12.3.08

ADELANTO EDITORIAL POESÍA DE AMARGORD

Francisco J. Sevilla, Esther Giménez, Oscar Aguado, Miguel Ángel Gara, Blanca Fernández,Luis Luna, Annelisa Addolorato Bertuzzi y Enrique Falcón, poetas de Helado de Mamey

La editorial cumple su tercer aniversario con el firme propósito de publicar la obra poética en marcha de los autores emergentes. Tanto en Helado de Mamey, donde se reflejan poetas españoles, como en Los orfebres en la que tienen cabida el resto de nacionalidades, las novedades pasan por el criterio de calidad textual. En esta última, los poetas americanos Jorge Boccanera, Jorge Sánchez Aguilar, Piedad Bonett, Amanda Durán, Graciela Maturo, Manuel Arduiño, Juan Soros y Rodrigo Galarza presentarán títulos en 2008: el año del despegue de Amargord.

Ediciones Amargord nació hace tres años con una vocación poética clara. Lo hizo por el camino menos fácil pero más atractivo: la de indagar en la obra de los poetas con mayor proyección. En ese tiempo 72 poetas vieron sus versos plasmados en papel en libros individuales o antologías promovidas por la editorial nacida en Lavapiés. Ahora presenta 15 títulos nuevos distribuidos en sus dos colecciones. Helado de Mamey es su sello para la poesía de autores españoles y Los Orfebres se hace eco de los poetas de otros países, con especial atención en Latinoamérica.

Helado de Mamey

La colección Helado de Mamey incorpora en Para un tiempo herido una breve muestra de la obra del valenciano Enrique Falcón, poesía en carne viva de defensa y ataque con fusiles de flores que alguna vez redimirán a los desamparados, olvidados y víctimas del sistema. Luis Luna en Al-Rihla (El viaje) propone un itinerario interno y externo por la Siria varias veces milenaria. En 120 páginas sin lluvia , el verbo volcánico y revelador de Francisco José Sevilla, desde una particularisima visión, nos presenta la batalla tensa y agónica del hombre actual consigo mismo y con el medio. Siguiendo con su estilo cargado de sensualidad e ironía.

Esther Giménez, Premio Hiperión del año 2000, publica su esperado segundo libro Lamento por un ángel caído, recalando esta vez en textos más breves. Bóveda de Blanca Fernández es una búsqueda libre de voluntad, como en un juego sin verdad, guiada por una ética leve y rigurosa en la que se enraízan el dolor y la resistencia. El corazón más feo del mundo, segundo libro de Óscar Aguado publicado por Amargord, ahonda, entre otros temas, en el desamor, a través de un discurso irreverente, que de algún modo pareciera amortiguar el dolor dotándolo de una belleza inusual en la nueva poesía española.

Miguel Ángel Gara, Premio de poesía Ciudad de Badajoz 2006, entrega en su libro Calle un variado registro de escenarios en los que el hombre del siglo XXI actúa e interactúa sabiendo que: “de nuevo belleza en la gramática de pérdidas/y sucedáneos nostálgicos/que nadie quiere./ Porque el drama es lo soñado no lo perdido…”.

Por último, el poemario bilingüe de la italiana Annelisa Addolorato Bertuzzi, Reconstrucción de Pompeya propone una mirada épica a la vez que actual de la vieja gloria pompeyana.


Poetas americanos en Los Orfebres

Los orfebres incorpora libros de autores de diferentes países y edades con propuestas poéticas a su vez muy diferentes. El primero es Polvo para morder del argentino Jorge Boccanera (Premio Casa de las Américas de Cuba), libro en que el polvo es la imagen de la derrota por excelencia, el combustible del poema. Otro argentino, Jorge Sánchez Aguilar, propone en Estar en el mundo un abordaje poético desde la cosmovisión mítico-religiosa propia del hombre-guaraní, en el intento por hilvanar la deshilachada memoria de una América profunda que clama por ser redescubierta.

Piedad Bonett (colombiana) nos acerca en Ese animal triste, a la condición humana: la aceptación de la finitud como estigma a la vez que como impulso de lucha existencial. Con Ovulada de la chilena Amanda Durán el lector se preguntará ¿de qué recóndito planeta interior proceden estos versos trágicos, apasionados y durables?. En La mirada del poeta de Graciela Maturo nos topamos con breves ensayos sobre la creación poética, los particulares universos que algunas de las grandes voces de nuestra lengua han desplegado desde su verbo en movimiento. Rubricadas quedan por Rodrigo Galarza la vulnerabilidad y el desgarro de la existencia, también el anhelo de vida y la sed insaciable de vida en el libro Parque de destrucciones. El uruguayo Manuel Arduino no enseña en Diario de un refugiado que la esperanza es posible aun desde los escombros. En Cineraria, Juan Soros (Chile) nos recuerda aquella afirmación de Horacio de la Oda XXX: No todo yo moriré.


Foto 1: Paco Sevilla firma La travesía del hombre Barco a Roger Wolfe
Autor: José Ramón Huidobro


Foto2: Jorge Boccanera publicará Polvo para morder en Ediciones Amargord
Fuente fotografía: www.cultura.gov.ar


Noticia enviada el 04/02/2008