduardo Hidalgo aborda todos los aspectos principales referentes a la ketamina: historia, efectos, riesgos, pautas de gestión de placeres y riesgos, referentes culturales y estatus legal.




Fotografía: Chema Conesa

Autor:
Eduardo Hidalgo, psicólogo, experto y master universitario en drogodependencias, es el coordinador de la sede de Madrid del grupo Energy Control, pionero en implantar estrategias de reducción de riesgos asociados al consumo de drogas en ámbitos recreativos. Colaborador de las revistas Cáñamo y Ulises, es también el autor de los libros Heroína y ¿Sabes lo que te metes? en esta misma editorial.


INTRODUCCIÓN KETAMINA
Eduardo Hidalgo Downing


El uso de cualquier droga habría de realizarse siempre desde el conocimiento y la prudencia, de modo que el disfrute de la misma implique el menor daño posible a la salud. El consumidor de sustancias psicoactivas debería poder contar con información rigurosa referente a lo que pueda encontrar de positivo y negativo en relación a aquello que consume, así como las actitudes y pautas de consumo que pudieran ser más seguras y menos problemáticas. A su vez, el profesional del ámbito de las drogodependencias debería estar plenamente familiarizado y ser amplio conocedor de todos los aspectos relativos a las drogas que suministran a sus pacientes (en el caso de la asistencia) o su población diana (en el de la prevención). De lo contrario, el consumidor quedará expuesto a sufrir problemas que muchas veces se podrían haber evitado y el profesional de las drogodependencias verá mermada su capacidad de influir eficazmente en la consucta de sus destinatarios. Lamentablemente, hasta hace bien poco, los usuarios han tenido que aprender a utilizar las drogas por el sistema de ensayo y error, basándose en su propia experiencia y lo que les contaban otros consumidores (muchas veces una sucesión de mitos, datos erróneos y consejos contraproducentes), sin que pudieran acceder a algún otro tipo de mensaje informativo o preventivo que no fuese el "simplemente di NO" o el "engánchate a la vida". Asimismo, los profesionales de las drogodependencias han pecado durante largo tiempo de ir demasiados pasos por detrás en el conocimiento de lo que hacen y consumen las personas a las que tienen que prestar sus servicios, de tal manera que no han sabido ni han podido influir en la extensión de la problemática asociada hasta que los consumos han estado totalmente instaurados. Al mismo tiempo, los primeros usuarios que acuden a los centros de prevención o tratamiento sobre drogas para informarse sobre una sustancia de uso emergente se han encontrado siempre, y se siguen encontrando, con el desconocimiento y la perplejidad más absoluta de los expertos en el tema, que, para sorpresa de ambos, demuestran saber menos que los propios consumidores.

El caso de la Ketamina no es una excepción, más bien al contrario, y ésta es la razón de ser de este libro. En él se ofrece información extensa y rigurosa sobre todos los aspectos fundamentales relativos a esta sustancia. Se revisan los diversos usos que ha recibido a lo largo de la historia, los efectos buscados y deseados por los usuarios, los efectos indeseados y las complicaciones asociadas al consumo, las pautas del uso más seguro y placentero, los referentes culturales y el estatus legal de la ketamina. Cada elemento relevante es absorbido de forma explícita y sin censuras, con la intención de ofrecer un manual completo y de utilidad para quien haya decidido consumir esta sustancia o, de hecho, ya la esté consumiendo, pueda hacerlo de una forma en la que los riesgos se vena reducidos a su mínuma expresión posible, así como para quien trabaje en el ámbito o de la prevención pueda contar con la información necesaria para realizar su labor de forma eficaz en caso de tener que atender o dirigirse a consumidores de ketamina.

En contra de lo que algunos pudieran llegar a pensar, este libro no trata de ser una incitación a su consumo. Nada más lejos de su intención. La ketamina hace tiempo que está en la calle: entre el 4 y el 24 % de quienes acuden a espacios de ocio nocturno declara haberla consumido alguna vez. No cabe duda respecto a que, en vistas a reducir o evitar los posibles problemas relacionados con el consumo de ketamina. La información es una herramienta básica y necesaria tanto para los consumidores como para los que trabajan en asistencia y prevención. Éste libro es para unos y otros. En él encontrarán lo que necesiten.


Nota enviada el 04/03/2008

JAVIER ESTEBAN, DEFENSOR DE LA EBRIEDAD


Tengo 42 años. Nací y vivo en Madrid. Licenciado en Filosofía y Derecho, dirijo la revista universitaria Generación XXI. Estoy casado y tengo dos hijas, Alma (10) y Sol (8). Soy un excéntrico de centro. Soy sufí: camino hacia donde camina el amor. El poder combate la ebriedad

VÍCTOR-M. AMELA- LA VANGUARDIA 03/03/2008

¿Qué es la ebriedad?

Una expansión de la conciencia que descorre los velos que ocultan la realidad.

¿Desde cuándo conocemos la ebriedad?


Desde siempre. Hasta los animales se drogan con sustancias naturales, con frutos fermentados... Hormigas, cabras, pájaros, monos... ¡Todos se extasían y juegan!

Entonces, ¿somos como animales?

No: ellos actúan por instintivo determinismo, pero nosotros ¡tenemos libertad! Libertad para la ebriedad. Libertad para experimentar con nuestra conciencia.

¿Libertad para drogarnos?

¡Es el uso de esa libertad lo que nos hace humanos! El derecho a la ebriedad, por tanto, es un derecho humano fundamental.

"Que nadie me diga cuántos vasos de vino puedo beber", dijo Aznar.

Tiene razón. Pero seguro que su droga favorita es el poder, como la de Zapatero...

Ni Zapatero ni Rajoy han fumado nunca un porro, según han declarado.

Por cuestión generacional, a mí me cuesta creer que Zapatero nunca haya probado un porro: ¡es como si su padre nunca hubiese probado un vaso de vino!

¿Quién coarta ese derecho humano a la ebriedad, en su opinión?
La Iglesia católica y el Estado (iglesia laica), que quieren fiscalizarnos la conciencia.

¿Por castigar al conductor ebrio?
No, yo no me opongo a sancionar conductas peligrosas para terceros. Pero critico que se nos esté boicoteando el autocontrol de nuestra conciencia.

¿Desde cuándo sucede eso?
Empezó ya con la destrucción de templo griego de Eleusis, en el siglo IV d. C.

¡Sí que se va usted lejos...!
Desde el año 1500 a. C., era el escenario de los misterios eleusinos, ritual de ebriedad que cada griego vivía una vez en su vida: le abría las puertas de la conciencia.

¿En qué consistían esos misterios?
Se acudía de noche en grupo y en comunión colectiva se ingería un enteógeno.

¿Qué es un enteógeno?
Significa "dentro de mí dios deviene". Es una sustancia psicoactiva inductora de una experiencia extática, de unicidad con el cosmos. Una vivencia de divinidad.

¿Qué sustancia se ingería en Eleusis?
Una sopa de cereal llamada kikéon,que contenía cornezuelo del centeno, un hongo con una sustancia psicoactiva idéntica al LSD, el enteógeno más poderoso conocido.

¿Y qué les sucedía entonces?

Cada uno vivía su propia experiencia de conciencia expandida. Se les mostraban ciertos símbolos y se les representaban ciertas escenas que guiaban al individuo hacia su autoconocimiento.

¿Era una ebriedad ritualizada?

Sí, encajada en el sistema, en beneficio de la libre conciencia de cada individuo. Eso fue barrido, destruido. Hoy nos falta, y nuestros jóvenes, ignorantes, acaban dañándose en sus irrefrenables intentos de ebriedad.

¿Quién destruyó ese ritual?

Los bárbaros y los monjes nestorianos cristianos, en el siglo IV d. C.: la cultura occidental quedó sin referentes de ebriedad.

Tenemos el vino, los alcoholes...

No son enteógenos, son muletas útiles para nuestras vidas insatisfactorias, esclavizadas por el rendimiento económico. Y, más que expandir la conciencia, la enturbian.

Algo de alcohol puede sentar muy bien.

Es cierto que el veneno está en la dosis, como ya dijeron también los griegos.

¿Qué personajes ilustres sabían esto?

¡Toda la obra de Platón es una crónica de ebriedades! Aquellos filósofos, como los chamanes, accedían a éxtasis, cómo también los druidas, luego las brujas ¡o los místicos!, ebrios sin sustancias, que tanto inquietaron a la Iglesia... ¡El poder establecido siempre ha combatido a esas gentes!

¿Por qué motivo?

¡Nada más disolvente que el libre acceso a la propia conciencia! Por eso Nixon arremetió contra los profetas del LSD, cuyas experiencias (Hoffman, Junger, Michaux, Wason, Huxley, Kesey, Leary...) alimentaron el feminismo, el ecologismo, el pacifismo, los derechos civiles... Nixon declaró la guerra a la conciencia: comenzó la guerra contra la droga, comenzó la gran catástrofe.

¿Qué catástrofe?

Millones de encarcelados, decenas de miles de muertos, narcodictaduras, tercera causa de dinero negro en el mundo, hambrunas campesinas, multiplicación de politoxicomanías... ¡La prohibición de la droga ha sido el mayor error del siglo XX!

¿Propone eliminar la prohibición?

¿Ha evitado la prohibición que nuestros niños estén metiéndose droga con 13 años? ¡No! Más bien lo contrario: la prohibición regala a las mafias su inmenso poder.

Eso me decía un político colombiano...

Muchos gobernantes ya reconocen el fracaso de la plaga prohibicionista.

¿Hace usted apología de las drogas?


¡No! Sí de la ebriedad: cualquier persona mayor de edad debería poder consumir cualquier sustancia (con el límite único de la libertad de terceros). Y, mire, Silicon Valley nació de la ebriedad de gentes como Bill Gates: ¡él sí admite que fumó porros...!

¿Qué le diría a Zapatero?

Que un derecho inherente a la libertad de conciencia es el derecho a la ebriedad, y que la ley debería protegerlo.

JAVIER ESTEBAN PUBLICA EL DERECHO A LA EBRIEDAD, MANIFIESTO LIBERTARIO CONTRA LA PROHIBICIÓN

Este ensayo es una colección de reflexiones y propuestas directamente encaminadas al corazón del afán prohibicionista de las drogas -al celo legislativo y moralista que ha creado una situación surrealista en cuanto a la persecución de determinadas sustancias: allí donde se quería poner prevención, se ha creado un mercado de mafias, adulteración e desinformación -que a la postre ha ocasionado muchos más estragos que los que pretendía evitar.

Como ya menciona el autor en el prólogo, este manifiesto no es un alegato en favor de las drogas, sino una defensa a ultranza del derecho ineludible de todo ser humano a vérselas y relacionarse con la ebriedad, su libertad, el autoconocimiento y los estados ampliados de conciencia -de hecho, el tema subyacente a lo largo del libro son los enteógenos y su capacidad de desvelación interior y extática.

La estructura del libro es esta: para abrir boca, una copia de la encendida carta que el dramaturgo Antonin Artaud envió a las autoridades en 1924, denunciando de forma premonitoria lo peligroso e inútil de los intentos legislativos del prohibicionismo. Luego viene el cuerpo principal del libro: una discusión sociológica, pero escrita con lenguaje directo y coloquial, sobre el derecho a la ebriedad -o sea: a conocer, a autoconocerse, a expandirse, a recrearse y autogestionarse-, así como una denuncia clara y contundente de la catástrofe erigida por los 'efectos secundarios' de la prohibición.

Clausuran el libro tres de apartados breves de corte más psiconáutico: por una parte un manual para la psiconavegación enteodélica; luego, una imaginaria propuesta para reedificar Eleusis -el antiguo e intemporal templo del psiconauta del alma; y por último, una narración de dos interesantes e intensas experiencias enteogénicas.

Con todo, un libro ágil e iconoclasta... psiconáutico y a la vez lleno de secreta esperanza.



Javier Esteban, director de la revista Generación XXI, está considerado un agitador cultural. Ha publicado Duermevela (2000), Psicomagia (Entrevista a Alejandro Jodorowsky) y Vanitas Vanitatis (2007). Documentalista sobre Arrabal, Hofmann y otros asuntos de la cultura emergente, ha sido editor de la revista Ajoblanco (Especial 30 años). Colaborador habitual en medios de prensa escrita y radio internacional, es tribuno de Las Noches Blancas, programa de Dragó. Ha cursado estudios de doctorado en Filosofía del Derecho.


Reseña publicada en www.musicaria.com

12.3.08

ADELANTO EDITORIAL POESÍA DE AMARGORD

Francisco J. Sevilla, Esther Giménez, Oscar Aguado, Miguel Ángel Gara, Blanca Fernández,Luis Luna, Annelisa Addolorato Bertuzzi y Enrique Falcón, poetas de Helado de Mamey

La editorial cumple su tercer aniversario con el firme propósito de publicar la obra poética en marcha de los autores emergentes. Tanto en Helado de Mamey, donde se reflejan poetas españoles, como en Los orfebres en la que tienen cabida el resto de nacionalidades, las novedades pasan por el criterio de calidad textual. En esta última, los poetas americanos Jorge Boccanera, Jorge Sánchez Aguilar, Piedad Bonett, Amanda Durán, Graciela Maturo, Manuel Arduiño, Juan Soros y Rodrigo Galarza presentarán títulos en 2008: el año del despegue de Amargord.

Ediciones Amargord nació hace tres años con una vocación poética clara. Lo hizo por el camino menos fácil pero más atractivo: la de indagar en la obra de los poetas con mayor proyección. En ese tiempo 72 poetas vieron sus versos plasmados en papel en libros individuales o antologías promovidas por la editorial nacida en Lavapiés. Ahora presenta 15 títulos nuevos distribuidos en sus dos colecciones. Helado de Mamey es su sello para la poesía de autores españoles y Los Orfebres se hace eco de los poetas de otros países, con especial atención en Latinoamérica.

Helado de Mamey

La colección Helado de Mamey incorpora en Para un tiempo herido una breve muestra de la obra del valenciano Enrique Falcón, poesía en carne viva de defensa y ataque con fusiles de flores que alguna vez redimirán a los desamparados, olvidados y víctimas del sistema. Luis Luna en Al-Rihla (El viaje) propone un itinerario interno y externo por la Siria varias veces milenaria. En 120 páginas sin lluvia , el verbo volcánico y revelador de Francisco José Sevilla, desde una particularisima visión, nos presenta la batalla tensa y agónica del hombre actual consigo mismo y con el medio. Siguiendo con su estilo cargado de sensualidad e ironía.

Esther Giménez, Premio Hiperión del año 2000, publica su esperado segundo libro Lamento por un ángel caído, recalando esta vez en textos más breves. Bóveda de Blanca Fernández es una búsqueda libre de voluntad, como en un juego sin verdad, guiada por una ética leve y rigurosa en la que se enraízan el dolor y la resistencia. El corazón más feo del mundo, segundo libro de Óscar Aguado publicado por Amargord, ahonda, entre otros temas, en el desamor, a través de un discurso irreverente, que de algún modo pareciera amortiguar el dolor dotándolo de una belleza inusual en la nueva poesía española.

Miguel Ángel Gara, Premio de poesía Ciudad de Badajoz 2006, entrega en su libro Calle un variado registro de escenarios en los que el hombre del siglo XXI actúa e interactúa sabiendo que: “de nuevo belleza en la gramática de pérdidas/y sucedáneos nostálgicos/que nadie quiere./ Porque el drama es lo soñado no lo perdido…”.

Por último, el poemario bilingüe de la italiana Annelisa Addolorato Bertuzzi, Reconstrucción de Pompeya propone una mirada épica a la vez que actual de la vieja gloria pompeyana.


Poetas americanos en Los Orfebres

Los orfebres incorpora libros de autores de diferentes países y edades con propuestas poéticas a su vez muy diferentes. El primero es Polvo para morder del argentino Jorge Boccanera (Premio Casa de las Américas de Cuba), libro en que el polvo es la imagen de la derrota por excelencia, el combustible del poema. Otro argentino, Jorge Sánchez Aguilar, propone en Estar en el mundo un abordaje poético desde la cosmovisión mítico-religiosa propia del hombre-guaraní, en el intento por hilvanar la deshilachada memoria de una América profunda que clama por ser redescubierta.

Piedad Bonett (colombiana) nos acerca en Ese animal triste, a la condición humana: la aceptación de la finitud como estigma a la vez que como impulso de lucha existencial. Con Ovulada de la chilena Amanda Durán el lector se preguntará ¿de qué recóndito planeta interior proceden estos versos trágicos, apasionados y durables?. En La mirada del poeta de Graciela Maturo nos topamos con breves ensayos sobre la creación poética, los particulares universos que algunas de las grandes voces de nuestra lengua han desplegado desde su verbo en movimiento. Rubricadas quedan por Rodrigo Galarza la vulnerabilidad y el desgarro de la existencia, también el anhelo de vida y la sed insaciable de vida en el libro Parque de destrucciones. El uruguayo Manuel Arduino no enseña en Diario de un refugiado que la esperanza es posible aun desde los escombros. En Cineraria, Juan Soros (Chile) nos recuerda aquella afirmación de Horacio de la Oda XXX: No todo yo moriré.


Foto 1: Paco Sevilla firma La travesía del hombre Barco a Roger Wolfe
Autor: José Ramón Huidobro


Foto2: Jorge Boccanera publicará Polvo para morder en Ediciones Amargord
Fuente fotografía: www.cultura.gov.ar


Noticia enviada el 04/02/2008

11.3.08

EDICIONES AMARGORD: LA EDITORIAL QUE ALUCINA EN POESÍA

Ediciones Amargord ha sacado 60 títulos desde su relanzamiento como editorial en 2005. Tres años en los que se ha fraguado la comunión de 140 artistas de toda índole. Ha sido un bagaje de locos si se tiene en cuenta que más de la mitad son poetas y que no pagaron un euro por ser publicados, como es la costumbre al uso. Además ha puesto un género en el mercado con gran número de adeptos: la psiconáutica. Una experiencia alucinógena en la que han tenido cabida pintores, fotógrafos, diseñadores o músicos que llenaron el local, hoy desaparecido, de la calle Torrecilla del Leal, dejando su huella genética y un número de I.S.B.N. José María de la Quintana no le pone fronteras a lo publicable: 1003 libros para cruzar la noche o un sello infantil, Kukudrulu. No toma impulso ni para saltar.

Hace tres años José María de la Quintana decidió relanzar su sello editorial para dar el lugar que se merecía a la poesía. No le costó mucho encontrar colaboradores que lo pusieran en marcha. En la barra del añorado Artépolis se daban cita, improvisadamente, autores, diseñadores, fotógrafos, músicos y un poeta hombre de negocios que intuyó que no debía poner un anuncio para un proceso de selección. Allí estaban Paco Sevilla, el inagotable motor de la vida cultural del barrio, Rodrigo Galarza, gigante de las letras con sangre guaraní, Álvaro Cal di Segni, diseñador uruguayo y muchos otros que se fueron uniendo a la tripulación. El impulso sirvió para crear una libreria-bar por donde pasaron todos los artistas censados en el barrio de Lavapiés y fuera de sus fronteras hacia dentro. Al menos 140 de ellos dejaron su huella en un fondo bibliográfico de 60 títulos listos para la distribución. Después el local, siguiendo la estela de otros que generaban conversaciones en el corazón de Madrid tuvo que echar el cierre. Amargord se fue a la sierra y tomo aires puros para seguir publicando.

Salto hacia América

Más de 70 poetas han plasmado en la páginas de Amargord, ya sea en libros individuales o antologías. Ninguno tuvo que pagar, como se estira en el aprovechado mundo literario de la coedición. En la colección Helado de Mamey han publicado autores con obra viva, tales como los mencionados Francisco José Sevilla, antólogo de Hilanderas y No solo...palabras para la paz y Rodrigo Galarza. A ellos le siguieron José Ramón Huidobro, Patricia Esteban, Jesús Urceloy, Antonio M. Figueras, Óscar Aguado, Víctor M. Muñoz, Gracia Iglesias y Marta López Vilar.

En este año Ediciones Amargord mira hacia América, como ya lo hiciera con Los poetas interiores (una muestra de la nueva poesía argentina), a cargo de Rodrigo Galarza en la colección Los orfebres. A ellos se unirán sus compatriotas Graciela Maturo, Premio de la Asociación de escritores argentinos, Jorge Bocannera, Premio poesía de la Casa de América y Amanda Durán. Desde Chile llegan Amanda Durán y Juan Soros. El uruguayo Manuel Anduino y la
colombiana Piedad Bonnet completan el descubrimiento a corto plazo del otro lado del Atlántico.

En Helado de Mamey publicarán Enrique Cornejo, Paco Sevilla, Oscar Aguado, Esther Giménez, Miguel Ángel Gara y la italiana Annelissa Adoloratto. Fernando Díez presentará su devocionario El ser en la palabra, incursión por la poesía mística.

Colecciones psiconáuticas

Amargord aboga por el Derecho a la ebriedad como quedó patente recientemente en el Manifiesto libertario contra la prohibición recientemente publicado por Javier Esteban. Es la filosofía que ampara las colecciones sobre psiconáutica, Soma y Maior. La primera pretende constituir una macro-obra colectiva de consulta que pueda considerarse como manual de instrucciones del más amplio abanico de sustancias alteradoras. Cada número aporta una chispa de luz al generalizado desconocimiento sobre el tema en la opinión pública y medios de comunicación. El Colectivo Interzona constituido, entre otros, por Eduardo Hidalgo Downing, Fernando Caudevilla o Alejo Alberdi son los responsables de los ya editados Cannabis, Ketamina, LSD o Extasis (MDMA).

Para este año José María de la Quintana destaca ¿Sabes lo que te metes? de Eduardo Hidalgo y Heroína, del mismo, a la que se añadirá Cocaína, realizado por el grupo Interzona y la segunda edición de Ketamina, con textos nuevos de Juan Carlos Usó y Fernando Arrabal.

La colección SOMA ahonda en la ayahuasca y el Amazonas con el nuevo libro de Paco de la Cal y la traducción del libro de Philippe de Felice, Embriaguez divina, que prologa Javier Esteban y la traducción del alemán del clásico de 1926 del Dr. Lewin, Phantastica. También prepara un trabajo coral sobre la figura de Hércules, que dirige José Carlos Aguirre.

1003 Libros para cruzar la noche

Define de la Quintana la colección como un chispazo, una iluminación repentina, una luz al final de la noche. Y es que Amargord no abandona ese sentido nocturno que le hizo nacer. Por eso, estos mini libros se encuentran en expositores de los bares donde también se promueven lecturas poéticas a través de la editorial. En ellos caben todos los temas: aforismos, cuentos, poesía, diccionarios, psiconáutica, etc. Sin olvidar que La vida es un bar y que leer es otra forma de atravesar el puente hacia el alba. Herme G. Donis, Luis Luna, Miguel Ángel Gara, Alberto Paniagua, Cecilia Eudave o Martín Rodríguez Gaona son sólo las primeras firmas de la larga lista de autores que compondrán esta ambiciosa minibiblioteca universal.

Kukudrulu, sello de literatura infantil

Kukudrulu nace con una apuesta importante en número de ejemplares. La primera edición de Nimagai, de Nunu Príncipe salió con 4.000 ejemplares, prácticamente agotados en los primeros meses de su distribución. La búsqueda de la esencia de la protagonista del cuento con el que debuta su autora ha calado sin hacer apenas ruido y prepara su segunda edición. Se trata de un guión adaptado que ya tiene sus derechos comprados para el cine de Holliwood. Un ejemplo más de la visión de un editor no catalogable en el mundo editorial. Un poeta, escritor, navegante de la mente, hombre de negocios apostando a alucinación.


Noticia enviadada el 28/01/2008

KUKUDRULU SE LANZA AL MUNDO DE LA LITERATURA INFANTIL CON LA FASCINANTE BÚSQUEDA DE LA ESENCIA DE NIMAGAI

Nimagai, "un cuento contra el conformismo para niños de siete a cien años", es el libro por el que ha apostado en su lanzamiento la nueva editorial infantil Kukudrulu después de que llegara a sus manos la historia creada por la autora novel Nunu Príncipe.

Aunque nació como un guión de cine , el editor José María Quintana supo ver el potencial de la obra de Nunu Príncipe y no dudó en ofrecerse para su publicación inmediata en España en estilo narrativo. El cuento ha sido ilustrado por Julia Sánchez Masedo.

Nimagai, una niña de 7 años, ha de descifrar el secreto que encierra su nombre para encontrar su esencia a través de una fantástica aventura que transcurre en la Cordillera Encantada del Sinodestino, por la que arrastra a los pequeños lectores al tiempo que sumerge a los adultos en un mundo de profundas reflexiones.

Nunu Príncipe, periodista, guionista y fotógrafa confesó que cuando escuchaba noticias sobre la violencia entre los jóvenes, se planteaba qué podría hacer desde el ámbito de la comunicación para trasmitir "hasta qué punto merece la pena vivir". "Quería hacer algo positivo, mostrar de una manera amena la inmensa capacidad del ser humano de lograr hacer sus sueños realidad.

La misión para la que hemos nacido

Su intención, además de disfrutar escribiendo, es que el lector se replantee por qué está en el mundo, si está luchando por sus sueños, qué le haría feliz, cuál es su esencia y si realmente está llevando a cabo aquella misión para la que ha nacido.

La polifacética creadora dijo que "sería ideal lograr despojarnos de lo aprendido", recordar "sólo aquello que nos evite volver a tropezar con la misma piedra, el resto hay que desaprenderlo o nos quedaríamos inmóviles".

A su juicio, "nacemos con una esencia o vocación y nuestra misión es reconocerla, abrazarla y ponernos a su servicio. Sorprendentemente, es así como se está más cerca de la felicidad". Los niños "tienen la intuición desatada y vislumbran con mucha claridad sus inquietudes vocacionales", ya que,"un niño es un adulto sin malear, un pequeño sabio lleno de sentido común, fácilmente recuperable cuando miramos hacia dentro".

"No somos otra cosa que los niños increíblemente sensibles que hemos sido, aplastados bajo una pila de experiencias que hacen que nos recostemos en el conformismo por miedo a equivocarnos o a sufrir".

Nimagai es "la historia de cada uno" mientras que la Cordillera Encantada del Sinodestino es el mundo, en el que "cada ser humano es un artista con una creatividad abrumadora y desbordante" aunque quizá no lo sepa.

"Mi esperanza es que el cuento nos haga recapacitar y ponernos manos a la obra; preguntarnos si pudiera elegir, qué haría con mi vida, y hacerlo"y, al mismo tiempo, animar a los niños a perseguir sus sueños antes de que les convenzan de lo contrario.

Nunu Príncipe

La autora colabora con la revista ¡Hola! desde hace más de diez años, para quien ha entrevistado a multitud de personalidades internacionales, algunas de las que también ha retratado como fotógrafa. Asimismo, ha sido guionista para las dos cadenas latinas más importantes en Estados Unidos: Univisión y Telemundo.

www.nimagai.com


Noticia enviada el 06/12/2007

SLEEPING TRAIN: RAÍLES CRUZADOS DE POESÍA Y FOTOGRAFÍA

Sleeping train es un mirada que se pierde paralela a las vías de un tren que atraviesa la India. Un viajero mudo que opta por parapetarse tras el escudo de una cámara para ser invisible. Un papel se mancha de preguntas que no requieren respuesta. Se acumulan en topes de contención en trayecto de regreso. Dos libros, uno de fotografía y otro poemario, que son el mismo porque los sentidos no se excluyen entre sí.


José Ramón Huidobro (Madrid, 1966) acaba de plasmar en Sleeping train, un libro doble de fotografía y poesía, el poso de un viaje en solitario por la India transcurrido en el año 2005. Es su segunda experiencia con Ediciones Amargord con quien publicó el poemario Los amantes de Coriolis. En esta ocasión la faceta poética se ve enriquecida con la mirada para conformar un poema visual que se descifra a través de los sentidos de la lectura.

Por un lado emerge un recorrido fotográfico de noventa y dos instantáneas en color bajo la supervisión y edición gráfica de Jorge Moreiro, quien se hizo cargo de las 3000 fotografías que Huidobro trajo en el equipaje. De él es el prólogo en él dice sobre el autor: “Atacado por alguna patología poética, cada mañana se levanta hambriento de imágenes y las toma, las caza, las recolecta, a veces las roba, incluso las mendiga, según su estado de ánimo. Hasta que descubre que se relaciona con la gente a través de la fotografía”.

Después de miles de kilómetros a la velocidad de un vagón de segunda, el sueño se va haciendo tren y éste se convierte en agua, mercado o fachada. Las personas observan de frente y guardan silencio. Los pies de foto se ubican al final de la serie para no distraer la película de un viaje que transcurrió por Mumbai, Goa, Karnataka, Delhi, Uttar Pradesh, Orissa y Tamil Nadu.

Poética de viaje

La poesía de Sleeping train brota al regreso de la India. “Despierto/en el mundo del cemento/Ayer el pájaro/me atrapó con sus garras/ y me destripó”. La desubicación le hace desenfocar las pupilas, levitar y volver a viajar. Así surge el flash back poético a través de su diario de viaje. Algunos versos ya estaban escritos en él y los otros fluyeron naturalmente en muy corto espacio de tiempo.

El tren es el protagonista de la lucha interna y las excusas del que no pertenece a un lugar. Se presiente la llegada del turista que agarra un taxi en Mumbai para desaparecer del mundo y sentir la plena libertad de avanzar sin destino fijo como un aprendiz de viajero. Las horas ralentizadas de ferrocarril pueden sintetizarse en apenas tres versos: La mujer india/presa del horizonte/ acaricia el sol. El bisturí hace que cada palabra sea la justa pues Huidobro no entiende lo que pasa por sus ojos y no pretende resolver esa carencia. Esa es su forma de escribir o viajar.

Sleeping train es la tercera obra publicada de José Ramón Huidobro tras Africano (Ediciones Vitruvio, 2002) y Los amantes de Coriolis (Ediciones Amargord, 2004).

www.sleepingtrain.blogspot.com

Fotografía: Jorge Moreiro

Noticia enviada el 02/10/2007