10.8.08

Capítulo 0 de La búsqueda, primera novela de Jorgelina E. Rodríguez

Una novela sobre la ayahuasca,un vértigo continuo respira a través de estas páginas volcánicas escritas desde dentro de esta sustancia enteogénica, alabada por los últimos investigadores y que Jorgelina E. Rodríguez hace llegar hasta sus últimas consecuencias con una resolución final reveladora de nuevos caminos para el espíritu.

Me presento, mi nombre es U.
Teniendo en cuenta que me refiero a mí mismo mediante una vocal, podemos decir que, por el momento, carezco de nombre propio. Cualquiera puede ser U.
Vale aclarar que yo, junto con el resto de los habitantes de estas páginas, puedo existir o no en la vida real, eso no importa. Yo soy un símbolo. Un ladrillo más en una sociedad positivista que se derrumba buscando nuevos paradigmas que resuelvan las falencias de la ciencia, nuestra joven y todavía torpe religión.
Soy un ladrillo podrido.
Podríamos decir que soy un psiquiatra que en la actualidad experimenta con lo que llaman “enteógenos”. Algunos dirán que son alucinógenos. Otros verán en esta droga un camino en la búsqueda de uno mismo. Los enteógenos me guían, en reiteradas experiencias, hacia lo teleológico.
A esa unidad que desde distintas disciplinas y religiones se desea alcanzar, yo he intentado, en un tortuoso viaje, aproximarse.
Incursioné en el Alto Perú con chamanes, que regidos por la idea que sostiene que la verdad se encuentra en uno mismo, realizan en la actualidad “curaciones” con ayahuasca.
Experimento en mí esta suerte de “curaciones”.
Las incursiones que realizo me transportan en una inconstante indistinción entre pasado, presente y futuro. Respiro un presente colmado de sinestesias.
Yo, con mis brebajes, me enajeno en una maraña en la que cada quien, en diversas escalas, es dueño de su destino. La ayahuasca es la fórmula mágica en mi viaje. La pócima milenaria bebida por los chamanes latinoamericanos en su búsqueda de la verdad. Con la ayahuasca, la culpa, el duelo, el egoísmo, el dolor, la muerte, la posesión, el poder, el deseo ferviente de trascendencia, el engaño, la vejez, el amor, la hipocresía y la justicia devienen en sintaxis bien lograda.
En mis ensoñaciones, los pájaros me hablan. Ellos, que tienen pico, no esgrimen palabras. Solamente, se dirigen a mí, en la intimidad de mi alma, para marcarme que el silencio no es tan precioso como preciso.
En silencio, entonces, me cuentan de la contemplación, de la pasividad, y me permiten percibir la bella cadencia del pensamiento.
Yo, paciente, los escucho.


Capítulo 0 de La búsqueda, publicado en la Colección SOMA de Ediciones Amargord


Sobre La Búsqueda

La Búsqueda fue escrita en dos momentos y continentes diferentes.
Comenzó a deletrearse en Rosario, Argentina, cuando trabajaba como psicóloga en un neuropsiquiátrico. Allí conocí a un grupo de psiquiatras que experimentaban con ayahuasca. Un chamán del Alto Perú viajaba hasta Rosario y revelaba los secretos de su cultura, mitología, creencias en las curaciones del “alma” a través de la planta “milagrosa”. Me hice puro oídos de los relatos de los médicos en sus experiencias que realizaban en un bosque a las afueras de Rosario.
Viviendo en Madrid, sus relatos y especialmente los de un hombre que fue censurado y expulsado de la comunidad científica por no atenerse a la medicina tradicional y comunicar en los medios lo que él creía que podía ser la ventana a otro tipo de inconciente, las letras se tejieron en su historia con la poética que la vieja metrópolis impone y la incorporación de cuestiones que afectan a la mayoría de los seres humanos: el poder, el prestigio, la locura, el amor, los misterios de la vida para descubrir los de la muerte.
Los viajes aparecen como lo onírico puro. Ora caer en el propio infierno, ora arrastrarse entre las alas de un dios que hasta lo más insignificante torna sublime. La pócima transforma mágicamente al ser humano en un hombre que se piensa. El medio hombre es quien no se plantea cual es el motivo de su existencia.
Allí los seres verdes hablan, los pájaros esputan verdades a los vientos, el ser es un interrogante. Descubrirse es el reto. Claro está que no es para todos…¿Acaso te atreves?

Jorgelina E. Rodríguez



Jorgelina E. Rodríguez nació en Rosario, Santa Fé, Argentina en 1973. Estudió psicología en la U.N.R. Licenciada en Madrid. Trabaja desde hace 8 años en psicosis y clínica general, especializándose en psicosis, adicciones, etc. Investiga sobre estos temas. Estudió filosofía oriental y occidental y parapsicología. La búsqueda es su primera novela publicada.


La búsqueda
Jorgelina E. Rodríguez
Colección SOMA
Ediciones Amargord
Directores de colección: Javier Esteban y José Carlos Aguirre
Fotografía de portada: Nana Nauwala
Diseño y maquetación: EN LÍNEA
ISBN: 978- 84-87302-99-2