18.4.08

SOMOS ANALFABETOS EN EBRIEDAD

Entrevista a Javier Esteban, autor de El derecho a la ebriedad


(Foto: Connie G. Santos)

David Barba
LA RAZÓN 18/04/2008

¿Qué es la ebriedad?
-Ebriedad es ampliación de la conciencia, la rasgadura de los velos, la mirada enamorada. Y no sólo se llega a ese estado a través de rituales con enteógenos: uno tiene que aprender a buscar por sí mismo la ebriedad interior, como San Juan de la Cruz o Santa Teresa de Jesús.
-¿Somos incultos en ebriedad? -Somos analfabetos en ebriedad. Tenemos llaves maestras del alma en algunas sustancias, pero no sabemos usarlas. Desde la destrucción del mundo clásico, en Occidente hemos dejado de cultivar seriamente la ebriedad y el éxtasis místico. Ya sólo lo hacen ciertas culturas que llamamos primitivas.
-Para primitivos, los occidentales.
-Sin duda, hemos perdido saberes ancestrales. El etnobotánico Terence Mackenna tenía la teoría de que el mono se hizo hombre cuando comió un hongo alucinógeno. Los griegos pensaban que los hongos crecían tras los pasos de Zeus. Los druidas también los usaban en sus ceremonias sagradas.
-Pero las drogas fastidian la salud.
-No hablo de drogas, sino de los llamados enteógenos: sustancias naturales que son capaces de provocar una experiencia extática en los iniciados. Se dice que Santa Teresa llegaba al éxtasis gracias al cornezuelo del centeno del pan enmohecido. ¡La sustancia activa es idéntica a la del LSD!
-Aquí nos tenemos que conformar con los Ducados.
-Una ciudad como Soria desaparece cada año a causa del tabaco; sin embargo, en las culturas ancestrales nunca se tragan el humo: el tabaco sirve para ahuyentar a los malos espíritus. No lo usan de forma estúpida, como nosotros.
-¿Hay una doble moral con las drogas?
-Se meten todas en el mismo saco, y algunas de las más peligrosas son las legales: la tradicional ayahuasca de la Amazonia nunca ha matado a nadie, pero el alcohol y el tabaco sí.
-Pues nos ponemos morados a cada bautizo y boda.
-Se fomentan las drogas legales y se persigue a las ilegales: eso ha multiplicado el consumo y ha llenado las prisiones, ha alimentado mafias, guerras y narcodictaduras. La prohibición es un fracaso.
-¿Cuál es la diferencia entre droga y enteógeno?
-Las drogas, por su uso recreativo, pueden causar adicción. Tradicionalmente, los enteógenos eran sustancias de uso ritual o terapéutico: las experiencias a las que inducen estaban rigurosamente dirigidas por un sacerdote, chamán o curandero. El enteógeno induce un despertar espiritual.
-¿Cómo en los Misterios de Eleusis?
-Por allí pasaron Alejandro Magno, Platón y casi todos los filósofos griegos. Era un ritual de ebriedad que abría las puertas de la conciencia. Habría que recuperar los Misterios de Eleusis, que son la base de la cultura Occidental.
-¿Qué tomaban?
-Una sopa de cereal fermentado. Se llamaba kikéon y contenía cornezuelo de centeno. Acudían por grupos y bailaban toda la noche, ebrios de divinidad.
-Hoy priva el botellón.
-Vivimos en la decadencia, en la desmembración del nuevo Imperio. Como dice el psicólogo James Hillman: «Debiera temerse a cualquiera que crezca en un mundo que adora el éxito y la salud, pues ésta es la Era de la psicopatía».
-Ahora que dan marihuana terapéutica, ¿se mudará a Barcelona?
-No consumo marihuana, pero mi madre padeció cáncer sin poder usarla por prejuicios. Quizá la hubiera ayudado en su dolor. El colmo de la salud es prohibir la investigación para sanar. El Estado carece de legitimidad para impedir a nadie experimentar con su conciencia.


El derecho a la ebriedad está publicada en la colección SOMA de Ediciones Amargord