21.6.08

EL MUNDO COMO UNA PIEL : TAMBIÉN COMO UNA HERIDA

Enrique Falcón: creo que vale la pena que la poesía se nos contamine irremediablemente con ese olor a pies

Este breve pero intenso recorrido de diez años por la producción poética del valenciano Enrique Falcón, nos señala una vez más que el poeta ha sacado su palabra a la calle, haciendo de la misma una trinchera para enfrentar la realidad lacerante que nos circunda, siendo uno y todos los hombres del mundo, sobre todo aquellos sostenidos por sus propias carencias: yo bramo en vuestro propio / cordón umbilical. Poesía en carne viva con fusiles que alguna vez redimirán a los desamparados, a los olvidados y a las víctimas del sistema. Porque así como el poeta llama tiempo herido a esta época que nos toca vivir, llegarán otras en que brillará la luz de las tormentas. (Rodrigo Galarza)

Los poemas que conforman “Para un tiempo herido” (Colección Helado de Mamey, Ediciones Amargord) abarcan 10 años de escritura ininterrumpida y están extraídos de los libros siguientes: Los Otros Pobladores (Germanía, 1998); AUTT (Crecida, 2002); Amonal y otros poemas (Idea 2005); La marcha de los 150.000.000 (Eclipsados, 2008); Taberna roja y otros poemas (Baile del Sol, 2008); y Porción del enemigo (material inédito en 2008).

En esta antología poética (1998-2008) caben algunos de los combates espirituales y políticos del autor, estructurados en tres secciones: "Viernes", "Sábado" y "Domingo" (siguiendo los tres últimos días de la Semana Santa cristiana).

Enrique Falcón (Valencia, 1968) concibe la poesía como una de tantas conspiraciones de la vida que lo convierten en un signo del compromiso en medio del mundo, el mismo que ha sido aprovechado por críticos y lectores para catalogar su poesía bajo etiquetas que el autor analiza en su epílogo “Cuatro tesis de mayo”.

Las etiquetas desarmadas por Falcón

Una persona de la comunidad hispana de Jacksonville, en EE.UU, me llamaba “poeta antiglobalización”… Manuel Rico acuñó- creo que por primera vez- el término de poesía “de la conciencia crítica”… Fui uno de los “poetas feroces” que Correyero incluyó en su antología “de poesía radical, marginal y heterodoxa” …me convirtieron la escritura en “poesía de la resistencia”… Lo de “poesía social” me lo he tenido que oír más de quince veces, y otras tantas su eterna e insistente actualización de “nueva poesía social”… Y el colmo se lo lleva aquel crítico literario que nos adscribe a una supuesta “neopoesía social”.

En cualquier caso me suele dar la sensación de que, cuando alguien con un poema mío y con eso de la poesía social (o concienzuda, o radical, o conflictiva, o resistente…), se me acerca también con una carga de- por lo menos- cuatro presupuestos acerca de mi obra. Estos son: ajena a lo íntimo, dirigida a los pobres y a las víctimas de un sistema en verdad injusto, realista y perseguidora de un cambio significativo en las estructuras sociales y políticas de su tiempo. Falcón desmonta cada una de ellas.

Mi maestro Roque Dalton denunciaba la presuposición de que la poesía fuera un “vaso santo” que no debiera mancharse con el imperialismo, la tortura o la miseria cotidiana de los sin voz y los sin rostro. Yo creo que vale la pena (y mucho) que la poesía se nos contamine irremediablemente con ese olor a pies (de realidades supuestamente ajenas tanto a la materia de un poema como a nuestro macdonalizado cuartito íntimo), que la poesía se nos contamine con ese vuelco de mostaza, con el crimen nuestro de todos los días.

En la carta de presentación que figura en sus escritos, su tarea de poeta aparece como la argamasa constitutiva de alguien que, de manera sustantiva y no adventicia, es miembro de la Comunidad de Vida Cristiana «Ignacio Ellacuría», del colectivo «Teuladí» de apoyo en prisión y de la Asociación de Vecinos del Barrio del Cristo de su ciudad. Desde allí escribe y firma esta antología dedicada a José Mª “Pepo” Olmos que dio su vida por los más pobres en el barrio limeño de “El Agustino”.

Falcón, sostiene, no escribe para los pobres, ni para los presos (hay más encarcelados que lectores de poesía). Escribe para aquellos que están todavía posibilitados para acercarse a los muchos ningunos que sortean las cunetas de nuestro tiempo. Por ejemplo, y entre muchos/as vosotros mismos.



AMONAL PARA UNA FOSA COMÚN

Uno se desnuda al paso
cuerpo añico adentro de las tardes tontas,
y se mira en las estatuas
compadece en sus masacres
todo cuanto hiciera sin salida.
Así uno se desnuda, se despoja de muertos
y ventila el cuarto
con un suave saludo de desaparecido.
Vamos a decir que no ocurriera
que no están vivos todavía
y ocupando despachos y brindando en sus fiestas
por todos los muertos felices.
Vamos a decir que ya han perdido,
que se les tira palomas en todos los zoológicos,
comenzando sus caras
a no ser demasiado,
a cubrirse de helechos y a vengarse de las víctimas.
Uno se desnuda y enloquecen los trajes
al saber del aullido de los presos, las fosas,
- al
esqueleto amarillo
ya podéis odiarlo.


RENDICIÓN DE LA LENGUA

"tampoco los muertos estarán seguros
ante el enemigo, si éste triunfa"

(Walter Benjamin: Illuminationen,
ed. Th. W. Adorno, 1961)


De triunfar la vida
ha de arañarnos la cara y las palabras
si el mundo es mundo y piel de mundo
y no este hombre al que así tumbaron
los fusiles y el hambre en una tarde corta.
De triunfar, su sed
habría de pegarse a nosotros como un muslo tenso
en mitad de la cara, a mitad justo del mundo
donde tiemblan las palabras en sus ascos de altamar.
Así habrían de vencernos
su sed y el hambre, el tajo de la voz
en su puñal de miedo,
hasta poder reventarnos
cualquier aviso de la boca
(en el medio del incendio
con que la lengua dejó de resistirse).
Porque el mundo es mundo y piel de mundo
y no este hombre y no esta rabia,
de triunfar la vida
habrá de desmayarnos, así, los ojos
y ponerlos en rodillas: la luz de las tormentas.


* Poemas pertenecientes al libro de Enrique Falcón "Para un tiempo herido (antología poética 1998-2008)


Enrique Falcón (Valencia, 1968) ha publicado hasta la fecha los libros de poesía El día que me llamé Pushkin (Ediciones del Ayuntamiento de Sevilla, 1992; Premio ‘Antonio Machado’ de Poesía); La marcha de 150.000.000: 'El Saqueo' (Rialp, Madrid, 1994: accésit Premio ‘Adonais’ de Poesía); La marcha de 150.000.000: 'El Saqueo' y 'Los Otros Pobladores' (Germania, Valencia, 1998; Premio ‘Ojo Crítico’ de Poesía); AUTT (Crecida, Huelva, 2002); Nueve poemas (Universitat de Valencia, 2003); Amonal (Ediciones Idea, Tenerife, 2005); El amor, la ira (Ediciones del 4 de Agosto, Logroño, 2006); los cantos definitivos del libro-poema La marcha de 150.000.000: 'El Saqueo', 'Los Otros Pobladores', 'Para los que aún viven', 'La caída de Dios' y 'Canción de E' (Eclipsados, Zaragoza, 2008); y Taberna roja, y otros poemas (Ediciones Baile del Sol, Tenerife, 2008). Hasta 1994 formó parte del equipo crítico «Alicia bajo Cero», responsable del libro Poesía y Poder (Ediciones Bajo Cero, Valencia, 1997). Miembro del consejo de redacción de la extinta revista “Lunas Rojas”, ha coordinado los volúmenes No doblar las rodillas: siete proyectos críticos en la poesía española reciente (Universidad de Chile, Santiago, 2002), Once poetas críticos en la poesía española reciente (Baile del Sol, Tenerife, 2007) y Poesía y desorden (Contratiempos, Madrid, 2007).



Para un tiempo herido
(Antología poética 1998-2008)
Enrique Falcón
Colección Helado de Mamey
Ediciones Amargord
Director de colección: Rodrigo Galarza
Diseño de portada: Francisco J. Sevilla
ISBN: 978-84-87302-77-0




Sobre la reciente antología poética de Enrique Falcón(texto de presentación del libro de E. Falcón en la Sala Youkali, Madrid 14 de junio, 2008)